La sombra de ETA

JOSÉ MARÍA CARRASCAL – ABC – 19/03/17

José María Carrascal

José María Carrascal

· Son unos cobardes todos ellos, los asesinos y los que les ampararon y siguen amparándoles.

Cuántas veces va a desarmarse ETA? Eso sí, la escenificación que montan en cada entrega es digna de Broadway. No faltan encapuchados, santones de terroristas y grandes medios de comunicación (la BBC, Le Monde). Pero falta lo más importante: reconocimiento del error, pedir perdón a las víctimas, prometer que no volverá a ocurrir. Sin ello, la entrega de unas armas de poco sirve. Armas se pueden comprar sin mayores problemas en el tráfico ilícito que existe de ellas.

Aparte de que, tarde o temprano, las Fuerzas de Seguridad francesa y española encontrarán los zulos donde se encuentran. Lo importante es lo otro, la admisión del crimen, y la banda terrorista no muestra la menor intención de hacerlo. Hay 177 atentados sin esclarecer, 300 muertos cuyos cadáveres no han sido encontrados, 1045 huérfanos que han crecido sin padre o madre. ¿Van a olvidarse porque entreguen unas pistolas y unos explosivos a punto de caducar? ¿Va a celebrarse como un triunfo del Estado de Derecho sobre quien intentaba dinamitarlo? Ese sería el último gran triunfo de ETA.

Más que derrotada, ETA ha sido acorralada por las Fuerzas de Seguridad españolas y francesas, que lo han pagado también con sangre, pero políticamente su derrota se parece a aquel chiste de Gila que en este caso parece macabro: «¡Comandante, tengo un prisionero!» «Tráelo» «No me deja». ETA está hoy en las instituciones. Si no ella, quienes les prestaron apoyo y cobijo durante los largos años del plomo.

Ahora, no necesita el plomo. Ahora, suena la hora de la política, de pasar página, de olvidarse de lo ocurrido, y a otra cosa mariposa. ¡Qué fácil, qué cobarde! Porque son unos cobardes todos ellos, los asesinos –siempre a traición, ni un solo atentado suicida– y los que les ampararon y siguen amparándoles, pidiendo un precio por esta farsa de la entrega de armas, reclamando el traslado de los asesinos a las cárceles vascas, cuando no su excarcelación. Rajoy prometió ayer que no habrá pago por esa teatral entrega de armas. Esperemos que lo cumpla.

La sombra de ETA, que como la del ciprés de Delibes es alargada, sigue planeando sobre Euskadi. Un estudio realizado por la Universidad del País Vasco confirma que siete de cada diez habitantes vivieron sumidos en el terror durante la etapa en que la banda asesinaba a mansalva y aún hoy un 15 por ciento de ellos continúan atemorizados.

El título del concienzudo trabajo (44.036 entrevistas entre 1995 y 2016) lo dice ya todo: «La estrategia del miedo de ETA y la espiral del silencio en el País Vasco». Sus conclusiones también: «La mejor vacuna para evitarlo es deslegitimar social y políticamente la violencia y sus consecuencias». Advirtiendo que ETA dejó escrito en su día: «La gente no sólo tiene que tenernos respeto. Tiene también que tenernos miedo». Ese miedo continúa en el País Vasco y hasta que no desaparezca no podrá decirse que ERA ha sido derrotada.

A no ser que todos los españoles nos hagamos cómplices de aquel genocidio, al asesinársenos por el mero hecho de serlo.

JOSÉ MARÍA CARRASCAL – ABC – 19/03/17