La historia interminable

EL MUNDO 03/02/17
SANTIAGO GONZÁLEZ

La Guardia Civil practicó ayer 18 detenciones en el desarrollo de la operación Pika, por financiación irregular del CDC. Presunta, se entiende, que casi se me olvida. Un déjà vu. La operación Pika venía de la Petrum, con la novedad de que ahora afecta también al Ayuntamiento, pero algunos detenidos están repes. Por ejemplo, el ex tesorero de CDC Andreu Viloca, detenido ayer que ya lo había sido en octubre de 2015 y quedó en libertad bajo fianza de 250.000 euros. El tesorero al que sustituyó, Daniel Osàcar, está acusado en el caso Palau, por el que le piden siete años. También fue detenido ayer el ex director de Infraestructuras Josep Antoni Rosell, que también había sido detenido e imputado en octubre de 2015. El nombramiento como presidente del miembro de ERC Joan Jaume, supuso su destitución automática.

Doce años van a cumplirse desde el día en que el presidente Maragall, en plena bronca parlamentaria por el hundimiento del Carmel –qué gran parábola para Cataluña–, le dijo al entonces jefe de la oposición, Artur Mas: «Vostès tenen un problema, i aquest problema es diu 3%». No parece que Pasqual, y menos aún su contrincante fueran dos modelos de agilidad mental, pero los dos se entendieron perfectamente. Y rápido. «Vostè, senyor president, acaba d’engegar la legislatura a fer punyetes», respondió Mas i Gavarró. El presidente lo retiró y Mas dijo que «de acuerdo». Ambos sabían de lo que hablaban.

En aquel tiempo, ERC era socia del tripartito que encabezaba Maragall y amenazaba con investigar las relaciones de los convergentes con las cuentas. Después, el tiempo fue pasando y la pasión se enfrió. Convergència convirtió a Esquerra en socia de Gobierno y, lo que es peor, también a la CUP. El 3% volvió a aparecer cuando Motserrat Gassull, concejal de ERC en Torredembarra, denunció en 2012 a su alcalde convergente, Daniel Masagué. Ella escribió cartas a tutiplén: al presidente de su partido, Oriol Junqueras, a Artur Mas y a su consejero de Interior, Ramón Espadaler, pidiendo respuestas. Como cantaba Llach al final de El bandoler: «Ningú no ho va fer».

El ex alcalde Trias ha sugerido que no es casualidad que justo antes del juicio a Mas salgan estas cosas, pero cuándo no es fiesta. No hay fecha que les venga bien. Justo antes de su juicio van y detienen a tres amigos suyos, gente de mucha confianza: Antoni Vives, Francesc Sànchez y Sixte Cambra.

Es lo que tienen las compañías. Algún día nos enteraremos de por qué era ya un secreto a voces lo del 3% hace 12 años: era una práctica que venía de atrás, de cuando Pujol tenía como hombre de confianza al propio Artur Mas, que ocupó dos cargos clave para el negocio del corretaje en años clave: consejero de Economía y Finanzas y conseller en cap entre 1997 y 2003. Hasta aquí pueden leer; no escribiré una palabra más.

Dice la CUP que esto «es una tremenda bofetada al proceso independentista», Colau pone distancias y la Esquerra no es que se vaya a bajar del carro, pero persiguiendo lo útil no renuncia a lo agradable. Continuará, ya lo verán.