Con fondo electoral

FLORENCIO DOMÍNGUEZ, EL CORREO – 24/02/15

· Los líderes políticos afrontan hoy el debate sobre el estado de la nación, el último de la legislatura, con la vista puesta en las numerosas convocatorias electorales que se van a celebrar en lo que queda de año. Para el partido en el poder es el momento de empezar a capitalizar la tarea de gobierno y superar el desgaste experimentado en los años anteriores por la difícil gestión de la crisis económica. Para el principal partido de la oposición, el debate supone la oportunidad de afianzar un liderazgo alternativo.

Un debate polarizado entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, puede ser beneficioso para ambas formaciones políticas porque centra en ellos la atención del público, convierte a los dos dirigentes en protagonistas principales y eclipsa a las demás opciones. Un mano a mano disputado puede ser especialmente interesante para el secretario general socialista, y más si consigue poner en apuros al jefe del Ejecutivo, ya que Sánchez podría presentarse como alternativa sólida frente al PP, consolidando su posición tanto dentro de las filas socialistas como de cara al electorado. La firma del pacto antiyihadista, avalado por la opinión pública y por los líderes socialistas europeos, le ha dado a Pedro Sánchez un perfil de hombre de Estado que no tenía. Ahora tiene que lograr un perfil que le acredite como líder con capacidad de encabezar un Gobierno.

En la actual situación política, los dos líderes tienen un objetivo común: conseguir recuperar el apoyo de millones de ciudadanos que en 2011 votaron al PP o al PSOE y ahora dicen en las encuestas que no tienen decidido el voto. El Partido Popular tiene a tres millones de antiguos votantes que ahora se proclaman indecisos, mientras que en el PSOE son más de cinco millones en la misma situación. Conseguir que estos electores vuelvan a confiar en el partido al que votaron hace casi cuatro años es la primera condición para que socialistas y populares tengan unos resultados aceptables. Si no consiguen recuperar a los indecisos va a ser más difícil atraer a los antiguos votantes que ahora anuncian que van a respaldar opciones diferentes.

Los dos grandes partidos son los que más se juegan en las elecciones que vienen, pero el resto de formaciones políticas tampoco tienen una perspectiva cómoda. Los grupos minoritarios con presencia en el Congreso de los Diputados van a tener que realizar un notable esfuerzo para conservar su espacio político en un escenario marcado por grandes incertidumbres. La aparición de Podemos perjudica a todo el arco político, incluso a los nacionalistas porque, además de robar votos de amplio espectro, cambia el reparto de escaños debido al lugar destacado que le pronostican los sondeos. La entrada en liza del partido de Pablo Iglesias, a juzgar por las encuestas, puede afectar también a los resultados de formaciones como el PNV y Amaiur, que hasta ahora parecían poder vivir al margen de los episodios de la política española.

FLORENCIO DOMÍNGUEZ, EL CORREO – 24/02/15