Ha muerto en su casa de Nuevo México en compañía de su mujer el actor Gene Hackman. Me ha llamado la atención una necrológica en X firmada por ‘Bar de Pueblo’, que publicaba una foto del difunto con una consideración muy pertinente: “Veías que este tío estaba en el reparto y sabías que la peli era buena”.

Exacto. Es un criterio que me ha guiado en muchas ocasiones al cine. Yo lo descubrí en su interpretación del policía Popeye Doyle en ‘French Connection’ . Ya había actuado en Bonnie & Clyde haciendo de Buck Barrow, pero a mí me deslumbró en French Connection y desde entonces no me perdí ninguna de sus películas. Acababa de cumplir 95 años.

Pese a la denuncia permanente que en la izquierda hace a la derecha de combatir lo público en favor de lo privado, José Luis Ábalos bien que se privatizó a una señorita de un catálogo que Koldo llevaba en el móvil. Hasta que llegó el socialista Ábalos esta mujer era un bien público. La vistosa paradoja es que Ábalos se la privatizó metiéndola en dos empresas públicas. La Jesi se vio afectada en su declaración por la misma  desorientación que el hermano músico de Sánchez: no sabía que las empresas fueran públicas ni qué trabajo desarrollaba en ellas; solo cobraba. Sí sabía dónde quedaba el piso que le alquiló José Luis, 2.700 euros al mes, en la Torre de Madrid, aunque no quién lo pagaba. Dice que lo escogió porque quedaba cerca de Ferraz.

Por si no teníamos bastantes pruebas de la discapacidad intelectual de Pilar Alegría ayer Carlos Fernández reproducía un video en el que Pilarín contaba el porqué de lo que el socialismo llama la quita: “Porque en el año 2008 tuvimos una crisis y hubo una infrafinanciación por parte del Gobierno  del Partido Popular que llevó a las CCAA a sobreendeudarse…” La portavoz del Gobierno no sabe de quien era el Gobierno en 2008. Pasmoso.

Belisario, genio habitual, escribió en mi blog una definición bastante concluyente del estado de la cuestión: “El sanchismo es una casa de quitas”.

La tarea de la oposición frente a Isabel Díaz Ayuso esta fatalmente condenada a disolverse en melancolía. Denunciaba Manuela Bergerot el pasado mes de enero: “Hemos visitado el Hospital La Paz de la mano de sus profesionales y la situación es insostenible. Salas con más pacientes de los permitidos, camas en los pasillos y en doble fila, matronas que no dan abasto y castigos para quienes se quejen.” Ayer volvía a la carga poara denunciar la guarrería del hospital 12 de Octubre en el que el material supuestamente esterilizado está llegando a los quirófanos del centro hospitalario «con restos orgánicossangre y trozos de huesos”.

La revista Newsweek que evalúa 2.400 centros hospitalarios en 30 países del mundo, ha incluido seis hospitales madrileños entre los 250 mejores del mundo. Pero es que también ha evaluado los hospitales de cada país y resulta que Madrid tiene 14 hospitales entre los mejores de España. El mejor hospital de España, según Newsweek es justamente el Hospital de La Paz. El segundo es el 12 de Octubre.

No hay más preguntas, señoría. Esta tía es la que ha relevado en la asamblea de Vallecas a su compañera de partido, Mónica García, que hizo el ridículo como portavoz de Más Madrid y ahora hace el ridículo como ministra de Sanidad con todos los médicos levantados contra ella.

Elvira Roca Barea hacía una definición impresionante por su extraordinaria precisión: “Analfabetos ha habido siempre, pero nunca habían salido de la Universidad”.

Pues resulta que según cuenta ‘El Debate’ el PSOE se ha inventado un problema lingüístico en la Comunidad de Castilla y León y quiere llevar el ‘llionés’ a la enseñanza. Antes hicieron lo propio con el ‘extremeñu’ y el bable.

A propósito del bable tengo yo recogida en mi libro sobre el zapaterismo una anécdota de  de un asturiano  insigne, Víctor Manuel, que decía en 1999: “En Asturias ya empiezan a decir qué es de buen asturiano y qué es de mal asturiano. Siempre hay imbéciles que imitan lo peor. […] Yo quiero a Asturias tanto como cualquier nacionalista asturiano. Sin embargo, creo que el bable no tiene que ser cooficial, como algunos pretenden. En Asturias, de un tiempo a esta parte, somos expertos en inventarnos problemas donde no los hay…”

Diez años más tarde el mismo Víctor Manuel abanderaba una campaña titulada ‘Doi la cara pola oficialidá’ con un video en el que decía: “Hola, soy Víctor Manuel. Estoy por la oficialidad porque creo que es bueno y que nos va a ayudar a ser mejores, a ser más cultos, a conocer mejor lo que ha sido nuestra historia, nuestra presencia como Asturias desde hace miles de años.”