Ignacio Camacho-ABC
- Ábalos y Koldo conocen bien dónde le aprieta a Sánchez el zapato. Air Europa y las primarias. Y justo ahí han pisado
Tanto Ábalos como Koldo son conscientes de que su partido los ha echado a los leones y dado por amortizados, pero también conocen dónde le aprieta a su exjefe el zapato. Y es justo en ese punto donde antes de entrar en prisión han pisado. Las insinuaciones sobre Begoña Gómez y el suegro del presidente son un amago más intencional que peligroso, una especie de picotazo para hacer saber –o creer– que aún están en condiciones de causar daño. Se han repartido la munición y cada uno apunta a un flanco: los préstamos a Globalia y el ‘pitufeo’ de las presuntas donaciones de don Sabiniano. Sugerencias poco explícitas a modo de disparos de advertencia sobre lo que podría ocurrir en caso de que Moncloa se lave las manos ante su ingreso penitenciario.
Ambos han estado demasiado cerca de Sánchez para ignorar que lo único que de verdad le importa es la investigación sobre sus familiares. Ni siquiera el exfiscal formaba parte de sus prioridades; lo ha utilizado como ariete de ocasión en su ofensiva contra los estamentos judiciales. Pero su mujer y su hermano, quizás éste en menor medida, son intocables: por ese lado no tiene un pase. Ha comprometido en su defensa a todo el Gabinete y anotado quién se quedaba al margen durante los célebres cinco días de falsos ejercicios espirituales. Se trata de un tabú, un círculo prohibido al que no se puede acercar nadie. Y ahí es precisamente donde el antiguo hombre de confianza y su asesor han amenazado con adentrarse.
El rescate de Air Europa y las financiación de las primarias, es decir, el papel de Begoña y su padre, constituyen los agujeros negros del sanchismo. De momento están fuera del perímetro de los sumarios pero no del alcance del escándalo político. Tanto Ábalos como el comisionista Aldama han reconocido las llamadas del CEO de la aerolínea y las gestiones directas que éste hizo para acelerar la ayuda del Ejecutivo, contactos con la esposa del líder incluido. La Audiencia ha impedido por dos veces que el juez Peinado avance por ese camino pero el asunto tomaría otro cariz si apareciesen nuevos indicios. Lo que Ábalos apunta ahora es la posible existencia –en su poder– de ese material crítico.
La otra cuestión, la denunciada por Koldo, afecta a la legitimidad de origen del liderazgo orgánico de Pedro, el primer paso de su asalto al Gobierno. Dinero de las saunas camuflado entre donantes pequeños. O sea, blanqueo. Rita Barberá fue procesada por algo muy parecido a eso. Si la justicia llama al ‘heroico aizkolari’ para que aporte datos más concretos, el presunto beneficiario, y el PSOE al completo, se verán en un compromiso muy serio. Tienen motivos para el desasosiego, quizás el verdadero objetivo del dúo preso, necesitado de crear inquietud aunque tal vez sin soporte probatorio para ir más lejos. Lo dirá el tiempo, que en la gélida celda compartida de Soto Del Real transcurre muy lento.