Iván Libreros-Vozpópuli

  • Voces advierten del desgaste que está suponiendo esta «guerra constante» con los de Abascal, que solo beneficia a Bambú. Carmen Fúnez fue tajante el lunes

Qué distinto puede ser el panorama para el Partido Popular según la región donde uno ponga el foco. Con el ciclo electoral en pleno apogeo, y a expensas de lo que suceda en Castilla y León y Andalucía, respectivamente, las relaciones de la formación con Vox han cambiado de forma diametral.

Tras el enorme subidón de los de Abascal en Extremadura y Aragón, autonomías donde Vox ha duplicado escaños a costa no solo del PSOE, también del PP, en la dirección nacional han entendido que pactar con ellos y cerrar los nuevos Ejecutivos es una cuestión prioritaria. No solo por ser el mandato de las urnas, pues el bloque de la derecha supera el 52% en estas comunidades, sino reducir la fuga de votantes.

El descontento generalizado es la principal baza electoral de Bambú, y es una circunstancia que les hace crecer a toda costa, sin importar las decisiones o el contexto. Por ello, la lógica electoralista impulsó a Génova a imponer «la vía del entendimiento». Un mensaje que han captado en Aragón, donde el pacto se acerca, pudiendo materializarse en los próximos días. El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha dejado claro que su preferencia es gobernar en solitario, pero no ha puesto grandes trabas al respecto.

Sin embargo, el caso extremeño merece expediente aparte. Las negociaciones llevan encalladas desde hace casi dos meses, y con la fecha límite del 19 de febrero marcado en rojo. Aunque María Guardiola esgrimió la falta de Presupuestos, como haría Azcón después, para disolver las Cortes aragonesas, las relaciones de los dos con Vox no pueden ser más diferentes.

Guardiola nunca ha querido pactos con Vox, existía un clima de confianza en el seno del PP extremeño de llegar a la mayoría absoluta el 21-D, o al menos quedarse cerca, entre 31 y 32 escaños. Finalmente, el PP subió un diputado, hasta los 29, mejorando el porcentaje de voto, aunque a costa de ‘palmar’ casi 8.000 papeletas.

Una decisión consensuada y apoyada desde Génova, donde la confianza absoluta de Feijóo en sus barones marca la agenda autonómica. No obstante, la paciencia en la sede central está empezando a agotarse. Cuestiones personales al margen, en Génova creen que Guardiola debe «hacer por entenderse con Vox».

La repetición electoral es un fantasma que nadie desea en el Partido Popular. Un estado de inquetud al que se ha sumado el hartazgo en algunos sectores de Génova con la actitud de Guardiola. Fuentes consultadas por este periódico ahondan en la sensación de hastío que cala en algunos nombres del partido cuando sale el ‘tema extremeño’.

«Respetamos que fuese a elecciones pero hay que pactar con Vox», apuntan desde la formación. «No se puede dar tantos bandazos, en guerra constante con Vox, eso solo les beneficia». En las últimas horas está circulando por redes una cronología de declaraciones de Guardiola al respecto de acuerdos con Vox.

Del «no puedo dejar entrar en el gobierno a aquellos que niegan la violencia machista» en vísperas del 23-J, al «tufo machista de Abascal» el pasado mes de diciembre. Fruto del ‘toque de atención’, en una entrevista concedida el pasado lunes a OkDiario, la candidata del PP aseveró que «el feminismo que defiendo es el feminismo que defiende VOX«, lo que se ha interpretado como bandera blanca para cerrar el pacto.

El PP reprende a Guardiola

El «cansancio» que genera este desgaste en el PP ha dejado de ser un asunto interno a tomar carices públicos. Ayer, durante la rueda de prensa posterior al comité de dirección en Génova, Carmen Fúnez apeló a la «responsabilidad» y a la «discreción» en la negociación que mantienen en Extremadura la presidenta en funciones con Vox. A su entender, hay que «hacer menos ruido en los medios».

«Hay que hacer menos ruido en los medios de comunicación y trabajar más en el ámbito de las mesas de negociación con discreción y teniendo muy claro que lo importante es darle cuanto antes un Gobierno a Extremadura», ha declarado Fúnez en una rueda de prensa en la sede del PP tras la reunión del Comité de Dirección que presidió Alberto Núñez Feijóo.

Vox aleja un acuerdo en Extremadura

El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, pidió a la presidenta de Extremadura en funciones, María Guardiola, «hechos, no palabras», y ha afirmado que su formación y los ‘populares’ «todavía están lejos» de sellar un acuerdo para un gobierno de coalición autonómico.

«Hechos, no palabras», señaló Fúster en rueda de prensa en la sede nacional de Vox, después de que Guardiola haya asegurado en una entrevista concedida a OkDiario que quiere que los de Santiago Abascal sean sus socios de gobierno y que a Vox y al PP «les unen más cosas de las que les separan».

Según el portavoz, la Guardiola de esa entrevista «parece que está en sintonía con Vox, pero está desintonizada con la que llamó ‘señoro’ a Abascal o con la de su propia campaña para las elecciones y es evidente que es mucho más lo que le une al PSOE porque lo han pactado todo», remató.