- Fuentes de alto nivel de la Comisión Europea confirman a EL ESPAÑOL que Von der Leyen lo propondrá este mismo jueves a los jefes de Estado y de Gobierno en el Consejo extraordinario de Bruselas.
- «El bloqueo» aprobado este miércoles por los ultras de derechas e izquierdas en la Eurocámara «ha salido por muy pocos votos y se puede obviar legalmente».
Este jueves, Ursula von der Leyen aprovechará la reunión extraordinaria del Consejo Europeo en Bruselas para anunciarle a los jefes de Estado y de Gobierno su intención de ratificar la entrada en vigor «provisional» del Tratado de Libre Comercio con Mercosur.
Así lo confirman a este diario fuentes de alto nivel del Ejecutivo comunitario. «El bloqueo» aprobado este miércoles por las ultraderechas y las extremas izquierdas en la Eurocámara «ha salido por muy pocos votos y se puede obviar legalmente».
La presidenta de la Comisión obviará, de este modo, la votación que este miércoles triunfó en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo. En una alianza «absolutamente contra natura», las ultraderechas y las extremas izquierdas lograron sacar adelante una votación para intentar bloquear el acuerdo.
Pero, al contrario, impulsaron su entrada en vigor inmediata. Si nada cambia, este mismo jueves.
Y en lugar de reforzar la defensa de los intereses de los agricultores, lograron justo lo contrario. Porque el Tratado se activará sin las cláusulas de salvaguarda que aún se negociaban y tenían previsto ser votadas en el pleno de febrero.
Dos resoluciones, «un problema»
Los eurodiputados votaron dos resoluciones diferentes. Ambas reclamaban enviar al TJUE el acuerdo con Mercosur para que se pronuncie sobre su legalidad antes de que la Eurocámara tome postura.
Pero en ningún caso lo paralizan, ya que el Consejo ya le dio permiso a la Comisión, el viernes 9 de enero, para activar el tratado de inmediato… oliéndose los problemas de Estrasburgo.
«Francia no quiere el acuerdo, y sus políticos han alimentado la presión de las manifestaciones», confesaba un europarlamentario a la salida de la votación, este miércoles.
🇪🇺 #ÚltimaHora | El grupo Patriotas por Europa logra llevar el acuerdo con Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
El Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles solicitar un dictamen al Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la legalidad del acuerdo… pic.twitter.com/DvOgGVohdX
— ʜᴇʀQʟᴇs (@herqles_es) January 21, 2026
El primer texto lo promovía el grupo de derecha radical Patriotas por Europa, al que está adscrito Vox y dirige el francés Jordan Bardella, heredero de Marine Le Pen. Pero decayó por 402 votos en contra, 225 a favor y 13 abstenciones. Es decir, por no contar con los votos de radicales del otro lado.
Pero el texto de los extremistas de izquierdas y de los Verdes sí salió adelante. Porque la familia de Vox «vio que podía reventar un trabajo de años en el que populares y socialistas trabajamos muy duro juntos«. El texto fue aprobado con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones.
«Los Verdes nos han traicionado, después de aceptar sus enmiendas», explicaba una eurodiputada socialista. «Y los otros, simplemente, han creado un problema, logrando lo contrario de lo que buscaban«.
Latinoamérica, sí; aquí, no
¿Y por qué es así? Primero, «porque la Comisión estaba dispuesta a esperar a junio, y ahora ya no«, explica un parlamentario europeo del PPE. «Ahora, van a imponer la activación provisional».
Segundo, porque «ahora entra en vigor sin las salvaguardas que estábamos negociando… y eso perjudica a los agricultores que dicen estar defendiendo«, añade esta fuente.
De hecho, un documento circulaba entre las delegaciones europeas que es muy claro: sin el reglamento de salvaguardas aprobado, «se dejan más desprotegidos a los agricultores y ganaderos» españoles y europeos.
Y tercero, porque —y aquí coinciden populares y socialdemócratas— en Mercosur «hay dos gobiernos de derecha dura y dos de izquierda radical», es decir Argentina y Paraguay por un lado, y Brasil y Uruguay por el otro.
Estos sí «han sabido ponerse de acuerdo». En la UE, no.
Porque Vox ha traicionado a Javier Milei, y entre otros, Sumar ha pisado los callos de Lula da Silva, sus propias familias en Latinoamérica, «y sin lograr ninguna ventaja a cambio».
Porque, además, ahora que la Comisión pretende imponer la entrada en vigor «provisional» del tratado, no sólo lo hará sin esas salvaguardas, también habrá perdido «todo incentivo para seguir negociándolas».
Las salvaguardas perdidas
Hace 10 días, Alberto Núñez Feijóo advirtió en un acto en Barcelona que el PP no apoyaría el acuerdo de Mercosur sin «salvaguardas garantizadas». Era una trampa, porque ya estaban negociándolas el Parlamento y la Comisión.
El @ppopular solo apoyará el acuerdo UE-Mercosur si se garantizan salvaguardias y se refuerzan los controles en frontera. El Gobierno lo votó en el Consejo sin pelear -como sí hizo Italia- y no pone medios para que entren productos sin las mismas exigencias pic.twitter.com/lL1HGSDccq
— Alberto Nadal (@anadalbelda) January 14, 2026
Y él lo sabía, pero le convenía «pintar ese mensaje político», dice un colaborador, frente a la «brocha gorda de Vox».
Porque, según fuentes del PSOE, en la reunión de dos días antes en Bruselas, a nivel de embajadores, los Veintisiete no sólo dieron permiso a la Comisión, «sino que le instaron» a ratificar de inmediato el Tratado.
Y la Comisión dijo «no», ya que quería negociar más con la Eurocámara. Concretamente, con el eurodiputado español del PP Gabriel Mato, ponente de este expediente, con todo el apoyo de los populares y los socialistas europeos.
Se pretendían añadir esas salvaguardas, que estaban muy avanzadas.
Para empezar, unos contingentes máximos libres de aranceles diferenciados por producto. Además, un fondo compensatorio de 6.300 millones de activación automática en 21 días, y revisiones periódicas del impacto.
También, el refuerzo de controles en frontera y auditorías en países de origen realizadas por funcionarios europeos. Pero la estrella estaba en una contrarreforma de la PAC (Política Agraria Común), que corregía «el despropósito» de la última propuesta de la Comisión.
No sólo se recuperaban 45.000 millones en ayudas perdidas (un 20% del presupuesto), sino que se corregirían «las normas de la PAC más restrictivas, que lastran la competitividad del campo«.
700 millones e hispanidad
Y sin embargo, ahora existe el «riesgo evidente» de no conseguir estas demandas claves impulsadas por el Europarlamento y que reclama el sector.
El acuerdo de libre comercio con Mercosur no sólo significa abrir un mercado de unos 700 millones de consumidores, sino que ese mayor mercado mundial sería de habla hispana esencialmente.
«Y eso no lo puede aceptar Francia», apuntaba un eurodiputado español este miércoles. «La francofonía se defiende… y el presidente de la República, que no puede volver a presentarse, no pierde nada regalándole el puesto a la ultraderecha de Le Pen en las próximas elecciones», concluye.
Así, lo que Vox vende como un éxito, como haber «parado el Mercosur» es justo lo contrario. Ha activado que este jueves la Comisión lo imponga, con menos protección para el campo español, y de la mano de los independentistas y la izquierda radical.
Hoy conseguimos que el Parlamento Europeo paralice Mercosur y lo envíe al Tribunal de Justicia de la Unión Europea
Mercosur significa reventar el campo para que ganen las grandes empresas. Estamos con los agricultores y ganaderos que cuidan la tierra y ponen comida en la mesa
— Irene Montero (@IreneMontero) January 21, 2026
Porque aunque Podemos no votó, sí apoya la decisión y quiso hacerla suya poco después.
Y si Irene Montero, Yolanda Díaz o Santiago Abascal querían rechazar el tratado, sólo tenían que esperar a la votación final, en junio… «y ahora habrá que esperar unos dos años», lo que tarde en decidir el TJUE, explica una fuente del PSOE.
«Y además, destroza la estrategia pactada por ese malvado bipartidismo«, añade con sorna una eurodiputada del PP español, «para recuperar e incluso mejorar las ayudas de la PAC».