Artur Mas echó de su despacho a las víctimas de Hipercor y les retiró la subvención

EL CONFIDENCIAL 21/06/17

· Tras la polémica de las palabras de Puigdemont horas antes del homenaje a los asesinados en el atentado, se saben más detalles de la relación del Govern con las víctimas

Artur Mas echó de su despacho a la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT) y le quitó la subvención que el anterior presidente catalán, José Montilla, le había concedido. El presidente de ACVOT, José Vargas, señaló a El Confidencial que poco después de ser nombrado ‘president’, recibieron la orden de desalojo de su despacho. “Pedimos una reunión para saber por qué nos echaba y nos dejaba sin ayudas, y su respuesta fue que no quería saber nada de nosotros”, explica Vargas a este diario. La reunión tuvo lugar en el despacho oficial de Artur Mas en el Palau de la Generalitat. Menos mal que cuatro años antes la entidad había sido condecorada con la Cruz de Sant Jordi, el máximo galardón de la Generalitat, por su labor social basada en su independencia política.

La ACVOT tenía un despacho en la céntrica Ronda Universidad. “Nos lo había facilitado Montilla, a través de la entonces consejera de Justicia, Montserrat Tura, y luego nos lo mantuvo el consejero de Interior, Joan Saura. Todos ellos tenían sensibilización con el tema de las víctimas del terrorismo y nos facilitaron las dependencias en un lugar céntrico de Barcelona, con el objetivo de que pudieran tener fácil acceso las víctimas que querían realizar reclamaciones. Pero llegó Artur Mas y eso se acabó. Nos echaron del despacho y nos cortaron la subvención que el Gobierno nos daba”, añade Vargas.

El tema le fue expuesto al actual presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el pasado viernes, durante una reunión con los responsables de la ACVOT. “Nosotros no pedimos mucho. Ni siquiera un despacho. Pero sí nos gustaría que nos dejaran un espacio para poder tener los archivos y los expedientes que ahora amontonamos en dos trasteros. Y necesitamos también alguna ayuda para pagar servicios, teléfono o luz. No queremos grandes cosas”. La ACVOT había llegado a cobrar 105.000 euros en 2006 de subvención para atender a las reclamaciones de víctimas de terrorismo y otros 387.500 euros en 2007 (una subvención plurianual hasta el año 2010 destinada a “gastos de funcionamiento y gestión en colaboración con el Departamento de Justicia”), aunque cuando llegó Artur Mas había rebajado esa cifra a 50.000 euros. El año 2011, con el ‘president’ convergente instalado en la Generalitat, ya no cobraron la subvención y el Govern inició un expediente para revocar una parte de la subvención y recuperar algo más de 70.000 euros en el año 2014.

Acto de contrición y polémica
Tres días después de la reunión con Puigdemont, se celebró en Barcelona un acto solemne de homenaje a las víctimas de Hipercor, uno de los atentados más sangrientos de ETA en Cataluña. En este acto, el ‘president’ reconoció que, en ocasiones, “las instituciones catalanas no hemos sabido estar a la altura de las circunstancias y no hemos sabido responder a vuestras necesidades”.

Puigdemont subrayó también que “a veces, no era solo cuestión de dinero, sino de reconocimiento, de calor, de sentir que había alguien cerca que podía empatizar con vuestro dolor”.“En un momento determinado, nos sentimos muy maltratados y muy ninguneados por el Govern”, recuerda Vargas. El presidente de la entidad le recordó a Puigdemont, tras el acto de este lunes, las reclamaciones realizadas el pasado viernes, y el ‘president’ le respondió que “ya están en marcha”.

Horas antes del acto, sin embargo, Puigdemont había comparado la resistencia contra ETA con el ‘procés’, por lo que todos los partidos, excepto los estrictamente independentistas, le pidieron que presentase disculpas públicas. “Es una desfachatez, una infamia. No entiendo cómo se pueden decir tantas barbaridades en tan poco tiempo”, señala Vargas. El dirigente de la entidad de víctimas critica que “los políticos tienen demasiada soberbia como para pedir disculpas o decir que fue un error. Deberíamos cambiar esa forma de hacer política”.

La portavoz del Govern, Neus Munté, en cambio, salió ayer a defender a su superior. En la rueda de prensa tras la reunión del Ejecutivo catalán, Munté señaló que Puigdemont fue malinterpretado y que el revuelo que provocó su discurso “es una polémica interesada; es poco honesto e injusto hacer la interpretación que se ha hecho”. La portavoz —que también es consejera de Presidencia— apuntó al ministro del Interior, José Ignacio Zoido, como el creador de la polémica con las palabras de Puigdemont para tapar otra polémica: la no convocatoria de la Junta de Seguridad y el veto a la convocatoria de 500 plazas de ‘mossos d’esquadra’. Munté señaló, sobre el particular, que el Gobierno catalán “está absolutamente al lado de las víctimas del terrorismo”.