Mas: «La transición está en marcha»

LA VANGUARDIA, 12/9/11

El president afirma que está cuajando un «sentimiento de mayor soberanía y libertad» | Reacción generalizada contra la sentencia que cuestiona el modelo de inmersión lingüística | García Albiol (PP) se arriesga hoy a una moción de censura en Badalona | Chacón hace acto de presencia y hurga en los recortes y los pactos de CiU y PP

Màrius Serra, presentado por la periodista Ariadna Oltra como un «prestidigitador de las palabras» es un enamorado de los capicúas y ayer resumió la Diada 11-9-11 con un capicúa que hizo fortuna: «Sólo si vehiculamos del derecho y del revés el nombre de nuestra lengua daremos con la respuesta: Català a l’atac! Visca la llengua viva!». El colega enigmista conectó con el sentimiento más extendido y muy mayoritariamente expresado en todos los actos de conmemoración o de protesta que se celebraron ayer, en los que destacó la advertenvia del president del president de la Generalitat, Artur Mas: «La transición catalana está en marcha».

Gracias o por culpa del Tribunal Supremo, la conmemoración del Onze de Setembre adquirió un carácter bastante más reivindicativo de lo habitual cuando había otros asuntos que le hacían la competencia mediática y política a la Diada que sorprendentemente quedaron relegados del debate del día. El décimo aniversario del ataque a las Torres Gemelas, las polémicas por los recortes en los servicios públicos y la inminencia de las elecciones generales hacían prever antes de la interlocutoria del Tribunal Superior de Justicia una Diada quizá más social que nacional, pero ocurrió todo lo contrario como bien lamentaron los partidos de la izquierda, tan necesitados como están de argumentos movilizadores de cara a las elecciones del 20 de noviembre.

No se puede negar la existencia de una cierta indignación específicamente catalana y, a diferencia de otros momentos históricos, parece que el conflicto se está convirtiendo en un reto. El president, que ya advirtió de antemano en la declaración institucional que vienen unos años «de transcendencia» que «marcarán el futuro del país», dijo ayer que «la transición nacional se está produciendo», porque «en las mentes y en los sentimientos de la gente de Catalunya está cuajando esta necesidad de mayor soberanía y libertad». El president subrayó que el distanciamiento entre España y Catalunya «se está acentuando» . Citó la sentencia del Estatut, el déficit fiscal, las sentencias lingüísticas y la reciente reforma constitucional como ingredientes de una misma ofensiva que está provocando una fortalecimiento del catalanismo «como idea y como movimiento». Según el president, el movimiento catalanista se ensancha por fidelidad de los que ya estaban y por todos aquellos que se dan cuenta que es la única manera de construir y defender nuestro país».

Núria de Gispert, la presidenta del Parlament y anfitriona de los actos institucionales, también lamentó el conflicto de la lengua, la reforma constitucional y los «obstáculos al autogobierno» y emplazó a los catalanes a adoptar una actitud «reivindicativa», porque «necesitamos un país fuerte para luchar en favor de la plenitud de Catalunya».

A favor de la inmersión y con frases muy contundentes se pronunciaron todos los líderes políticos, incluida la ministra de Defensa, Carme Chacón, que destacó la importancia de que los alumnos de lengua materna castellana aprendan catalán para tener luego igualdad de oportunidades en el mercado laboral.

Alícia Sánchez Camacho, la líder del PP catalán no fue exactamente una excepción. Se desmarcó de la idea de separar a los alumnos en función de la lengua y se limitó a defender el cumplimiento de la ley. El mismo argumento que utilizó el único líder parlamentario díscolo, Albert Rivera, de Ciutadans, que se negó a participar en el acto institucional declarándose «parlamentario rebelde» y cargando contra el president Mas e incluso contra la ministra Chacón:. «No hay precedentes dijo de una ministra que llame a la insumisión».

Pese a los esfuerzos de Sánchez-Camacho por homologar al PP en la centralidad política, no pudo evitar colocarse de nuevo en el centro de la polémica por la actitud del alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, que quiso rebajar y desnacionalizar los actos oficiales y se encontró con un boicot del resto del consistorio y una ruidosa protesta vecinal que podría tener mayor transcendencia política. El líder municipal de CiU, Ferran Falcó, amenazó con presentarle una moción de censura si en el pleno vota contra la moción conjunta de todas la oposición en defensa del catalán en la escuela. Si tal cosa ocurriera, la entente presupuestaria CiU-PP sería difícil de mantener por parte de los conservadores, así que habrá que estar atentos a lo que ocurra en las próximas horas.

Si no hubiera sido por la controversia lingüística, el debate electoral habría protagonizado la jornada. Los candidatos no dejaron de intentarlo. La ministra Carme Chacón hizo acto de presencia y hurgó en el pacto presupuestario CiU-PP, lo que le costó una reprimenda de Josep Antoni Duran Lleida: «Me alegro mucho de que la ministra, después de haber ignorado Catalunya estos cuatro años vuelva a pasearse para conocer un poco el país… debería caerle la cara de vergüenza». Joan Puigcercós de ERC y Joan Herrera, de ICV, abanderaron la protesta contra los recortes decididos por el Govern. Por la tarde, hubo manifestaciones independentistas en varias capitales. En Barcelona hubo 10.000 personas. Unos encapuchados quemaron una bandera española al pasar por delante de los juzgados.

LA VANGUARDIA, 12/9/11