Pablo Martínez Zarracina-El Correo
- El udaleku que no debió producirse anuncia la apertura de la inscripción para el próximo verano
Además de las duchas mixtas y la formación del espíritu transnacional, otra de las peculiaridades del udaleku de Bernedo es que desarrollaba su actividad sin haberla comunicado a la Administración. Parece que sigue sin hacerlo y la inscripción para los campamentos del próximo verano se abre el 1 de marzo. Hay que reconocer que tiene lógica. La asociación que organiza el udaleku debe de pensar que la Diputación de Álava no necesita conocer la existencia de algo a lo que le ha abierto un expediente administrativo. Ese expediente está pendiente de resolución porque las resoluciones de los expedientes no son como el verano. El verano es que no te das ni cuenta y de repente ya está aquí.
También siguen su curso judicial las más de veinte denuncias por delitos contra la libertad sexual presentadas por familias de menores que fueron al campamento y se encontraron por ejemplo a los monitores en plan teórico-nudista. Fue haciendo el recuento de denuncias cuando el diputado general de Álava lo aseguró tajante: las colonias no tendrían que haberse producido.
Bueno, pues Sarrea Euskal Udalekuak anuncia que el 1 de julio entra en Bernedo el primer turno de chavales, los de doce años. Si el tiempo no lo impide, porque la Diputación de Álava parece admitir que no puede hacer nada. Excepto pedirles a los organizadores que retiren la publicidad. Es una publicidad curiosa porque en la descripción de la actividad se insiste, como conceptos inspiradores, en la autogestión, el euskera, el feminismo y el auzolan, lo que en principio tampoco separaría tanto Bernedo de cualquier campamento scout. También en la naturaleza. Y en el ambiente de grupo. No se sabe en qué momento del proceso de inscripción se informará a los padres de que en el campamento, además de a trabajar en equipo y respirar aire puro, a los menores se les anima a cuestionar el binarismo impuesto, desexualizar la desnudez y deconstruir la sexualización. Hay cuatro niñas que volvieron de Bernedo como si volviesen de una guerra posmoderna y siguen en tratamiento psicológico. Mientras las instituciones piensan algo, cabe suponer que este año al menos los padres que rellenen el formulario de inscripción sí sabrán lo que están haciendo.
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Trump
Cosas que le gustan
Aterrizó Trump en Davos y lo anunció: no va a hacerse con Groenlandia por la fuerza. Quiere «ese pedazo de hielo» y está dispuesto a pagar. Solo necesita que Dinamarca le facilite el contrato de propiedad de la isla más grande del planeta. Y la factura correspondiente. Ahí tienen a un aliado indispensable mostrando una voluntad inequívoca de colaboración. Para reforzar los lazos históricos con el mundo libre, al presidente de los Estados Unidos solo le faltó ayer abofetear a un niño suizo y lanzarle después un puñado de dólares para que dejase de llorar. Aunque quizás lo estemos viendo todo desde un punto de vista globalista. La verdad es que ayer en Davos Trump, no solo dijo que le gusta Macron, sino también que le gusta Europa. Porque, otra cosa no, pero a Donald la verdad es que suele gustarle mucho todo. La víspera, en una rueda prensa inenarrable en la Casa Blanca en la que divagó durante más de una hora antes de admitir la primera pregunta, informó al mundo de que por ejemplo le gustan, entre otros, los coches eléctricos, el Día de Colón, los kurdos, Erdogan, los Ángeles del Infierno y un tipo que estaba en el Despacho Oval y al parecer asentía todo el rato. «No sé quién es», dijo Trump. «Pero me gusta».