El PP negociará los Presupuestos mirando a Rivera y pensando en el PSOE

ABC 07/11/16

· El objetivo es tener el anteproyecto de ley antes de que acabe el mes de noviembre

El tiempo apremia y los contactos informales que venían manteniendo el Gobierno y Ciudadanos desde el pasado verano sobre los nuevos Presupuestos tomarán carta de naturaleza a partir de esta semana, cuando comiencen las negociaciones en el Congreso de los Diputados, según la formación naranja. Las conversaciones serán el centro de la diplomacia parlamentaria durante las próximas tres semanas, ya que el objetivo es tener redactado el anteproyecto de ley antes de que acabe este mes de noviembre.

Aumentar los ingresos Con el ajuste de 5.500 millones que plantea Bruselas, solo será posible introducir medidas de gasto social si se incrementa la recaudación El plan social de Rivera El líder de Ciudadanos quiere reivindicar las banderas que consiguió introducir en el acuerdo con el PP para rentabilizar su posición y vender su mensaje

Después será elevado al Consejo de Ministros y remitido al Parlamento, buscando su aprobación para finales de febrero. De esta manera, podrían entrar en vigor en marzo y así las cuentas de 2016 sólo se prorrogarían durante los meses de enero y febrero. No en vano, cuanto más tiempo estén vigentes los Presupuestos de este año, más concentrado será el ajuste que el Gobierno tendrá que hacer para cumplir los compromisos alcanzados por Bruselas. El primer paso de la tramitación puede tener lugar este mismo viernes con la aprobación del techo de gasto en el Consejo de Ministros.


Reforma de Sociedades
El partido que preside Albert Rivera cuenta con que los populares cumplirán su palabra e incluirán en el primer borrador de las nuevas cuentas todos los compromisos adquiridos en el acuerdo de investidura firmado por ambas partes.

Entre otras medidas se incluyen la gratuidad de los libros de texto, un plan contra la pobreza infantil, la aprobación de un complemento salarial garantizado, ampliación y equiparación de los permisos de paternidad y maternidad, o financiación estatal para el sistema de atención a la dependencia. El pacto tiene un calendario de implantación para toda la legislatura, pero ya para 2017 incorporaba una serie de partidas de gasto social que alcanzan en su conjunto 4.750 millones de euros.

Si Hacienda no incluye estas nuevas partidas, advierten desde Ciudadanos, el PP no podrá contar con su «sí» a las nuevas cuentas. No servirán excusas como la estabilidad presupuestaria, ya que, avisan, las exigencias contenidas en el acuerdo de investidura son neutras presupuestariamente. Esto es, vienen acompañadas de medidas que elevarán los ingresos por el mismo importe. En concreto, la reforma del impuesto de sociedades con la eliminación de las deducciones para las grandes empresas, la recuperación de la amnistía fiscal y mejora de la lucha contra el fraude, así como la eliminación de las duplicidades administrativas.


Buscando el acuerdo
Pero la negociación con Ciudadanos no será la única que tendrá que acometer el Grupo Popular, pues necesita el apoyo de otras formaciones para aprobar los nuevos Presupuestos Generales del Estado. Según fuentes populares, los contactos con los otros grupos también comenzarán en los próximos días porque el objetivo es aprobar las cuentas «lo antes posible» y no tener que rehacerlas.

La primera parada en este plan no es otra que el PSOE. Y es que si los socialistas deciden arropar las nuevas cuentas será muy fácil que la nueva ley de Presupuestos esté aprobada antes del mes de marzo. Sin embargo, la

posición que mantendrá este grupo es, hoy por hoy, toda una incógnita. Fuentes del grupo socialista apuntan a que el Gobierno no puede esperar «un contrato de adhesión» y que las nuevas cuentas tendrán que avanzar

un cambio en las políticas. Sin embargo, a favor de los populares cuenta que esos presupuestos contendrán medidas del acuerdo firmado con Ciudadanos que, a su vez, provienen en gran parte del pacto suscrito entre la formación naranja y los socialistas para la investidura fallida de Pedro Sánchez que tuvo lugar el 2 de marzo.

¿Decir «no» a medidas como la aprobación de un complemento salarial garantizado, un programa de activación para el empleo, planes contra la pobreza infantil, el refuerzo educativo, la educación infantil, la gratuidad de los libros de texto o la equiparación de los permisos de maternidad y paternidad?

Ese será el nuevo debate que el fragmentado Grupo Socialista tendrá que resolver estas próximas semanas.


La vía vasca, alternativa
No obstante, y antes de quedarse de brazos cruzados ante un bloqueo de los socialistas, los populares tienen otra opción aritmética con el PNV y Nueva Canarias. El partido vasco cuenta con cinco escaños en el Congreso que sumados al diputado de la formación canaria entregarían al PP la mayoría necesaria para sacar adelante los presupuestos del Estado.

El PNV se ha declarado dispuesto a hablar de todo y no ha cerrado la puerta a participar en una negociación de los presupuestos, como sí lo hizo ante la investidura de Rajoy. Y el portavoz de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, ya avanzó la semana pasada su disposición a apoyar la próxima Ley de Presupuestos, siempre y cuando salde deudas que considera pendientes con Canarias.

Así tendrá que ser forzosamente, pero no por exigencia de Quevedo sino por el acuerdo de investidura firmado previamente entre Coalición Canarias y los populares. Un texto que recoge catorce compromisos con el archipiélago en prácticamente todos los ámbitos y que, sin haberlo pretendido, podría justificar el apoyo del portavoz de Nueva Canarias y ser clave en la aprobación de las cuentas públicas de 2017.