Cobardía y sensibilidad

EL MUNDO 09/01/15
F. JIMÉNEZ LOSANTOS

Cuando aún estaban calientes los cuerpos de Wolinski, Charb y demás víctimas del atentado islamista contra el corazón de la República Francesa, (no de un periódico, ni de la libertad de expresión, sino de un Estado laico que no permite encubrir la tiranía sexual o familiar con el velo de la diversidad cultural y la tolerancia religiosa) ya estaban Willy Toledo, la Trujillo, los tíos de Podemos y la panda de Sortu justificando la masacre o exigiendo «respeto para el Islam».

Esfuerzo innecesario: en Europa y los USA el terrorismo islamista ya ha impuesto una severa forma de respeto en los medios y la clase política: la autocensura autodenominada sensibilidad.

Jane Austen les perdonará la utilización del término que ella supo elevar adonde no alcanzan la Trujillo y el Willy; pero sería imperdonable que una masacre cuya significación política cabe comparar con el ataque a las Torres Gemelas quedara disimulada como un atentado terrorista más de unos creyentes que se sienten con derecho a degollar a los que no lo son; no sería justo que el epitafio bobo «Todos somos Charlie» acompañe el mohín de disgusto que los cristófobos –en la España oficial muchos más que los islamófobos– sienten ante un acto excusable pero inoportuno, que empaña una de las mayores campañas de manipulación intelectual de la Historia, esa Alianza de Civilizaciones que Zapatero y Erdogan, como recordaba ayer aquí Arcadi Espada, convirtieron en una forma sutil de amenaza a los que ven al islamismo difícilmente compatible con una sociedad laica, democrática, con igualdad de derechos, también para las mujeres, que es lo que han atacado los islamistas en París.

En los USA The land of the free, ni The New York Times ni Wall Street Journal han querido reproducir las viñetas sobre Mahoma que han costado la vida a los humoristas franceses, aduciendo su «sensibilidad hacia las diversas creencias». No entro en la sensibilidad de su accionariado y su cartera publicitaria. El hecho es que su sensibilidad ha estado con los que pueden matar y matan; no con los que pueden morir y mueren. Y con ellos está la mayoría de los medios y los políticos occidentales. Ahora dicen temer que gane la extrema derecha. Su sensibilidad se lo haría pronto llevadero. Entre doblar dos rodillas o una, incluso hallarían cierto alivio.