Juan Carlos Girauta-El Debate
  • A la derecha del PSOE hay hoy un paisaje y un paisanaje que ni los amos ni los siervos del viejo paradigma entenderán. Los unos por soberbia, los otros por revenidos. El PSOE es un partido de extrema izquierda que linda con la socialdemocracia

¿Qué voto del cabreo ni que niño muerto? Se llama épica, y si en esta etapa de España solo la tiene y la despierta Vox, eso es lo que hay. Podrán devanarse los sesos en los departamentos de comunicación o en los cenáculos del poder: ¿Por qué no desaparece Vox? Esperen sentados. Los cenáculos verdaderamente poderosos están formados por los que siempre mandan, gobierne el PSOE o el PP. ¡Vox tenía que desaparecer como Ciudadanos! ¿Qué narices está pasando? ¿Por qué siguen ahí? ¡Y encima creciendo! En FAES, unos señores hoscos que viven en 1999, congelados en el cambio de siglo y de paradigma, se enfadan mucho y enseñan los dientes: «Segundo aviso». Uy, qué miedo.

Como comentaba ayer Jano García por aquí, si Vox desapareciera (que no va a suceder), surgiría otro proyecto para llenar el espacio que el PP ya nunca va a ocupar. Esa caducidad debe ser terrible para Aznar. De joven consiguió reunir a todos los que quedaban a la derecha del PSOE. Gran mérito. Felicidades. Han pasado treinta años, un poco de decoro, que parece uno de aquellos soldados largamente escondidos y asomados en los setenta, convencidos de que aún estaban en la Segunda Guerra Mundial. A la derecha del PSOE hay hoy un paisaje y un paisanaje que ni los amos ni los siervos del viejo paradigma entenderán. Los unos por soberbia, los otros por revenidos. El PSOE es un partido de extrema izquierda que linda con la socialdemocracia, es decir, con el PP. Fuera de los modelos del siglo XX, está Vox, nacido en la segunda década del siglo XXI y centrado en problemas que el PP en parte provocó. Cómo impulsar el crecimiento con mano de obra extranjera poco cualificada. Cómo entregarse al cambalache con el gobierno de los jueces, con los consejeros de RTVE, con el Tribunal Constitucional. Cómo depositar alguna esperanza en los enemigos periféricos de la unidad de España.

Es normal que, sin matizar mucho, la mayoría de los jóvenes (¡jóvenes hasta 44!) y no pocos mayores se digan, por resumir: «El PP no se entera de nada». Eso es lo más agradable que pueden esperar, puesto que no apunta a la mala intención. Yo no ofenderé así al PP. Apuesto a que saben perfectamente lo que hacen. Creo que sus habilidades sirvieron hasta que dejaron de servir. Faltaría a la verdad si no señalara lo que veo continuamente: el PP abrazado al PSOE en la UE, decidiendo juntos el nuevo orden europeo, un orden de perdedores. Poniendo un cordón sanitario a Vox y su grupo. Ocupados en recortar la libertad de expresión bajo la batuta de un órgano no electo. Lo más parecido al PSOE es el PP. Venir con la mandanga de que es Vox quien beneficia al PSOE es de aurora boreal. Es de traca. Es de chiste. Quizá Vox sea el que más perjudique al PP, pero a base de agrandar el espacio a la derecha del PSOE.