Plazas de oriente

ANTONIO BURGOS, ABC – 01/02/15

· ¿Es que nunca vamos a librarnos de caudillos salvadores, sea con uniforme militar, sea con coleta?.

Ya he contado lo que exclamó aquel sevillano, cuando empezaron a aparecer las primeras noticias de las mangoletas varias (chalés por la cara incluidos) de un PSOE que acababa de llegar al poder en Andalucía:

–Lo malo no es lo granujas que son, sino lo pronto que han aprendido a serlo.

Tengo que llamar a ese sevillano para que me diga si su frase se le puede aplicar a Podemos. No han tocado todavía poder en España y al uno lo han trincado mangando la beca sin doblarla; al otro, al que ya le llaman Billetero, con los caudales que no declaró a Hacienda pero bien que se los embolsicó; a la novia del otro, con manejos de aquella manera. Y así todo. Si esto es cuando todavía no han tocado poder en España, ¿se imaginan la mangoleta que pueden montar estos señores cuando estén dentro de cacho en ayuntamientos, diputaciones y autonomías y coloquen a todos los suyos en plan Pequeño Errejón, que ni estaba ni se le esperaba en la Universidad de Málaga y que consiguió en menos de horas veinticuatro eso tan español de que te manden el sueldo a casa sin aparecer por el currelo?

Dicen que quieren acabar con el cuadro de la casta (y la Susana), pero están pintando el mismo chafarrinón patrio de siempre, entre Gutiérrez Solana y las películas de Berlanga. España da caballos, toros bravos, flamenco, arroz para las paellas y estas cosas en los partidos. Como lo de los autobuses de ayer. Yo me creía que el Modelo Plaza de Oriente de hacer política había pasado a la historia. Iluso de mí. Llamo Modelo Plaza de Oriente al que inventaron Franco y los jerarcas del Movimiento Nacional. Cuando la cosa se ponía chunga, se cogían trenes y autobuses especiales, se les pagaba a la gente el bocadillo y un viático en dinero, se les daba una pancarta y se les llevaba a la Plaza de Oriente para aclamar al Caudillo y acallar a la conspiración judeo-masónica. Allí, cuando el cerco internacional, nació aquella pancarta contra la ONU, con sus siglas escritas a la inglesa, UNO: «Si ellos tienen UNO, nosotros tenemos dos». En el balcón de esa reiterada Plaza de Oriente dicen que Franco cogió la gripe mortal, la única que pudo acabar con él (y con la complacencia de los Hombres del 600 con su dictadura).

El Modelo Plaza de Oriente lo siguió utilizando la UCD, que por algo Suárez venía directamente del Movimiento. Y luego, y profusamente, el PSOE, con destino Madrid o Sevilla, como cuando con autobuses de los pueblos llenaron aquel mitin en el que Pepe Oneto le preguntó a un enfervorizado lugareño acarreado por qué gritaba tanto y le contestó:

–Ná, usted: ¡que los fachas no quieren que Arfonzo le ponga un despacho a Zurmano!

Lo menos que me esperaba es que los que quieren acabar con la casta (y la Susana) acarrearan a Madrid toda la castuza nacional en autobuses, en plan Plaza de Oriente del PP, que también sabe tela de catetocracia y catetogénesis en los movimientos de masas en autobús pagado. Doscientos sesenta autobuses llevaron ayer los gachós a la Plaza de Oriente, digo, a la Puerta del Sol. Helenio Herrera ganaba los partidos sin que el equipo se bajara del autobús y ahora se trata de todo lo contrario: de que los del autobús, el bocadillo y la pancarta echen pie a tierra para que sean millones según ellos y cuatro gatos según la Policía Local. Para lo de siempre: para aclamar al caudillo. Me preocupa el caudillismo que subyace en todo esto.

¿Es que nunca vamos a librarnos de caudillos salvadores, sea con uniforme militar, sea con coleta? Y la pervivencia del Movimiento Nacional. Tengo claro que el PSOE heredó la mayoría sociológica del Movimiento Nacional. En Andalucía sigue siendo el Movimiento que sostiene al Régimen. Los podémicos no es que quieran echar a la casta: es que quieren ser ellos el nuevo Movimiento Nacional, con coleta en vez de camisa azul o puño y rosa. De ahí los 260 autobuses camino de su Plaza de Oriente particular.

ANTONIO BURGOS, ABC – 01/02/15