Dinero robado a Venezuela

HERMANN TERTSCH – ABC – 11/06/16

· El Parlamento venezolano quiere saber el destino de los pagos de dinero público de aquel país a individuos españoles que hoy dirigen Podemos. En Venezuela hay, como en España, absoluta certeza –y en varios casos pruebas– de que estos individuos, entre ellos Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón, Carolina Bescansa, Luis Alegre o Jorge Vestrynge, han cobrado millones de las arcas públicas de Venezuela por orden directa de Hugo Chávez.

Según estas informaciones, lo cobraron durante y después de sus estancias en Venezuela. Donde la mayoría residió en su doble papel de asesores políticos del régimen y aprendices de las actividades de conspiración y enlaces internacionales para sus futuras tareas de agentes en la formación de células de penetración chavista en España. Alguno de ellos con estrechos contactos con los servicios de información cubanos, cuyo papel en el control y la represión política en aquel país es clave.

El presidente de la Comisión Permanente de Contraloría del Parlamento, Freddy Guevara, ha anunciado que la investigación empezará ya la próxima semana y muy posiblemente partan pronto de Caracas citaciones a Madrid para, entre otros, Pablo Iglesias. El presidente de la Comisión de Política Exterior, Luis Florido, se hace cargo del caso lo que revela la importancia que se da a la misma. Es vital localizar los fondos públicos de todos los venezolanos desviados en 17 años por una cúpula corrupta, dice.

Comparados con los centenares de miles de millones robados a la hacienda pública por la cleptocracia chavista, los millones a la franquicia neocomunista española parecen insignificantes. Pero seguir la pista al dinero invertido en intentar destruir la democracia española es muy importante también para la lucha de la democracia en la propia Venezuela. Si de allí salió la financiación de esta peste ideológica, de allí salen ahora esfuerzos para advertir sobre los objetivos y los resultados de la dictadura que financia esa aventura.

Que la investigación en España no pasara de torpes simulaciones se debe a que el Gobierno español ha protegido a la criatura chavista hasta niveles inconcebibles. Una actitud que pagaremos todos.