- Olvidémonos de Adamuz y discutamos de inmigrantes. Yo no discuto que a España le venga bien, incluso que sea imprescindible un grado de inmigración. Y desde luego la presencia de hispanoamericanos es una bendición comparada con la inmigración de otras partes del mundo
Hace tiempo que sabemos que es inútil pretender pedir a Sánchez la más mínima coherencia en sus decisiones políticas. Su paso por Moncloa es un constante desdecirse de lo que había dicho que iba a hacer. Eso puede tener consecuencias políticas. Cuando dices que no vas a subir los impuestos y luego los subes, no es extraño que una parte relevante de tu electorado se moleste. Pero justo este ejemplo que aplica en otros jefes del Ejecutivo no lo hace en Sánchez. Él hace lo contrario de lo que dice que va a hacer y su porcentaje de intención de voto sigue siendo sorprendentemente alto.
Ahora nos dicen que va a regularizar a 500.000 inmigrantes ilegales que ya están en España. Fabuloso. Dado que es el presidente de la Internacional Socialista, creo que le convendría tener una conversación con colegas suyos de los partidos integrados en su organización. Por poner algún ejemplo, los socialdemócratas alemanes, portugueses o daneses, además de los laboristas británicos, están radicalmente en contra de esta asimilación de inmigrantes ilegales por la vía rápida. Porque lo que Sánchez ha hecho ahora es echarse en brazos de la extrema izquierda de Podemos. ¿Se acuerdan de cuando nos decía que no podría dormir si tuviera a Podemos en el Gobierno? Pues no sólo tuvo a Pablo Iglesias como vicepresidente del Ejecutivo, sino que ahora hace lo que sea por ganarse los votos de los cuatro diputados de Podemos que abandonaron la llamada mayoría de investidura. No paramos de mejorar.
Mientras la socialdemocracia en Europa pide mano dura con la inmigración ilegal, Sánchez les hace sentirse bienvenidos. A él no le preocupan demasiado las consecuencias electorales con el voto centrista porque sabe que puede seguir chupando la sangre de los partidos de extrema izquierda y esta iniciativa puede dar más votos a Vox y dificultar todavía más la victoria del Partido Popular. Y en esa línea, el Equipo Nacional de Opinión Sincronizada se ha puesto muy rápido a decir que es incomprensible que el PP se oponga a esta regulación cuando en 2024 apoyó la iniciativa legislativa popular que apoyaba esa propuesta. Es lógico, el PP no lo apoya ahora porque lo que promueve el Gobierno es un Real Decreto Ley, no una ley aprobada en las Cortes que es lo que promovía la iniciativa popular. Si esta hubiera llegado a las Cortes, los grupos parlamentarios podrían haberla moldeado en función de su visión. Se podrían haber fijado unas condiciones más estrictas para regular la presencia legal de inmigrantes ilegales. No el patio de monipodio que han acordado Gobierno y Podemos. Más Sumar, que ahora grita que ellos lo dijeron primero. Riña de patio de colegio.
Y no está de menos prestar un poco de atención a la asociación Regularización Ya, según la cual, y con la información de la que dispone, a este Real Decreto podrán acogerse hasta 700.000 personas, un 40 por ciento más de las anunciadas por el Gobierno y Podemos. Una cifra que también es la que dan otros estudios, como el de Funcas.
Así que ya tenemos otra cortina de humo en el escenario. Olvidémonos de Adamuz y discutamos de inmigrantes. Yo no discuto que a España le venga bien, incluso que sea imprescindible un grado de inmigración. Y desde luego la presencia de hispanoamericanos es una bendición comparada con la inmigración de otras partes del mundo. A lo largo de muchos años yo he regularizado a varios hispanoamericanos (dominicanos, hondureños, bolivianos) para darles trabajo. Tanto esfuerzo para que al final diese igual. Sin cumplir los criterios que otros nos hemos esforzado en exigir, ahora se entrará de cualquier manera. Y dicen que eso es humanitario. Desgraciadamente, no es la primera vez en mi vida que discrepo de lo que nos dice en alguna materia la Santa Madre Iglesia de la que quiero ser hijo. Pero esto es pan para hoy y para alguno, pero hambre para mañana y para muchos.