Cerco a los Pujol

EL MUNDO – 31/01/15

· La Audiencia Nacional describe a la familia como una «organización» delictiva y asume ya toda la investigación.
· «Orquestaron durante años una estrategia para lavar capitales de presunto origen criminal», asegura el juez.
· Cita a declarar al ex ‘president’ para que explique por qué mintió al atribuir a una herencia el dinero de Andorra.

«Los miembros de la familia Pujol Ferrusola han venido orquestando durante años una estrategia compartida y coordinada para desarrollar distintos negocios, generar réditos, ocultarlos y distribuirlos entre todos de acuerdo con criterios establecidos para conseguir el lavado de los activos conseguidos».

El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata describe de esta forma tan contundente «las pautas de actuación» y «los patrones de comportamiento» desarrollados «durante años» por los miembros del clan Pujol, desde el matrimonio formado por el ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol y su esposa, Marta Ferrusola, hasta todos y cada uno de sus siete hijos. Su objetivo estaba claro: «Generar, ocultar y blanquear activos». A su juicio, esos fondos tienen un «presunto origen criminal».

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 ha acumulado el procedimiento seguido en Barcelona por la supuesta herencia de Andorra –que destapó este diario– a la causa que él ya tenía abierta contra tres de los hijos del ex presidente catalán: Jordi, Pere y Josep.

La acumulación de ambos procedimientos –que fue recurrida por la defensa de los Pujol ante la Audiencia de Barcelona, que aún debe pronunciarse– ha supuesto la citación en la Audiencia Nacional del que fue presidente de la Generalitat de Cataluña durante 23 años y de su esposa como investigados (nueva denominación de los imputados, tras la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal) por un delito continuado de blanqueo de capitales. Ellos comparecerán ante el juez el 10 de febrero y su primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, considerado el «gestor y distribuidor» familiar de fondos, lo hará al día siguiente a petición propia.

Para el juez, el patrimonio acumulado por el ex president en Andorra no se justifica «con los ingresos ordinarios que hubiere obtenido por razón del cargo público que ostentó durante 23 años». Y, por si había alguna duda, tras destacar la existencia de operaciones financieras «anómalas» o «extrañas a las prácticas comerciales ordinarias», añade que «no existen negocios lícitos que justifiquen» el incremento patrimonial o las transmisiones dinerarias realizadas entre los miembros del clan Pujol.

Tras la concentración en la Audiencia Nacional de las principales causas seguidas contra los Pujol, la investigación ha adquirido una perspectiva más global que ha permitido al juez darle un nuevo impulso. Ayer dictó 13 resoluciones en las que rechaza los recursos interpuestos contra los registros realizados el pasado mes de octubre en la operación Hades, confirma las imputaciones del vicepresidente del Barça Carles Vilarrubí y del empresario Alejandro Guerrero Kandler, pero sobre todo consigue dar una visión de conjunto de la «organización» delictiva que, en su opinión, constituyeron los Pujol.

En el auto en el que cita a declarar a Jordi Pujol y Marta Ferrusola, el magistrado comienza centrando los hechos en su primogénito y su ex mujer, Mercé Gironés, titulares de cuatro «sociedades instrumentales», Iniciatives Marketing i Inversions, Project Marketing Cat, Active Traslation e Inter Rosario Port Services, «cuya única utilización ha sido canalizar capitales de presunto origen criminal para realizar inversiones y gastos en España y en el extranjero».

A través de ellas facturaron más de 11 millones de euros por supuestas tareas de asesoramiento e intermediación a un conjunto de empresas que tienen algo en común: «Su cifra de negocios principal proviene de la explotación de concursos, proyectos y licitaciones con el sector público, especialmente de tipo urbanístico».

El juez califica las operaciones comerciales realizadas por la pareja Pujol-Gironés de «ilógicas» y recuerda que «la contraparte –la que no le paga la comisión investigada– niega rotundamente que Jordi Pujol intermediara en las supuestas operaciones».

El primogénito utiliza, según el juez, al menos cuatro testaferros, hasta nueve compañías instrumentales y distintos entramados societarios internacionales que transfieren su dinero a cuentas de México, Estados Unidos, Paraguay, Argentina, Panamá y, sobre todo, Andorra, nexo de todo el clan.

«Los vínculos existentes entre los miembros de la familia Pujol-Ferrusola (obviamente más allá de los familiares); sus pautas comunes de actuación; la coordinación de actividades; la asignación de roles; la distribución o reparto de cantidades multimillonarias entre todos ellos en función de los ingresos que se recibían en las cuentas bancarias ocultas que mantenían en el extranjero; y el particular sistema de rendición de cuentas existente para controlar esos repartos de fondos, revelan la existencia de un patrón de comportamiento reiterado durante años por los miembros de la familia». Y «apuntan elementos básicos de una organización cuyos perfiles definitivos están aún bajo investigación y pendientes de calificar», afirma el juez no sin cierta prudencia.

A continuación, se centra en quién tiene cuentas en Andorra, y su conclusión es que todos y cada uno de los miembros de la familia. Incluido Oriol, que no estaba imputado en el Juzgado número 31 de Barcelona –sólo lo estaba en el caso de las ITV–.

Y siempre se actúa de forma similar. En las cuentas de Jordi Pujol Ferrusola y Mercé Gironés se reciben «abonos en efectivo de origen desconocido», que en los «casos que han podido identificarse se relacionarían con personas que desarrollan una labor empresarial entroncada con el sector público en Cataluña».

Desde ahí, Pujol júnior distribuye parte de esos fondos en cantidades iguales o similares a su madre y sus seis hermanos. Es decir, cada vez que se produce «un ingreso sospechoso, Jordi Pujol Ferrusola ordenaba traspasos» a las cuentas andorranas de Oleguer, Oriol, Josep, Pere, Mireia y Marta Pujol Ferrusola; también a la cuenta de la que era titular su madre.

El juez destaca la número 63810, abierta con 307 millones de pesetas en 2000 en la Banca Reig. Figura como titular Pujol jr. y consta que en ella hizo varias disposiciones en efectivo, incluida una por 1.145.000 euros, que la deja en negativo. Pero el banco ha remitido a la Audiencia Nacional dos documentos: uno firmado por él en el que explica que el «real titular» de los fondos es su padre y otro firmado por el propio ex presidente catalán en 2001 en el que afirma ser propietario de la cuenta y señala que en caso de defunción la beneficiaria sea Marta Ferrusola.

El juez considera «un mero relato» el comunicado que en julio de 2014 hizo público Pujol Soley atribuyendo su dinero en Andorra a una herencia procedente de su padre. «No consta ni ha sido acreditada la cantidad del legado, el lugar en el que se encontraban esos fondos, su destino, etc». Pero, además, el auto recuerda que en Andorra se dijo que «el dinero provenía de una herencia, pero de la rama familiar de Marta Ferrusola».

Aunque Pujol Soley ya declaró en Barcelona –Ferrusola se negó–, ahora tendrán otra oportunidad para explicar de dónde procede el dinero de sus cuentas en Andorra que el juez considera que sólo puede ser fruto de la actividad de una «organización» delictiva.

Fuentes de la defensa de los Pujol sostienen, por su parte, que «ni existe, ni existirá fundamento para la incriminación del presidente Pujol en blanqueo de capitales, pues ni existe, ni existirá, conexión del patrimonio familiar con ejercicio desviado o torcido de la gestión pública». Por ello, desde la familia «se soporta una investigación desde el sosiego de que sólo puede ser ese el resultado final», afirman.