Es de aplaudir la muy pertinente iniciativa de Vox para prohibir el uso del burka y el niqab en público, que va a ser aprobada en primera instancia por el apoyo del PP y de Junts. Sin embargo, Vox ha levantado una valla en Almería en la que persevera en esa manía de identificar al PP con el PSOE. Se puede ver en la página 15 del ‘El País’. “¿Qué Almería quieres?” pregunta entre la imagen de dos mujeres, una cubierta con burka y la otra guapa, gozosamente descubierta y despeinada a la que Vox ha plantado su anagrama encima del escote. La otra, la del burka, tiene en análogo emplazamiento las siglas PSOE y PP. La información de El País que acompaña la foto dice en el titular lo contrario que la valla: «»El PP y Vox apoyarán en el Congreso prohibir el burka y el niqab en los espacios públicos. ¿Pero por qué, Abascal, por qué?

Hoy has escrito en tu columna de El Mundo y has dicho aquí mismo esta mañana que Pedro Sánchez, ese tipo que detenta la Presidencia del Gobierno, ha reclamado que “el mundo necesita un rearme moral”.  Coincido en que es impresionante ma non troppo. El fulano se mantiene insobornablemente fiel a sí mismo desde los orígenes. Él ganó la moción de censura invocando la regeneración y un rearme moral cuyo escudero fue nada menos que José Luis Ábalos.

El Debate traía a colación un asunto relevante: “Sánchez en desacato: se niega a explicar cuánto tiempo escondió a su hermano en el Palacio de la Moncloa”,  a partir de que el Consejo de Transparencia obligara a Moncloa a “revelar las fechas entre las que su hermano estuvo viviendo en el Palacio de la Moncloa”. Su mujer se niega a entregar el pasaporte al juez. Esto es lo que Sánchez llama colaborar con la Justicia.

Jesús Maraña es un pertinaz escalador de nuestro podio. Ayer levantaba su voz contra el jarrón chino del PSOE, calificativo que no se lo impuso Ana Redondo, como parece creer Antonio Lucas, sino él mismo: “Felipe González ha olvidado que tiene una mochila importante a sus espaldas y parece que quiere dejar muy atrás su propio equipaje, que cuenta con una realidad histórica imborrable,” escribe Baltasar Garzón” .

Al momento puntualizaba Benjamín López: “El que tiene una mochila importante a sus espaldas es Garzón, en concreto un delito y una inhabilitación”.

También olvida Maraña que Baltasar Garzón fue de número dos de Felipe González en la lista por Madrid y que al ver defraudadas sus expectativas de ser ministro (le ganó por la mano Belloch) fue cuando dimitíó, abrió el cajón donde guardaba el sumario de los GAL y puso en marcha todo el proceso.

Siete ministros del Gobierno de España han participado el pasado viernes en actos breves en sus lugares de origen, según el listado diario de las actividades de los miembros del Ejecutivo. Se trata de Milagros Tolón, ministra de EducaciónJordi Hereu, ministro de Industria y Turismo; Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática; Ernest Urtasun, ministro de Cultura; Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades; Ana Redondo, ministra de Igualdad, la ministra de Inclusión y portavoz del Gobierno.

Este fin de semana ha turbado la paz de mi espíritu el asunto Juan Pedro Quiñonero, eterno corresponsal de ABC en París que acaba de ser despedido por su director. Desde que uno escribió sus primeras columnas dn los periódicos, hace ya más de cuarenta años, he conocido y leído a Juan Pedro Quiñonero, gran  corresponsal de ABC. Él atribuye la causa de su finiquito al hecho de haberse referido a Le Pen y a su partido como ‘extrema derecha’. ¿Cuándo se ha visto desafuero semejante, llamar extrema derecha a la extrema derecha? El director, Julián Quirós, ha desmentido  radicalmente esta versión y sostiene que forma parte de una renovación de la plantilla a la que se quiere rejuvenecer para adaptarla al reto digital. Es preciso decir que la versión de Quiñonero tiene un severo inconveniente: la secundan con entusiasmo Antonio Papell y Max Pradera. La contradice el otro gran corresponsal de ABC, David Alandete. Habrá que estar atentos. Quiñonero tiene 79 años, una edad a la que se ha ganado una muy merecida jubilación, pero lo normal y lo deseable son las buenas maneras, que se le ofrezca un retiro honroso y se le ofrezca seguir colaborando en el periódico al que ha entregado toda su vida laboral, o casi.

Por otra parte llueve sobre mojado, porque en esta misma semana, el mismo Julián Quirós había despedido a otro grande, al dibujante Puebla, cuyo ingenio y buen hacer habíamos admirado durante los últimos veinte años. El motivo, al parecer, fue una viñeta que incomodó al homo presapiens de Transportes, en la que atribuía el  mal estado de las vías a las mordidas.

El gran Luigi comentaba la noticia reciente de que Koldo García Izaguirre  había declarado que Pedro Sánchez había ordenado aflojar la resiñon sobre los prostíbulos de su suegro: “Y si Pedro pide que protejan las saunas de su suegro, ¿quién mejor para restringir la entrada a los curiosos polizontes que un portero especializado en clubes de alterne?”

reflexiondot escribió en mi blog un soneto para Sarah Santaolalla:

Érase una mujer a un busto atada,/ érase un busto pródigo y sonoro,/ érase un hueco envuelto en falso oro,/ érase una opinión desatinada.

Era razón de humo mal pensada,/ érase un eco torpe en claro coro,/ érase un libro abierto sin decoro,/ una sentencia en viento pronunciada.

Érase el pedestal de su figura,/ érase una pirámide de viento,/ las doce aulas negadas a su altura.

Érase un mar de error y aturdimiento,/ vanísima en su propia desmesura,/ docta en vacío y necia en pensamiento.

Nuestro simpar Gulliver me enviaba ayer por la mañana su ovillejo semanal dedicado esta vez a Alberto Núñez Feijóo:

¿Queréis que con él confronte?

¡ponte!

¿Qué te pones si espabilas?

¡las pilas!

¿quién aún no espabiló?

¡Feijóo!

No lo digo solo yo:

si quieres de mí una loa,

echa a Sánchez de Moncloa,

¡ponte las pilas, Feijóo!