La izquierda no es nacionalista

EL PAÍS 27/03/17
ÁLEX RAMOS, Médico especialista en sanidad pública, vicepresidente de Societat Civil Catalana y primer secretario de Salud del PSC Barcelona.


· El referéndum no aporta solución, supone una confrontación entre catalanes, con vencedores y vencidos

En Cataluña, partidos calificados de izquierda (ERC, CUP) priorizan el nacionalismo étnico sobre los temas sociales y van junto a PDECAT, partido de la burguesía. Con 47% de votos pretenden la secesión, mediante referéndum unilateral o con una ley secreta.

Ada Colau y Barcelona en Comú se han sumado a ERC y CDC en el pleno del 24 de febrero del Ayuntamiento de Barcelona, para adherir la ciudad al Pacto Nacional por el Referéndum (PNR). Éste es ilegal, de acuerdo con la Constitución, refrendada por el 88% de españoles y el 90% en Cataluña (participación del 67%). La mayoría de democracias no permiten la autodeterminación, pues la soberanía no es fraccionable y la ONU solo la contempla en tres supuestos que no se dan en Cataluña. Quebec y Escocia son excepciones no extrapolables.

El PNR sigue al Pacto Nacional por el Derecho a Decidir (PNDD), que captó de forma tramposa y no democrática a muchas entidades (sindicatos, colegios profesionales,…) presionadas por el poder nacionalista. En diciembre de 2016, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña anuló la adhesión al PNDD de los Colegios de Abogados de Cataluña, pues comprometieron a 30.000 abogados sin consultarles, vulnerando libertades (ideológica, expresión y asociación).

En enero de 2017, un juzgado de Tarragona anuló la incorporación del Ayuntamiento de Reus a la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), por ilegal.


· La mayoría de las democracias no permiten la autodeterminación, pues la soberanía no es fraccionable

Veremos el alcance legal de la iniciativa de Colau. Lluis Bassets lo reflexiona en su artículo Si no es legal, no es democrático.

Las bases de Podemos no suelen ser independentistas, en las cúpulas a veces sí lo son o son ambiguas. Después del 15-M nació Podemos, partido que quiso evitar el desgaste del PSC e ICV por el procés y asumieron el derecho a decidir, pero “para todo”. Fue una táctica electoral populista para agradar a muchos electores, pareciendo demócratas y sin mojarse por la independencia. Dicen que el 80% apoya el derecho a decidir. ¿Cómo no se va a estar a favor de decidir?, si preguntamos a la población si quiere tener el derecho a la felicidad, nos responderán el 100% que sí. Pero ningún Estado puede garantizar el decidirlo todo o la felicidad. ¡Basta de trampas semánticas!.

¿Por qué se inclina Ada Colau por un referéndum?. ¡Quien lo plantea es para ganarlo! ¿Sería mejor un pequeño Estado catalán de nacionalismo étnico, monolingüe y monocultural, excluyendo a la mitad de los catalanes? ¿Es mejor a un Estado pluricultural y plurilingüe, como el español, basado en una nación cívica constituida por consenso en 1978?. El régimen franquista nació con golpe de Estado y fue nacionalista español; el régimen catalanista nació con la Constitución, ahora es nacionalista catalán y quiere acabar con un golpe institucional.

El referéndum no aporta solución, supone una confrontación entre catalanes, con vencedores y vencidos. La izquierda solidaria sabe que la solución no es el nacionalismo excluyente de Junts pel Si y la CUP, sino dialogar, negociar y pactar un acuerdo. Después ya se podría refrendar a nivel nacional y en Cataluña.


· Las bases de Podemos no suelen ser independentistas, en las cúpulas a veces sí lo son o son ambiguas

Podemos (Podem) ha quedado atrapado en el soberanismo, pero hay otra realidad.

Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (enero de 2017), el apoyo a la autodeterminación por votantes de En Comú Podem (ECP) de Xavier Domènech es del 33,8%, lejos de ERC (88%). En sentimiento de identidad, los votantes de ECP responden primero que “se siente tan español como catalán”, con 46,2%. Sentirse “solo catalán” es solo el 6,2%.

En las elecciones autonómicas de 2015 en el barrio Nou Barris de Barcelona ganó Ciudadanos con el 23% de los votos, en cambio en las generales de 2016 ganó ECP con el 30%. Se refleja en este barrio de tradición izquierda no nacionalista (PSC y ahora ECP) que, si es necesario, votan más a un partido no independentista.

Las clases populares no están por la independencia, sino por el empleo, la sanidad y la educación. Extraña sinergia la de Colau con la burguesía catalana. Recordémoslo, la izquierda no es nacionalista y menos para crear un estado insolidario con el resto de España, ¡y solo por querer ser más rico!

La mayoría tienen identidad plural, catalanes y españoles por lazos de sangre y sentimiento. No quieren decidir sobre la disyuntiva de separar esas dos identidades por el egoísmo de los que solo se sienten catalanes, que además lo quieren imponer al resto unilateralmente.