Cuando se fue aseguró que daba un paso atrás por responsabilidad. También que su tiempo en UPyD se había agotado y que los malos resultados alcanzados el 20-D y en las autonómicas vascas, además de la situación en la que se encontraba la formación, le obligaban a ello. El pasado 4 de enero Gorka Maneiro anunció su marcha de la portavocía y los órganos de dirección del partido que ayudó a impulsar y del que fue último cargo institucional. Desde entonces se comprometió a ejercer la política pero como mero militante. En estos dos meses Maneiro no se ha quedado parado. Su inquietud política le ha llevado a apostar por una nueva fórmula en la que seguir influyendo: la creación de una plataforma ciudadana. Llevará por nombre ‘Ahora’ y en ella inicia la andadura con un viejo conocido de UPyD, el filósofo Fernando Savater, con quien siempre se ha sentido muy vinculado en la defensa de los valores de la igualdad.

Concebida como una herramienta de debate y análisis de la que saldrán propuestas concretas en forma de iniciativas y “acciones” en el ámbito de la política, el nuevo proyecto liderado por el político guipuzcoano incorpora a personas procedentes de UPyD y de otras sensibilidades políticas con las que Maneiro ha contactado para sumarles a su plataforma. Con ella confía en poder intervenir de otro modo, más conectado a la realidad social, en instituciones y organismos sociales y hacerlo en un concepto de “activismo ciudadano”.

Entre los objetivos con los que nace ‘Ahora’ figura contribuir a hacer una sociedad “mejor”, mas comprometida y bajo la defensa de ideas y principios “de igualdad, socialdemocracia y regeneración política”. Desde este “espacio ciudadano” se invita a abrir foros de debate, análisis y diálogo y hacerlo de un modo amplio y abierto. Ahora está pensado en particular para “las personas que se sienten huérfanas de las socialdemocracia actual”, aseguran desde el movimiento.

Con un característico color mostaza, junto a Savater por ahora se han sumado al proyecto el profesor universitario y escritor, Félix Ovejero; Dolores Agenjo, la directora de instituto que negó las llaves del centro para celebrar la consulta del 9-N o el jurista, David Ortega, entre otros. Maneiro presenta la plataforma como un compromiso de ciudadanos “a los que nos preocupa la situación en la que se encuentra España y pensamos que podemos aportar nuestro granito de arena en beneficio de todos”.

Entre los principios que soportarán la nueva apuesta destacan la defensa de la igualdad de todos los españoles, los principios de la socialdemocracia y una inquietud por impulsar una “regeneración profunda” de la democracia. ‘Ahora’ también aboga por la necesidad de promover cambios que inspiren un nuevo tiempo en el comportamiento interno y externo de las formaciones políticas, además de una separación real de poderes, la defensa de la ciudadanía como un valor fundamental, el laicismo y el europeísmo.

Los promotores aseguran que cuando la plataforma se ponga en marcha defenderá un nuevo modo de impulsar debates e iniciativas que se caracterizará por ser “innovador, abierto, flexible” y dispuesto a incorporar ideas y propuestas de todo tipo sin dar respuesta “a los problemas esenciales que hoy día tenemos los ciudadanos españoles”. A partir de este mediodía la ‘Plataforma Ahora’ dará a conocer, a través de su página web www.ahoraplataforma.es más aspectos de la alternativa política que aspiran a ser y a abrir al conjunto de la sociedad.

Durante su etapa como miembro de UPyD, Maneiro se caracterizó por priorizar la igualdad de todos los españoles. En sus dos legislaturas como diputado en el Parlamento vasco destacó por sus críticas al nacionalismo, que siempre ha considerado contrario a la igualdad. Denunció de modo reiterado los “privilegios” que en comunidades autónomas como la vasca seguían implantados. Junto a ello centró su acción política en la desaparición de las duplicidades en las instituciones o la necesidad de acabar con las diputaciones. Entre sus principales campos de batalla se situó la defensa de las víctimas del terrorismo y la deslegitimación de los violentos además del cumplimiento de la Constitución.