El PSOE rechazará sin fisuras entrar en el Gobierno

EL MUNDO – 01/07/16

· Los barones creen que el Comité Federal ha de aprobar que deben pasar a la oposición.

El PSOE rechaza sin fisuras entrar en ningún Gobierno con el PP. Por más ofertas que le haga Mariano Rajoy a Pedro Sánchez la próxima semana, tanto la dirección federal como los dirigentes territoriales son unánimes en descartar por completo un ejecutivo de gran coalición.

Tanto Sánchez y sus dirigentes más cercanos como los presidentes autonómicos más críticos coinciden en que los socialistas no pueden compartir un ejecutivo con el PP porque eso supondría su «muerte política». Así lo prometió el secretario general del PSOE en la campaña electoral. Y con él están de acuerdo todos los dirigentes socialistas.

Los socialistas, además, consideran imposible un acuerdo de gobierno porque «las políticas del PP y del PSOE son opuestas», aseguran en Ferraz, sobre todo en «propuestas que suponen la reconstrucción del Estado del Bienestar» y en medidas para atajar «la emergencia social provocada por las políticas del PP».

«No contemplamos que Rajoy vaya a lobotomizarse ahora y a aceptar el programa del PSOE, que incluye la derogación de las principales políticas que él ha llevado a cabo en los últimos cuatro años», aseguró ayer un miembro de la cúpula socialista.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, manifestó ayer en Telecinco que Rajoy debe buscar «la mayoría de derechas que hay en el Congreso». Y consideró que hay una «estrategia de Moncloa» para poner sobre los hombros del PSOE «su propia responsabilidad».

Díaz señaló que con 85 escaños, el PSOE tiene que estar en la oposición y se mostró totalmente en contra de la gran coalición que propone Rajoy entre el PP y el PSOE: «Nunca he estado a favor de una gran coalición, ni antes ni ahora, esa oferta de Rajoy ni la contemplo», apostilló antes de reiterar, como dijo en campaña, que el PSOE no va a ser «la muleta» ni de Rajoy ni de Pablo Iglesias.

El Comité Federal del próximo 9 de julio aprobará la política de pactos del PSOE, que será una actualización de la aprobada el 28 de diciembre tras las elecciones generales de hace seis meses. Entonces, ya se planteó como línea roja no negociar un acuerdo de gobierno con el PP.

Cuando se produzca la llamada de Rajoy a Sánchez y el previsible encuentro posterior, el secretario general del PSOE le trasladará una opinión similar a la manifestada en enero: el PP debe acordar «con sus afines ideológicos», como dijo el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, no con el jefe de la oposición. Sánchez está dispuesto a reunirse con Rajoy, pero no a entrar en una negociación política con el PP.

Los socialistas consideran que el candidato popular debe negociar con Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y hasta con Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), como ayer apuntó el hombre de Susana Díaz en la Ejecutiva Federal, Antonio Pradas, que dijo que entre el PP y CDC hay «una complicidad absoluta en materia social». De esta misma opinión son varios presidentes consultados por este diario, que añaden que el PP se ha puesto muchas veces de acuerdo con CDC a pesar de su lejanía en materia territorial.

Susana Díaz y los principales presidentes socialistas –Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Guillermo Fernández Vara (Extremadura), Ximo Puig (Comunidad Valenciana), Javier Lambán (Aragón) o Javier Fernández (Asturias)– tienen claro que el PSOE debe pasar a la oposición porque ahí le han situado los ciudadanos al obtener 85 diputados. De hecho, los barones quieren que el próximo Comité Federal fije que el PSOE debe pasar a la oposición y no intentar, por tanto, formar gobierno si Rajoy fracasa.

Ferraz no lo dice tan claro. Incluso, algunos miembros de la Ejecutiva próximos a Sánchez serían partidarios de intentar la investidura de Sánchez. Sin embargo, esta posición es minoritaria en el partido. Oficialmente, la dirección no se pronuncia ante esta eventualidad.

Sólo la corriente Izquierda Socialista apuesta por que Sánchez se presente si Rajoy es incapaz de conformar una mayoría para ser presidente.

Si para la investidura de Rajoy se hace imprescindible la abstención del PSOE para evitar unas terceras elecciones, varios barones serían partidarios de la abstención. El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara volvió ayer a apostar por esta opción: «No me apetece nada que Rajoy siga gobernando, pero los electores han dicho lo que han dicho». Por eso abogó por «una mínima abstención a última hora».

La próxima semana, Sánchez quiere reunirse con sus dirigentes territoriales para escucharles antes del Comité Federal.

Si el PSOE se plantea abstenerse, fuentes de Ferraz apuntan que se podrá hacer una consulta a las bases. Ayer, Díaz fue preguntada por esa consulta, no planteada, y respondió que «si lo quieren hacer, por mi parte no va a haber problema».

EL LIDERAZGO, DESPUÉS DE QUE HAYA GOBIERNO

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, confirmó ayer que el Comité Federal del 9 de julio no abordará el debate interno del PSOE, ni hablará del futuro o del liderazgo del partido. Ferraz y los barones están de acuerdo en no convocar el 39 congreso federal del PSOE hasta que se constituya un gobierno, que todos creen que estará presidido por Mariano Rajoy. Díaz fue preguntada en Telecinco si se presentará para desbancar a Pedro Sánchez y para ser secretaria general. Ella fue tajante en su respuesta: «No toca. Lo que toca es España.

Y no voy a desmentir una cosa que no he dicho» [dijo sobre las informaciones que apuntan que esta vez sí dará el paso para enfrentarse a Sánchez en primarias]. La presidenta de la Junta de Andalucía quiso destacar que en el PSOE «hay debate y no purga, como en otros», dijo, en referencia a la crisis interna de Podemos. Además, quiso suavizar sus críticas a Sánchez del lunes, cuando le hizo responsable del fracaso electoral. Ayer aseguró que «la derrota del PSOE es de todos». Hasta los dirigentes a veces más críticos, como Ximo Puig o Emiliano García-Page, están respondiendo estos días que Pedro Sánchez «tiene toda la legitimidad» y que cuenta con su apoyo, al menos hasta el congreso del partido.

También desmienten que en la formación haya «una crisis de liderazgo». El jefe del Ejecutivo de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, aseguró ayer que a Sánchez «le ha tocado ser secretario general en una etapa muy compleja, muy difícil» por el «cambio social» que se estaba produciendo y el «movimiento en la calle» producido tras el 15- M. Vara considera que el secretario general está «absolutamente legitimado» para volverse a presentar a revalidar el cargo, pero que cuando se convoque el congreso «será la hora de hablar».

EL MUNDO – 01/07/16