Ella va a primarias

EL MUNDO 13/03/17
SANTIAGO GONZÁLEZ

AL FIN se decidió la baronesa y anunció su propósito de ir a las primarias para la Secretaría General del PSOE. Habrá que ver cómo afecta la noticia a las intenciones de voto de la parroquia socialista. Se comenta –es un burdo rumor– que Pedro Sánchez tiene un dossier con los asuntos de corrupción en Andalucía. Normal. Él es un hombre bastante simple y su argumentación contra Rajoy va a estirarla hasta que valga contra Susana Díaz: «El secretario general del PSOE debe ser una persona decente y usted no lo es». Yo esto lo siento mayormente por Albert Rivera, después de tantos pujos de virtud en sus tratos con el PP y tanta dejación en sus pactos con el PSOE. O que no se entere de lo que hacen sus socios andaluces.

Suele pasar: la prensa amiga del socialismo español editorializaba ayer contra la pretensión del PP de extender a todos los partidos la comisión de investigación que había sido pensada ad hoc, sólo para los populares, y la calificó de «inaceptable violación de los acuerdos alcanzados en agosto del año pasado». No se le puede reprochar incoherencia. Durante varios años, sus páginas dedicadas a la corrupción llevaban un cintillo significativo: La corrupción que afecta al PP. Nadie podía llamarse a engaño con el diario que había dedicado 169 portadas a tres trajes de Milano, otro proceso por la sombra de un burro.

En este punto debo hacer una confesión. Si tuviese que enunciar una preferencia por uno de los tres candidatos, lo haría por Susana. Entendámonos: en sustancia política los tres andan parejos, pero ella es más discreta. Y en lo que toca a la corrupción, lo mismo. Ella sabe lo que tiene en los alrededores y evita dar el cante y tachar de corruptos a sus adversarios, algo de lo que no se priva Rivera, a quien este fin de semana le salían las cuentas del alquiler y las obras de su sede en Huelva, pagada con dinero de la Diputación, etc. Algún día habría que hablar de Rivera y esa pose en plan Savonarola. Y esta manía de considerar pornografía el erotismo de los otros.

Si es verdad el rumor, Sánchez debería ser el más discreto. Él era el secretario general, después de todo. ¿Y qué decir de López? Entre Hollande y Corbyn él se queda con Schulz. ¿Afinidades? Siempre con el ganador. Nadie duda de que Schulz irá en Grosse Koalition con la CDU. Si gana el SPD como canciller; si no, como socio. Hay otra diferencia. Schulz fue elegido presidente de la Eurocámara con el apoyo de populares y socialdemócratas, los mismos que dieron a Jean-Claude Juncker la Presidencia de la Comisión Europea. Bueno, los mismos no, porque los españoles no votaron a Juncker, con gran cabreo de Schulz, que cuestionó a Sánchez (y al PSOE) quiénes eran ellos para romper un acuerdo de los Partidos Popular y Socialdemócrata Europeo. Y Patxi aboga por primarias de doble vuelta. Debería hacer un esfuerzo más y pedir una reforma de la Loreg que instaure aquí, como en Francia, elecciones presidenciales a doble vuelta, que den la llave a los electores y que luego le venda a Rivera las bondades del sistema mayoritario.

Los tres tienen los mismos problemas epistemológicos. Confunden los problemas de su partido con los de los españoles. Otra herencia de Rodríguez Zapatero, que anunciaba planes de Gobierno en los mítines de partido y para hablar del partido invitaba a los barones a La Moncloa.

Habrá encuestas. Los arúspices dirán cómo influye la candidatura de Susana sobre las expectativas de Pedro y de Patxi. Hace tiempo escribí aquí que Sánchez era un cadáver inconsciente. Debo matizar. Lamentablemente, el difunto es el PSOE. Por eso puede ganar.