Jon Juaristi-ABC

  • Con la regularización masiva de los que ya consideran sus futuros votantes, las unidas de Podemos flipan en colorines

Uno creía que, en lo que a los grandes movimientos migratorios del sur global hacia el norte se refiere, la teoría del reemplazo de poblaciones era cosa –en Europa, al menos– de la extrema derecha o así, pero resulta que no: Podemos (a través de su Montero, la espinosa) la suscribe. Con entusiasmo. Le parece estupendo que la inmigración trabajadora, tenga el color que tenga («negra, china, marronas», dice), reemplace a la inmensa población de fachas de este país. Creo que por «este país» ella, Montero, entiende España, sea lo que sea que piense de España, que no sé, aunque sospecho que no le gusta pero tampoco le duele.

A Montero y a su peña les ponen las poblaciones de color («racializadas», dice ella). Por eso enumera una gama como ejemplo. Una gama confusa: «negra», vale, lo entendemos todos, si bien sospecho que en boca de alguien de derechas, no necesariamente de Vox, Montero encontraría el termino muy «racista», por neutral o empáticamente que se pronunciara. «China», lo siento, no es un color, salvo en lo referido a la tinta. No sé cuántos chinos chinas chines ha visto Montero, pero el color de la piel de la inmensa mayoría de ellos (y son la tira) no difiere mucho del de las pieles de Montero y su soviet supremo, diputados y demás, blancos en su minoritaria inmensa menudencia. Caucásicos, que dirían en USA. Pero lo que ya es de traca es eso de «marronas». No me interesa tanto subrayar que no corresponde a minoría ‘racializada’ alguna, como manifestar cierto estupor gramatical. Es cierto que Montero se dirige siempre a ‘tías’ (recuérdese aquella famosa frase suya: «¡La he cagao, tía!») y de ahí lo de negras y chinas, como si negros y chinos no formaran parte de población inmigrante y racializada alguna. Pero el plural femenino y masculino de ‘marrón’ es ‘marrones’. En español se dice «una falda marrón» y «dos faldas marrones», por ejemplo. Así lo dice la práctica totalidad de las españolas. Salvo Montero y alguna niñera suya que le baila el agua mientras limpia las cacas de los bebitos (que ya deben de estar a punto de matricularse en Somosaguas).

Bueno, pues yo creo que lo de reemplazar varias generaciones de fachas, como pretenden, ya lo ha hecho la práctica totalidad de los podemitas con sus propios papás, empezando por Monedero. Lo de su obsesión coprolálica, coprófila o coprófaga por la marronez lo tienen más difícil de solucionar en un partido con nombre de marca de laxante. Una amiga, psicoanalista lacaniana, me dice que probablemente ‘marronas’ fue un lapsus de la Montero por ‘marranas’. Seguro que quería llamar cariñosamente ‘marranas’ a sus grupis y se lió. Me parece una hipótesis piadosa. Creo sencillamente que la volvió a cagar, como dijo en aquella memorable frase, sin duda la más inteligente que ha pronunciado en su vida. En fin, historias de la izmierda.