Nicolás Redondo-Editores

El gobierno asumirá 85.000 millones de deuda de las Comunidades Autónomas. Sabemos que lo hace bajo el chantaje del independentismo catalán, que ha admitido un endeudamiento insostenible por financiar lo que llaman «estructuras de Estado». Sabemos que este beneficio no será igual para todos los españoles, ni siquiera será un beneficio para los ciudadanos porque los 85 .000 millones que deben las Comunidades ahora lo deberá el conjunto de las administraciones, es decir los españoles.

La alegre decisión de Montero trae causa, además de la extorsión independentista, de la necesidad electoral que apremia a la vicepresidenta en Andalucia. Será la campaña electoral mas cara de la historia.
Alienta además y fundamentalmente la decisión del gobierno la mala gestión, con las excepciones que convengamos, y la irresponsabilidad en el gasto.
Todo esto sucede en un marco europeo muy complejo, de cambio de políticas y de aumento de los fundamentalismos políticos. Francia parece que estará en septiembre sin gobierno por la pretensión de Bayrou de disminuir el gasto 43.000 millones de euros -la mitad de la deuda que asume jacarandosa la vicepresidenta-, gracias a la coalición de irresponsables que forman Melenchon y Le Pen. El canciller alemán Merz declara que el modelo de bienestar germano es insostenible sin reformas.

Cuando a los españoles nos toque ser serios y responsables con los números de nuestra economía estaremos mas cerca de Argentina que de Alemania. Luego la izquierda exquisita, de los ricos y poderosos, pondrá el grito en el cielo porque aparecerá una Le Pen o un Milei… Por desgracia tendremos todos lo que solo ellos se merecen.