Cría secesionistas

EL MUNDO 05/07/14
CARLOS CUESTA

Ya no somos sólo los ajenos los que denunciamos el trato privilegiado otorgado al independentista Gobierno catalán. Ahora son los propios del PP los que se asustan del uso que hace Artur Mas de los fondos para impulsar la «expansión independentista». Porque mientras Cataluña sigue adelante con la construcción del entramado administrativo-legal que le permita lanzar la consulta independentista, y mientras sigue sumando rescates (en 2014 y por el momento ya lleva otros 4.760 millones), ha tenido que ser el propio Alberto Fabra, presidente valenciano, el que recordara al Gobierno central que «la unidad de España se garantiza cuando se respetan principios como la igualdad y el derecho a la no discriminación».

Y la queja del popular no carece de sentido. Por supuesto que todas las autonomías deben responder de su derroche y la valenciana, como parte de ese todo, tiene que resolver con sus propios recursos buena parte del injustificable agujero financiero generado durante años. Pero exactamente eso: todos. Y cuando se comparan las cifras de Cataluña y la Comunidad Valenciana resulta difícil eludir la evidencia de que el miedo de Moncloa a los gobernantes catalanes le ha llevado a tratar claramente mejor a la Generalitat de Mas –que desafía la unidad de España– que a su propio compañero de partido, el valenciano Fabra.

Así, en el momento de llegar el PP al Gobierno nacional, Cataluña presentaba un déficit del 3,29%. Un porcentaje que ha reducido hasta dejarlo en prácticamente un 2% (1,97%). Es decir, que ha reducido su déficit sobre PIB 1,32 puntos. Eso sí, tras recibir ayudas por más de 16.715 millones de euros.

La Comunidad Valenciana lo ha tenido más difícil. Venía de un 4,5% de déficit a cierre de 2011, un 37% por encima del catalán. Pese a lo que ha terminado 2013 casi en línea con el Gobierno de Mas, en un 2,33%. Es decir, que ha reducido su déficit en 2,17 puntos, claramente por encima de la mejoría catalana, y ello, pese a haber recibido en ayudas poco más de un tercio de las destinadas al Ejecutivo de CiU.

Ahora Fabra denuncia la expansión independentista catalana en Valencia. Una expansión que no es gratis y se paga con esos fondos de los que teóricamente carece Artur Mas, razón por la que se ha convertido en el mayor receptor de dinero del mecanismo de rescate autonómico. Pero debería ser el Gobierno central el que zanjase esta historia ante la evidencia de que criar independentistas sólo puede tener un resultado: que te saquen los ojos.