Del Blog de Javier Elorrieta
Un recorrido de una de las historias más falsificadas . Cuando ya es visible, gracias a las nuevas posibilidades de contrastar la realidad frente a la propaganda. Posibilidad que no teníamos en la década del 60 y 70, incluso del 80 y 90 del pasado siglo.
Ya es comprobable, sin margen de error, que Cuba en el concurso comparativo estaba infinitamente mejor en todos los parámetros en la década del 50. Antes de la entrada de Fidel Castro en la Habana el 1 de Enero de 1959.
Desde entonces cientos, probablemente miles, de muertos, intentando huir de la Dictadura. Un vaciamiento demográfico de los más impresionantes , y una miseria infernal.
Ciertamente el papel de los intelectuales más proclives a las ideas totalitarias eran los que se ponían de moda entre la juventud en aquella década, denominada «prodigiosa». Cuando el interés de lectura de jóvenes militantes se inclinaban más a Regis Debray y su panfleto «Revolución en la Revolución» o los «Condenados de la Tierra» de Frank Fanon, que a Raymond Aron o Jean François Revel. Cuando en Hispanoamérica todavía estaban en el mundo izquierdista personajes tan lúcidos como Plinio Apuleyo Mendoza o Mario Vargas Llosa. Y todas las referencias de moda para la juventud provenían del mundo ideológico comunista. A tal punto, que hasta la llegada del Papa Polaco, los movimientos de la Iglesia Católica, como la JOC ( Juventud Obrera Católica) o la HOAC de adultos, tras el Concilio Vaticano 2º, el acercamiento católicos y comunistas se estimulaba fuertemente.
Recuerdo que la primera conferencia en la Facultad de Económicas y Sociales de Bilbao, entre un destacado profesor Jesuista y un profesor de Filosofía del Instituto de Bilbao, marxista.
Era yo muy joven . Y recuerdo que el aforo fue impresionante.
De hecho los primeros dirigentes de la ORT, cuyas juventudes se denominaron Unión de Juventudes Maoístas, provenían de sindicatos católicos.
Ciertamente era muy similar el espíritu emocional motivador de un «Coraje de Vivir» de Maxence Van der Meersch y un «Así se templó el acero» de Nikolai Ostrovski. Uno de los libros más vendidos de la historia.
Han tenido que pasar muchos años y poder contrastar la realidad que esas ideas han generado en los países comunistas, para poder en tela de juicio los efectos tan desastrosos que han generado.
Hoy podría decirse con cierta sorna interrogativa¿ » Dígame Vd. uno solo de los inventos que han servido para mejorar la calidad de vida de las personas, que no sea obra del capitalismo»?
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