Ignacio Camacho-ABC

  • El tono político del juicio Kitchen tendrá que ser muy alto para empatar el tirón de un banquillo con Koldo, Aldama y Ábalos

Empieza el baile. El bipartidismo abierto en canal en dos juicios simultáneos. Las salas de vistas convertidas en plató. La justicia-espectáculo. Carnaza para memes, comidilla para agitadores mediáticos de ambos bandos. Y los de Vox disfrutando. De momento la acusación del PSOE en el caso Kitchen ha pedido al tribunal…

—Un momento, un momento. ¿Eso de las acusaciones particulares no es una figura que quiere suprimir Bolaños en su proyecto de reforma procesal? ¿Cómo es que la utiliza su propio partido?

—Cosas del progresismo. Pérez de Ayala decía que si él fuera dictador prohibiría las corridas de toros, pero que mientras no estuvieran prohibidas le encantaba ir a verlas. ¿Puedo seguir?

—Sí, claro. O sea, que de lo que se trata es de impedir con efecto retroactivo las querellas ciudadanas contra Begoña y el hermanísimo.

—Más o menos. Sigo. Decía que la letrada representante del PSOE ha solicitado que el tribunal llame a Dolores de Cospedal como imputada en vez de como testigo. Se ve que con Ábalos, Koldo y Aldama en la acera de enfrente hay que elevar mucho el tono político para aspirar a un empate en tirón comunicativo. El asunto va de intentar demostrar que el espionaje a Bárcenas contaba con el conocimiento y/o la anuencia de la cúpula del marianismo. Y para eso es necesario lograr que alguna figura conocida se siente en el banquillo. Una imagen con la que abrir los informativos. La de Fernández Díaz no sirve, es un hombre demasiado anodino. Y Bárcenas y Villarejo están muy vistos.

—¿Y por qué no el mismo Rajoy, ya puestos?

—Está citado para testimoniar. Y tendrá que ir en persona, como en la Gürtel, con el consiguiente riesgo de que en la sentencia se lleve un gañafón de rebote, una lanzada a moro muerto. En el otro proceso, el de las mascarillas, están citados el ministro Torres y la presidenta del Congreso, pero podrán declarar por escrito ante el Supremo. Sus cargos amparan ese privilegio.

—Pues mucho van a tener que trabajar los abogados para meter en un compromiso a Mariano. Si ya de por sí cuando gobernaba no había manera de oírle decir nada claro, ahora tiene el precedente de los ‘no me consta’ de Sánchez en la comisión del Senado.

—Es la foto. Un expresidente y una ex secretaria general del PP interrogados sobre asuntos bastante sucios de su mandato para contrarrestar el desfile de ‘sobrinas’ de Ábalos.

—¿Pero qué va a decir Rajoy si nunca se enteraba de nada de lo que ocurría bajo su guardia? No se enteró de la irrupción de Podemos. No se enteró de la irrupción de Ciudadanos. No se enteró de la irrupción de Vox. No se enteró de lo que hacían Bárcenas, Correa y su banda. No se enteró de la moción de censura que los colaboradores de Pedro llevaban preparando varias semanas. No se enteró ni de que los separatistas catalanes dieron un golpe de Estado en su misma cara. Como no le saquen algo a Soraya…