La clave era Navarra

SANTIAGO GONZÁLEZ-El Mundo

La portavoz en funciones del Gobierno en funciones ha salido a descubrirnos que todos los escaños son legales y legítimos. Esto es justo lo contrario de lo que opinaba el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, que en su empeño de llamar a Ciudadanos a la abstención venía a plantear que todos los escaños, no dice él que sean ilegales, pero sí que son igualmente ilegítimos, de ahí que pidiese a los de Rivera que vetaran a Vox «como Ferraz veta a Bildu». Si los socialistas vamos a vetar a EH Bildu, otros tendrán que hacer lo mismo con Vox, porque ambas opciones, Bildu y Vox, han de ser tratadas por igual, en el mismo plano. Del mismo parecer era la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, Frau Blücher, del Gobierno Frónkonstin que se nos avecina: «Esto es un asunto que está claro, siempre ha estado claro y por tanto no tenemos que volver a decirlo. El PSOE no cuenta evidentemente con Bildu ni ahora ni en ninguna forma de concertación de Gobierno».

Sólo una cabeza muy averiada –o dos si son pequeñas– puede discurrir así. Bildu y Vox en el mismo plano, la même question. Gente tan principal del Gobierno (en funciones) considera que su posición equidista entre dos partes, Bolinaga y sus tres secuaces de Mondragón y por otra su secuestrado, José Antonio Ortega Lara, al que iban a dejar morir cuando la Guardia Civil acertó a dar con el mecanismo que dejaba al descubierto el zulo. Ni con unos ni con otro, ni con los secuestradores ni con su secuestrado.

«El PSOE no cuenta evidentemente con Bildu», decían. «No voy a pactar con los populistas ni antes, ni durante, ni después», había prometido Pedro Sánchez. «El populismo es la Venezuela de Chávez, es pobreza… No pactaré con Podemos en ningún ayuntamiento». El mismo doctor Fraude había prometido en 2016 que «hablaremos con partidos que tengan la voluntad de garantizar la integridad territorial de una España plural».

Pongamos que hablo de Navarra. ¿Alguien había pensado que María Chivite era una tonta desnortada, un verso suelto que actuaba al margen de su partido? Desnortada no. Pablo Casado hacía una advertencia muy razonable desde Bruselas tras los primeros compases del pacto navarro, en los que Sánchez cedió la Presidencia del Parlamento Foral a Geroa Bai y buscó acomodo en la Mesa de la Cámara a EH Bildu: «No se puede estar con Bildu, los proetarras, y al mismo tiempo pedir que se abstenga el Partido Popular. Porque somos completamente incompatibles».

En la misma línea y también desde Bruselas, Albert Rivera dijo que «el señor Sánchez no tiene remedio. El señor Sánchez prefiere a Batasuna de socio que a los constitucionalistas de UPN o de Ciudadanos, esto es intolerable». Lo único que no acaba de entenderse de su intervención es la razón de que lo llame señor. Y por dos veces. Bueno, y que silencie al PP. Cayetana Álvarez de Toledo, qué gran portavoz, si acertara Pablo Casado, proclamó la víspera una verdad inamovible: «El PSOE es el principal problema de España». Y Pedro Sánchez el líder necesario. Sin él los otros no serían nada.