Bob Esponja

ABC 01/10/14
LUIS VENTOSO

· La web de la consulta ya le ha indicado en qué colegio puede votar

AYER el honorable presidente Artur Mas, delfín y continuador de la obra del no menos honorable Jordi Pujol, anunció medidas legales contra el Gobierno, por paralizar la consulta del próximo día 9, perfecto ejemplo de lo que debe ser un gran proceso de participación democrática respetuoso con la ley. El presidente Mas, que hasta ayer tenía como número dos al también bastante honorable Oriol Pujol, apartado por sisar de las ITV, lamenta también que el Gobierno se ha «reído y mofado» de la consulta.

El presidente Mas, dirigente del único partido de Occidente cuya sede ha sido embargada por un caso de corrupción y gobernante incapaz siquiera de aprobar sus presupuestos, tiene como siempre la razón. Es inaudito que se tilde de burla a la ley y de patochada un proceso por el que se interesa hasta gente de países muy lejanos, incluidas figuras que son referentes en todo el planeta. Sin ir más lejos, Bob Esponja Pantalones Cuadrados se ha inscrito en la web donde la Generalitat separatista te informa de en qué colegio electoral te toca votar. Por supuesto, la Generalitat sediciosa, gente seria y de orden, le ha indicado al dibujo animado amarillo en qué centro ha de depositar su sufragio. Es decir, Bob Esponja ya está anotado para la consulta del 9-N. Aunque vive en la ciudad submarina de Fondo de Bikini, en las simas del océano Pacífico, Bob se ha interesado por la construcción de la república catalana. Así que ha entrado en la web del 9-N, ha escrito su nombre, ha anotado una dirección de Cataluña, tal vez la de alguno de los amiguitos que siguen sus aventuras, y ha sido admitido en el referéndum.

Como la consulta es algo muy serio y bien regulado, se supone que alguien del equipo organizador (la Generalitat Separatista) habrá observado que Bob Esponja Pantalones Cuadrados figura en la lista de votantes. Y supongo que les habrá parecido absolutamente normal. Lógico, pues también les parece normal que les digan que serán más ricos con un mercado más pequeño y fuera de Europa, que los de Zaragoza y los de Murcia los van a matar a besos cuando decidan irse, que las leyes democráticas están para fumárselas como en la selva y que solo el 19% de los catalanes rechazan la independencia, como desveló ayer un sondeo, también serio y científico, de la Generalitat Separatista.

Por curiosidad política, pues todo esto es alta política, me he bajado un episodio de Bob Esponja, ya que dentro de dos domingos va venir a votar. Me ha caído bien. Es gracioso. Siempre animoso y con su corbata puesta. Aunque hay que añadir que sin quererlo, el bueno de Bob monta unos jaleos del diablo. Su mejor amigo es Patricio Estrella, un personaje de bandullo prominente y mirada inexpresiva, siempre presto a tutelar a Bob con sus buenos consejos, que solo sirven para embarullar todavía más las situaciones y crear problemas donde no los había. No sé a quienes me recuerdan. Tal vez sea solo a mis memorias infantiles, como Pepe Gotera y Otilio, o aquellos dibujos animados de mi niñez, que se titulaban tan certeramente «Fantasías animadas de ayer y hoy».

En fin. No divaguemos, que esto es muy serio. El día 9, todos a votar con Artur, con Oriol y con Bob Esponja, claro.