- La Idiotez Artificial es sumamente nociva. He visto cómo en muy pco tiempo se fabricaban idiotas en mi tierra cuando el maldito ‘procés’. Todas las mentiras que entonces se vertieron —históricas, jurídicas, fiscales—, zombificando a tantos, las puede desmentir hoy cualquiera en segundos
Soy un convencido de los beneficios que la Inteligencia Artificial aporta y aportará a la humanidad. Ojo, humanidad hay que escribirla siempre con minúscula inicial, salvo que tenga un punto detrás. La humanidad con mayúscula ha llevado a enormes matanzas porque no alude a los seres humanos de verdad sino al «hombre nuevo», una coartada intelectual comunista para sentirse bien ante las matanzas de disidentes y los genocidios, incluyendo los que resultan de experimentos económicos. El Holodomor. Así que, volviendo a lo nuestro, la Inteligencia Artificial traerá mejoras notabilísimas en la salud y la Justicia, por ejemplo. Eso lo sabe cualquiera que haya leído a Daniel Kahneman. Un programita con unos pocos parámetros mejora de manera ostensible los diagnósticos por imagen o las resoluciones judiciales, por ir a algunos de los asuntos que él dejó zanjados, sin discusión posible. Por eso hay que leer a Kahneman, para plantarle sus estudios en las narices al que prime el «ojo clínico» de los médicos y la «equidad» de los jueces.
Si con unos pocos parámetros se acaban los sesgos en materias tan relevantes, no te quiero ni contar lo que hará una… cosa… sin conciencia, de momento, capaz de identificar patrones ocultos en la inmensa complejidad del mundo buscando correlaciones causales. Aun cuando la causa permanezca desconocida, podrá la humanidad beneficiarse en cuantos ámbitos sea usted capaz de imaginar. Sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en el trabajo, no estamos para cantinelas luditas. ¿Vive la humanidad peor tras la revolución en las telecomunicaciones? Y antes, ¿estuvo peor tras la Revolución Industrial? Tenga mucho cuidado aquí, no vaya a caer en la imagen del Londres que inmortalizó Marx; la sacó de Dickens. De todas maneras, podemos respetar la melancolía, la añoranza del tiempo pasado, pero no me des el coñazo, porque las cosas que suceden ya nunca podrán no haber sucedido. Según Boecio, santo y sabio, ni siquiera Dios puede conseguir tal cosa. Todo un desafío a la omnipotencia que lo define.
El problema lo tendremos con algo ya conocido. Quiero decir que lo seguiremos teniendo. Con la Idiotez Artificial. Sus desarrolladores no necesitan grandes cantidades de energía, procesamiento vertiginoso de datos, enormes inversiones. El aprovechamiento de la Idiotez Artificial se viene practicando desde una antigüedad arcana. Hagan otros el estudio histórico de la idiotez. Lo que en este momento observamos es la inestimable ayuda que también va a prestar —está prestando ya— la Inteligencia Artificial en la lucha contra la Idiotez Artificial. Lo letal de la primera contra la segunda está en la disponibilidad inmediata de cualesquiera informaciones, trátese o no de conocimientos especializados, desde el móvil que lleva usted en el bolsillo. La Idiotez Artificial es sumamente nociva. He visto cómo en muy pco tiempo se fabricaban idiotas en mi tierra cuando el maldito ‘procés’. Todas las mentiras que entonces se vertieron —históricas, jurídicas, fiscales—, zombificando a tantos, las puede desmentir hoy cualquiera en segundos. Eso sí, pídale a su aplicación que aporte solo hechos, no opiniones.