Una cura de realidad

HERMANN TERTSCH – ABC – 19/11/16

Hermann Tertsch

Hermann Tertsch

· Todos parecen temer que Donald Trump pueda llevarse bien con Rusia. Eso aún es propaganda.

Han despedido a Barack Obama en Berlín, en la capital europea que más lo ha adorado, con todo el sentimentalismo obnubilante de que es capaz Alemania. Y eso que es uno de los países que más han sufrido las consecuencias de la inmensa debilidad que ha generado el presidente Obama en la defensa y seguridad de Occidente. Porque ahora dicen Angela Merkel y François Hollande, Mariano Rajoy, Mateo Renzi y Theresa May, los líderes de los cinco mayores países de la Unión Europea, que van a estar unidos en los nuevos retos y aseguran ser una piña en la OTAN. Ya veremos cuando se hable de dinero.

También prometen mantenerse firmes frente a Rusia. Más que antes. Es de esperar, porque Vladímir Putin es la mayor amenaza para Europa. Y hay que dar tiempo a Donald Trump a comprobarlo. No han analizado los cinco amigos europeos por qué Putin ha logrado convertirse en invasor impune en Ucrania e intervencionista triunfante en Siria. Todos parecen temer que Donald Trump pueda llevarse bien con Rusia. Eso aún es propaganda.

Cierto es que nadie nunca ha ayudado tanto a Putin a adquirir y desplegar poder como Obama. Obamanía y trumpfobia. Si en toda Europa la prensa ha hecho el ridículo en su campaña contra Trump, en Alemania ha sido inenarrable. Allí la prensa ha estado tan unida en atacar a Trump como lo estuvo en enero en intentar ocultar las agresiones sexuales de refugiados musulmanes en Colonia y otras ciudades.

Es lo que tiene la corrección política. Pero la realidad se impone y cura los disparatados excesos retóricos. Si no en la prensa, sí al menos en los gobernantes. Ahora sobre todo Merkel y Hollande necesitan hablar en serio para reafirmar una alianza para la que Trump no ha pedido de momento más que un reparto equitativo del gasto. Tras el último alarde de obamanía urge ahora a todos los europeos salir de la trampa en que cayeron por su propia propaganda.