Pablo Sebastián-Vozpópuli

  • El presidente de los Estados Unidos no para de meterse con España, ‘nación perdedora’

¿Se imaginan que un dron militar de Irán, lanzado desde un barco camuflado en la costa oeste de los EE.UU., impacta en el teatro Dolby de Hollywood en plena ceremonia de la entrega de los Oscar de 2026? Pues bien, semejante estruendo político y mediático, u otro parecido en cualquier lugar del Estado de California, ha sido mencionado por el FBI como algo posible y así lo han difundido la cadena de televisión americana ABC y el diario Los Ángeles Times. Lo que ha provocado que el gobernador de California, Gavin Newson, haya adoptado unas medidas anti terroristas en los últimos días.

Revuelo entre los republicanos

Un escenario difícil de imaginar que dejaría en ridículo al presidente Donald Trump. El que el pasado lunes dijo que ‘la guerra de Irán está prácticamente acabada’, aunque luego reanudó los bombardeos sin saber cómo poner fin al conflicto. Donde está atrapado es en el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo ha vuelto a subir los precios del barril de petróleo por encima de 100 dólares, a pesar de la liberación masiva de reservas petrolíferas por parte de numerosos gobiernos occidentales. Entre los que figura España que dice tener reservas para 20 días. Lo que creará en EEUU serios problemas de inflación y pérdida de apoyos políticos a Trump, que ya tiene a una mayoría de sus ciudadanos en contra de la guerra de Irán. Lo que provocó que varios congresistas del partido republicano le pidan a su presidente el fin de la guerra. Entre otras cosas porque esta situación les puede afectar de manera dramática en las elecciones de noviembre, el llamado ‘medio término’ de la legislatura en las que se renueva la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Y a no perder de vista el duro impacto en la opinión pública americana de la confirmación del que fue un error de un misil USA el que destruyó una escuela infantil en Teherán, causando 200 muertes, más de 150 niñas estudiantes.

Pero Trump, por el momento, sigue atrapado en el Estrecho de Ormuz, que dice controlar, lo que es falso. Y no para de meterse con España a la que tilda de ser una nación ‘perdedora’ que ‘no colabora’ con Estados Unidos. Lo que constituye un regalo político para Pedro Sánchez, al que los precios altos del petróleo le están dañando también sus cuentas sociales ‘de la lechera’. Un Sánchez que continúa abanderando el ‘no a la guerra’ en su campaña electoral en Castilla y León. Las elecciones que se celebran este domingo y sobre las que las últimas encuestas les dan la victoria al PP y un subidón a Vox hasta el 20%. Lo que, de confirmarse en las urnas, permitiría decir que los electores de Castilla y León, en contra de lo que pregona Sánchez, si que apoyan la guerra.

El gran disparate de Von der Leyen

Como en cierta manera lo hizo días atrás la presidenta de la Comisión de la UE Ursula Von Der Leyen, diciendo que el orden internacional se acabó, de lo que se deduce que ella apoya el nuevo orden que controlan Trump, Putin Jinping. Lo que sin duda ha sido un gran disparate que Von Der Leyen que ha tenido que rectificar y que ha dado alas a Sánchez para cargar en contra de la presidenta de la Comisión de la UE diciendo que la alternativa al orden internacional es ‘el desorden’.

Sin embargo, no parece que los ciudadanos de Castilla y León estén ahora muy interesados en debates internacionales. Aunque sí en la subida de los precios del gasóleo y la gasolina y su impacto en la agricultura, así como por la competencia de Mercosur. Cuestiones que constituyen el núcleo duro del discurso de Abascal en estos comicios, para aplastar con Vox a las minorías de extrema izquierda y de los partidos locales, en pos de consolidar la cota del 20% de voto para su partido, lo que sería una noticia preocupante para el PP pero sobre todo para el PSOE. Porque ese 20 % de Vox replicado en las elecciones generales constituye la garantía del final de Sánchez tras los próximos comicios de 2027 que él no se atreve a adelantar. Porque sabe que el citado auge de Vox -al que contribuyó el PSOE- arrasará, en las circunscripciones de seis o de menos escaños, a las minorías de la extrema izquierda, como lo advierte Gabriel Rufián.

Arde el Estrecho

Mientras tanto ya son varios los buques que arden en el estrecho de Ormuz víctimas de las minas o los drones de Iran, lo que hizo desistir al presidente de Francia, Enmanuel Macron, de su propuesta inicial de crear una escolta de buques de guerra europeos para que los petroleros pudieran atravesar dicho Estrecho. Lo que también propuso Trump y parece imposible de llevar a cabo por estar Ormuz al alcance y a tiro de los drones de Irán que siguen causando estragos en la zona, en la certeza el régimen de los ayatolás de que al menos si que están ganando la guerra del petróleo. Que tiene en vilo y bastante desconcertado al presidente noramericano como se aprecia en repentinos cambios de opinión, que tienen enloquecidos a los miembros de su propio gobierno, Hegseth y Rubio, a los que Trump desmiente de un día para otro con suma facilidad.

Y ello mientras Israel parece más ocupado en atacar e invadir el sur del Líbano, desde donde la milicia de Hezbolá ha vuelto a lanzar misiles contra su territorio y mientras el Líbano sufre una guerra inesperada y también un masivo éxodo de muchos de sus residentes hacia Siria. ¿Cuándo se acabará esta guerra, que ya está a punto de entrar en su tercera semana? Pues cuando Trump decida ‘cantar victoria’ por su cuenta, a la espera de que unos mediadores secretos -puede que Putin, quien ahora se está beneficiando de los precios del petróleo- para ver si logran que si EEUU e Israel cesan sus ataques a Irán, los iraníes también harán lo mismo. Lo que les permitiría a las dos partes cantar victoria. Los occidentales para decir que han destrozado el poderío militar (aéreo, naval y terrestre) de Irán y a los iraníes para afirmar que han resistido el ataque de la superpotencia americana y de Israel y que se mantiene en pie el régimen de los ayatolás que Washington y Tel Aviv pretendían eliminar.

Y ojalá que esto ocurra pronto porque, de lo contrario, la crisis del petróleo, que empieza a regresar con fuerza, nadie sabe hasta dónde nos puede llevar. Los ayatolás dicen, para amedrentar, que hasta los !200 dólares el barril! lo que sería una barbaridad. Y lo que no previnieron Trump y Netanyahu sin imaginar que Irán atacaría a los países del Golfo Pérsico, productores de gas y petróleo, y que a la vez bloquearía el Estrecho de Ormuz, como ya está ocurriendo sin que nadie lo pueda evitar.