Trump amordaza el español

EL MUNDO 24/01/17

· El Gobierno de Rajoy lamenta su decisión de eliminar la lengua de 52 millones de estadounidenses de la web de la Casa Blanca
· «Es indicio de un clima hostil», advierte el director de la RAE, que tacha la medida de «regresión»

El Gobierno español mostró ayer su contrariedad por el hecho de que una de las primeras medidas de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos haya sido la de eliminar el español entre las opciones de idioma de la página web de la Casa Blanca.

El Ejecutivo de Mariano Rajoy evitó, en todo caso, las críticas abiertas hacia una Administración recién estrenada y con la que el Gobierno aspira a mantener las mismas buenas relaciones que hasta ahora.

El ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, recordó ayer en_Barcelona que el contenido de las páginas web oficiales es una cuestión «interna de Estados Unidos». Sin embargo, también advirtió de que el Gobierno «lamenta» la supresión del español, al tratarse de una lengua que utilizan 52 millones de personas en todo Estados Unidos. «No nos parece buena idea», señaló.

El jefe de la diplomacia española dijo estas palabras flanqueado por Federica Mogherini, Alta Representante de Asuntos Exteriores y Seguridad de la Unión Europea, durante una Cumbre de la Unión por el Mediterráneo.

Aunque la llegada de Trump a la Casa Blanca planeó por la cita diplomática, únicamente Dastis valoró la primera medida concreta del presidente norteamericano. «España es partidaria del diálogo, así que cuantos más medios haya para desarrollarlo, mejor», zanjó el ministro.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, explicaba ayer que la nueva Administración está trabajando para reconstruir el sitio web oficial de la presidencia, incluyendo su página en español. «Continuamos trabajando para la reconstrucción del sitio web en varias áreas y en ese área. La gente de tecnología está trabajando día y noche para tener todo listo lo antes posible», dijo. «Créanme, esto va a tomar algo más de tiempo».

Mientras, el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, que tachó la medida de «regresión» a primera hora de ayer, no se mostraba sorprendido por la decisión de la Administración estadounidense. «Lo que ha ocurrido era lo previsible, y en contra de los que decían que el Trump candidato iba a transformarse al llegar a presidente, estamos comprobando que Trump está llevando a la práctica lo que decía y pensaba. Ese nacionalismo cerrado, que impulsaba, ha llegado también a la cuestión lingüística», declaraba a EL MUNDO.

En Estados Unidos existe una comunidad de hispanos de unos 52 millones de personas, de los que al menos 40 son hispanohablantes, que utilizan y dominan el español. No cree Darío Villanueva que nuestro idioma vaya a resentirse por esta decisión de Trump. Sin embargo, advierte de que «es un indicio de un clima hostil». Esto, sin embargo, no significa, según el director de la Real Academia, que se vaya a ir en contra de todo lo hispano, porque una cosa es lo que piensa Trump, y otra, lo que piensan los ciudadanos.

«La sociedad norteamericana no es monolítica, ni tan cerrada y exclusivista como nos la presenta Trump», señala Villanueva, quien añade que en los últimos tiempos la presencia, relevancia e influencia de los hispanos en la política, la economía y la cultura ha sido cada vez mayor. Y recuerda que eran hispanos dos de los candidatos del Partido Republicano que se enfrentaron a Trump. La Real Academia Española, que se reúne todos los jueves, tratará este tema en el próximo pleno académico y, según lo que se decida, se elaborará (o no) una respuesta, siempre conjunta, de las 23 academias de la lengua española, incluida la norteamericana, que se fundó en 1974.

Recuerda Darío Villanueva que las minorías que han llegado a Estados Unidos (italiana, alemana, sueca…) han acabado perdiendo su idioma y asumiendo el inglés como lengua propia. Algo que no sucede con el español, un idioma muy vivo que sigue creciendo continuamente en Estados Unidos de manera que, en un futuro próximo, será el país, junto con México, con mayor número de hispano hablantes.

La decisión de Trump le recuerda al director de la Real Academia el movimiento English only, promovido por la sociedad civil, que estuvo muy vivo a finales de los años 90, dado que la Constitución Norteamericana no establece una lengua oficial y había estados que se planteaban incluir también el español.

La eliminación del español como opción de idioma en la web de la Casa Blanca no es la única medida presidencial que afecta a ese idioma. Desde el pasado viernes, cuando Donald Trump tomó posesión, nadie ha escrito un tuit en la cuenta oficial en español @lacasablanca. El perfil sigue activo, pero ningún miembro del equipo ha dotado de contenido el espacio virtual.

En la versión en inglés hay una docena de tuits dando la bienvenida al nuevo presidente, mostrando escenas de la ceremonia inaugural y de la firma de las primeras órdenes ejecutivas de Trump.

Incluso el presidente ha dejado su primer mensaje ayer –con la firma DJT– para dejar claro que iba a tener una semana ocupada y centrada en «trabajos y seguridad nacional». En la plataforma favorita de Donald Trump en español ni una palabra.

La cuenta oficial de la Casa Blanca en español fue creada en 2009, tras la llegada de Barack Obama a la Presidencia. Desde el pasado día 20 de enero, está accesible desde @lacasablancaNARA.

El contenido virtual de las páginas web gestionadas por los anteriores presidentes descansa en la Administración Nacional de Archivos y Registros, donde pueden ser consultadas. El último que se escribió en la era Obama data del 13 de enero. El ex presidente daba las gracias a sus seguidores y les hacía una última petición. «Que creas, no en mi capacidad de crear cambio, sino en la tuya». También se puede recuperar la información de la web de la Casa Blanca en castellano a través de la dirección www.obamawhitehouse.gov.