Xabier Garmendia-El Correo
- El centrista Etchegaray seguirá siendo alcalde al rascar votos a ambos lados frente a una suma de fuerzas entre EH Bai y el Partido Socialista que ha acabado restando
La izquierda abertzale, que viene experimentando un crecimiento sostenido de apoyos también en Iparralde, ha fracasado este domingo en su sueño de gobernar la capital, Baiona. El centrista Jean-René Etchegaray, alcalde desde 2014, ha revalidado el cargo al imponerse con comodidad frente al candidato de EH Bai, Jean-Claude Iriart, que había unido fuerzas con el Partido Socialista para tratar de lograr el cambio. La suma, sin embargo, ha acabado restando porque juntos han cosechado menos votos de los que habían logrado por separado en la primera ronda, celebrada el domingo anterior.
Las izquierdas habían firmado un inédito pacto local para intentar destronar a Etchegaray, que partía de un 42,1%. La candidatura alternativa estaba encabezada por EH Bai, partido hermano de Bildu al otro lado de la muga, que en la primera ronda había obtenido la segunda plaza con un 22%, apenas 120 votos por encima del aspirante socialista, Henri Etcheto, con un 21,4%. Entre unos y otros reunieron el 43,4% del total e incluso tenían capacidad de crecer más porque la lista de La Francia Insumisa, de extrema izquierda, se quedó fuera de la liza con un 3,8% de las papeletas.
Pero en política uno más uno no siempre da dos como resultado. El escrutinio ha situado a la izquierda en un 41% y ha aupado a Etchegaray hasta el 50,7%. El centrista, que como presidente de la Mancomunidad de Iparralde tiene sensibilidad vasquista aunque sin llegar a ser nacionalista, ha sabido concentrar el voto del miedo de socialistas tradicionales que no han querido respaldar a un candidato de la izquierda abertzale, pero también de votantes al otro lado del espectro. No en vano, la lista de la extrema derecha ha perdido casi dos puntos y medio, del 10,7% al 8,3%.
Además de Baiona, otra decena de localidades de Iparralde ha tenido que regresar este domingo a los colegios electorales para escoger alcalde al no haber logrado ningún candidato el 50% de los apoyos en primera ronda. Y al igual que en la capital, tanto San Juan de Luz como Hendaia han reelegido a sus actuales regidores: en la primera seguirá gobernando el conservador Jean-François Irigoyen, apoyado por el PNV; y en la segunda el socialista Kotte Ecenarro estrenará su cuarto mandato gracias a una amplia coalición que iba desde comunistas hasta jeltzales.
El principal cambio que deja el mapa de poder en Iparralde se sitúa en Biarritz. Allí el exjugador de rugby Serge Blanco se ha alzado con la Alcaldía y ha desalojado así a la conservadora Maider Arosteguy, avalada por el PNV. Lideraba una plancha junto a perfiles de izquierdas y derechas con la que ya venció en primera ronda. Para la segunda, sumó a los votantes de un candidato centrista que decidió retirarse. También habrá nuevo alcalde en Urrugne, uno de los fortines de la izquierda abertzale, que da paso ahora a una unión entre la izquierda y el centroderecha.
Otra de las novedades está en Cambo-les-Bains, la pequeña localidad de Lapurdi en la que ETA escenificó su desarme. El jeltzale Peio Etxeleku, expresidente del Ipar buru batzar, será el nuevo regidor al superar al hasta ahora alcalde, el centrista Christian Devèze, del que había sido compañero. Será el único pueblo de Iparralde gobernado por el PNV. Antes también dirigió Saint-Jean-Pied-de-Port, cuyo primer edil se afilió al partido estando ya en el cargo pero lo abandonó antes de volver a presentarse a las elecciones y revalidar el puesto.