Jesús J. Hernández-El Correo
- La entidad que preside Consuelo Ordóñez lamenta que, en casos como el de Ángel Telleria, «se cumple formalmente la ley pero se traiciona su espíritu»
El Gobierno vasco «va a preso de ETA excarcelado por semana». Con esa claridad se ha manifestado este lunes Covite tras la concesión del artículo 100.2 al preso Ángel Telleria, condenado por el asesinato de la policía María José García Sánchez y que se exilió en México durante 30 años. A juicio de la entidad que preside Consuelo Ordóñez, hay «una amnistía encubierta» y «se cumple formalmente la ley pero se traiciona su espíritu».
La decisión sobre Telleria, que abandonará Martutene de lunes a viernes para trabajar o hacer labores de voluntariado y regresará a dormir y los fines de semana, supone, a juicio de Covite, «un nuevo fraude en la ejecución de las condenas a los presos de ETA y confirma que la amnistía encubierta a los terroristas de la banda se está acelerando».
Hay 18 reclusos de la banda a los que se aplica en estos momentos el artículo 100.2 del reglamento penitenciario, una medida excepcional ‘per se’ que permite flexibilizar el segundo grado en reclusos que muchas veces no cumplen todos los requisitos del tercero. En las últimas semanas se ha aplicado a dos exjefes de la banda, Garikoitz Aspiazu, ‘Txeroki’, y Maria Soledad Iparraguirre, ‘Anboto’. El último ha sido Telleria.
«Ángel Tellería es un preso continuamente exhibido por la izquierda abertzale y figura en la última lista actualizada de Etxerat que recoge a los presos de ETA adscritos a la órbita de Sortu, a los que califican como ‘presos políticos’, con lo cual es imposible que esté arrepentido, porque se lo prohíben expresamente desde hace años», apuntan desde Covite.
En opinión de la principal asociación vasca de víctimas, «estamos ante una política penitenciaria perfectamente reconocible que avanza, cada vez con menos disimulo, hacia el cumplimiento de la última gran exigencia de ETA y de la izquierda abertzale en este final negociado del terrorismo que vivimos: «vaciar las cárceles» sin exigirles el arrepentimiento«.
«Hechos»
Ordóñez ha aludido también a una reciente entrevista en El País de Inés Soria, la principal asesora penitenciaria de la consejera socialista María Jesús San José. «Soria engaña cuando afirma que los presos de ETA reconocen el daño causado. ETA siempre lo ha hecho cuando asumía la autoría de sus atentados. «Reconocer el daño causado» es algo tan básico como reconocer que la lluvia moja o, en el caso del terrorismo, que las bombas matan. Lo que tienen que reconocer es la injusticia radical de ese daño causado, que no es lo mismo y no se está haciendo«, apuntan desde Covite.
«Los hechos desmienten el relato del Gobierno vasco», critica Ordóñez. «La verdadera reinserción de un preso de ETA exige algo más que una declaración genérica sobre el daño causado: exige reconocer públicamente la injusticia radical del terrorismo, romper de forma clara con el entramado político y social que durante décadas amparó y jaleó los crímenes de ETA y contribuir con hechos a desmontar la legitimación que todavía hoy persiste en una parte del espacio público vasco y navarro», enumeró. «Quien reconoce de verdad la injusticia radical de lo que hizo, rompe con todo eso. Y eso no está ocurriendo», zanjó.