Mariano Gomá-El Debate
  • Aquí nos han vuelto a enfrentar además de forma muy simple porque lisa y llanamente se ha permitido que los fuera de la ley sean los héroes; los criminales y terroristas, la resistencia, y los vagos y maleantes, los oprimidos por un régimen carcelario

Por si España y los españoles no tuviéramos suficiente al estar sufriendo todavía aquella sarta de mentiras y manipulaciones inventadas por nuestros entonces enemigos los ingleses a las que se ha llamado Leyenda Negra, ahora nos enfrentamos a un nuevo reto al que podemos ya bautizar como la Década tenebrosa de la nación española. Esta última década que espero fervientemente estar a punto de acabar y verla por los retrovisores alejarse, va a convertirse en un lamentable capítulo de nuestra historia por las tinieblas, la maldad y la destrucción que va a dejar tras de sí, aunque no va a ser menor el esfuerzo que los españoles vamos a tener que hacer en la reconstrucción de todo aquello que se ha demolido y seguro que no me equivoco afirmando que lo más grave no es la parálisis y la decadencia de esa década sino la división entre españoles, la pérdida del concepto de libres e iguales y el obligado abandono de aquellos valores ciudadanos que son imprescindibles para la convivencia y orgullo de pertenencia.

No conozco país en el mundo en el que sus ciudadanos detesten su origen y no se sientan orgullosos de pertenecer a su propia comunidad nacional defendiéndola siempre, habiten en ella o en otros países. Ninguno. Aquí nos han vuelto a enfrentar además de forma muy simple porque lisa y llanamente se ha permitido que los fuera de la ley sean los héroes; los criminales y terroristas, la resistencia, y los vagos y maleantes, los oprimidos por un régimen carcelario. Con ello los libres e iguales orgullosos de sus propias miserias son ellos y los distintos y detestables somos todos los demás en la protección de nuestra nación.

Pero lo verdaderamente triste es que la cruel y fatídica leyenda negra que soportamos tiene como base y se inventa en unos tiempos de lucha por la hegemonía del mundo entonces descubriéndose, el afán de los ingleses en consolidar un imperio que nunca alcanzaron, la conquista y el dominio de las nuevas tierras, mares y recursos económicos y alimenticios por países europeos ya por entonces cultos y poderosos en la lucha por la colonización del mundo, pero nuestra actual década tenebrosa la están liderando dos simples personajillos insignificantes cuya huella de su paso por encima nuestro será un cero de triste olvido cuyo capítulo en el conjunto de nuestra larga historia solo contendrá páginas en blanco. O en negro.

Zapatero-Sánchez y los cuarenta ladrones liderando una banda de bribones y mercenarios han conseguido ensombrecer una década de nuestros destinos con una pacífica población asombrada porque jamás hubiéramos siquiera imaginado vernos humillados, ultrajados, engañados y conducidos de forma malévola a una derrota social como país, unida al hundimiento de nuestro prestigio internacional tan trabajosamente conseguido.

El estado de deterioro, putrefacción y caducidad de nuestra clase política, instituciones, convivencia, respeto y solidaridad que sufrimos en ésta década, parece mentira que tan solo sea obra y gracia de dos perdedores, atormentados por sus propias miserias y odiadores profesionales a todo lo que les rodea y que ellos mismos sufren, pero no por ello la sociedad española se halla exenta de culpa pues una masa social y una población de casi cincuenta millones de ciudadanos jamás hubiera debido permitir que se instalara esa desgracia, pero así ha sido y no hemos querido ni sabido evitar tamaño atropello a la población porque en democracia con nuestra Constitución y nuestras Leyes tenemos instrumentos suficientes para podar las ramas indeseables o cercenar de raíz un crecimiento deficiente, atreviéndome a asegurar la posible aplicación de las eficaces y contundentes collejas democráticas, que también las hay.

Una década tenebrosa es oscura, ciega e inútil pero es tan solo una década que puede haber pasado y acabar deseablemente pronto, pero sí tenemos que advertir y estar preparados, sociedad civil organizada, ciudadanos, políticos, partidos y todo lo que queda de nuestras instituciones básicas para ponernos inmediatamente manos a la obra y empezar sin dilación a encender todas las luces que se apagaron, ventilar ambientes putrefactos y limpiar de basura todos los espacios y rincones que ha ensuciado y afectado la oscuridad.

Pues, a por ello.

  • Mariano Gomá es presidente del Foro España Cívica