La verdad de las mentiras

EL MUNDO 15/09/16
LUIS MARÍA ANSON

LA DIRECTORA de The Guardian, Katharine Viner, se refería en un espléndido artículo al deterioro de la verdad a causa de la vertiginosa circulación de noticias y falsedades a través de las redes sociales. La era Gutenberg ha fallecido. La comunicación transcurre por otras vías. Para Katharine Viner la verdad se deteriora y relativiza cuando se desencadena «la cascada de la información» y la gente reenvía lo que lee aunque «la información sea falsa, incorrecta e incompleta». Una buena parte de los periódicos impresos, hablados, audiovisuales y, sobre todo, digitales han difundido, apoyándose en el Banco de España pero sin profundizar la información, que a España, es decir, a los contribuyentes españoles, les ha costado «61.900 millones de euros la ayuda pública a la Banca». Es falso. El rigor informativo exige escudriñar la verdad entre tantas mentiras. El rescate financiero en España se ha volcado sustancialmente en una serie de Cajas públicas. La Banca española, como certificó la auditoría implacable de Oliver Wyman, demostró, a pesar de la crisis, una excelente salud, alineándose entre las primeras del mundo. Esa es la escueta realidad. Solo un Banco tenía algún problema resuelto con sus propios recursos. La crisis financiera se produjo porque políticos y sindicalistas se adueñaran del control de una serie de Cajas, convertidas ahora en Bancos, en las que demostraron hasta la saciedad su incompetencia y su voracidad enchufando a parientes, amiguetes y paniaguados y otorgando los más disparatados créditos para complacer a las empresas afines.

El Partido Popular y Comisiones Obreras firmaron un acuerdo para administrar Caja Madrid y que Blesa se convirtiera en presidente. Se transformó después en Bankia, para enmascarar la catástrofe. Una excelente gestión profesional de José Ignacio Goirigolzarri está enderezando la situación. En Catalunya Caixa, politizada y sindicalizada hasta la náusea, el Gobierno inyectó 12.000 millones de euros, una cifra proporcionalmente descomunal. Vale la pena recordar el resto de las entidades deficitarias desenmascaradas por la auditoría Oliver Wyman: NCG Banco es Novacaixa Galicia; Banco Mare Nostrum es la integración de Cajamurcia, Caixa Penedés y Caja Granada; Catalunya Bank es la suma de Caixa Tarragona, Caixa Catalunya y Caixa Manresa; Liberbank está constituido por Grupo Cajastur, Caja de Extremadura y Caja Cantabria; Banco Ceiss es Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria, e incluso en el Banco de Valencia actuó como socio de referencia Bancaja Inversiones.

Políticos y sindicalistas se frotan las manos tras la larga tropelía financiera que han cometido porque las redes sociales y el mundo de la comunicación en internet han impuesto la mentira de los 61.900 millones de euros que a los españoles les ha costado «el rescate bancario». Se trata de mantener la patraña de que mientras se producen recortes en sanidad o educación, los tiburones bancarios se forran el bolsillo, fagocitando el esfuerzo de los contribuyentes y el trabajo de los españoles. Pues no. La Banca española, sin negar sus defectos, es un modelo en el mundo internacional. Corresponde a los políticos manirrotos y a los sindicalistas incompetentes el agujero que se produjo en el sistema financiero español. Esa es la verdad de las mentiras.