Javier Fernández Arribas-El Correo

  • Es una gran tragedia que nos acostumbremos a lo que pasa en una guerra

Por desgracia, hacen falta barbaridades como la sufrida en Kiev por otro gran ataque ruso con drones y misiles que ha causado al menos 21 muertos, para despertar a algunos de ese letargo que se produce siempre cuando una guerra se alarga en el tiempo y se reduce el interés en los medios de comunicación y en las sociedades en general.

Es una gran tragedia que nos acostumbremos a lo que pasa en una guerra, sigamos con nuestra vida diaria que presenta muchos, muchos problemas, sin duda, y pasemos un poco de largo de lo que ocurre en conflictos que se cobran vidas cada día.

La experiencia en recientes guerras en suelo europeo como las de los Balcanes fue la pérdida de interés informativo porque después de más de tres años de conflicto era más de lo mismo. Más bombas, más muertos, pero ocurría a unos miles de kilómetros de distancia y lejos de lo que en casa nos importa más. Costaba mucho esfuerzo lograr espacio en los medios informativos. Hasta que se produjo la masacre del mercado de las flores y de la avenida Marshall Tito. Más de 100 muertos. Personas mutiladas arrastrándose en un charco de sangre. Una masacre que removió todas las conciencias por esas imágenes en televisión a la hora de cenar. Una matanza imposible de ignorar tanto por los dirigentes políticos, como por los medios de comunicación, como por la sociedad en general que reclamó una solución inmediata. Intervino Estados Unidos y al poco tiempo acabó la guerra de Bosnia.

Ahora nos encontramos con la reacción airada de la UE porque su sede en Kiev también ha sido alcanzada. Ataque intencionado con un claro y significado mensaje de provocación y advertencia por parte de Putin que, además deja en evidencia a un Donald Trump que quiere acabar con este conflicto como sea lo antes posible.

Aquí está el problema. Todas estas grandes tragedias sufridas por la invasión rusa de Ucrania no pueden cerrarse de cualquier manera y que Putin gane, que no pierda esta asumido, pero que salga como el gran vencedor es una gran amenaza para todos los europeos. Alemania ha recuperado el servicio militar voluntario. En España, decimos que eso es imposible. Bueno, hay que evaluar las amenazas y los riesgos procedentes de Rusia y del Sahel para tomar las decisiones adecuadas, sean populares o no.

No se trata solo de presupuesto de seguridad y defensa, la clave está en la conciencia que necesitamos para asumir los esfuerzos que hay que realizar para reforzar nuestra defensa y garantizar nuestra seguridad y la de nuestros aliados. Es hora de tomar decisiones.