Pablo Martínez Zarracina-El Correo
Iparralde ·
- El apoyo del PNV a Bildu en el País Vasco francés favorece la clásica bilocación espiritual jeltzale
Hace dos domingos, Aitor Esteban aprovechó el Aberri Eguna para poner al PNV en modo electoral. Lo hizo señalando la importancia del momento histórico -un momento «que no se repite muchas veces» y exige «claridad, compromiso y valentía»- y relacionando a Bildu, o sea, a la fuerza política que les disputa la hegemonía, con la parálisis, la división, la confrontación y el bloqueo. Lo que hizo el PNV este sábado fue facilitar que la izquierda abertzale se haga con la presidencia de la Mancomunidad de Iparralde tras las municipales francesas de marzo. Así que, por primera vez desde su constitución hace nueve años, el organismo que agrupa a los municipios del País Vasco francés no estará presidido por el macronista Jean-René Etchegaray sino por Alain Iriart, que es de EH Bai, la versión de EH Bildu en la que la letra erre no se redobla rodadora y rugiente sino que se suaviza sofisticada y seductora.
El movimiento del PNV ha llamado la atención. Aunque cabe por supuesto la posibilidad de que a Iparralde le venga bien un poco de parálisis, división, confrontación y bloqueo. También puede ser que facilitarle poder a tu rival sea la mejor manera de alejarlo de la hegemonía. La dirección del PNV viene a explicar que pensar así es no entender el País Vasco francés ni la forma en la que se desenvuelve allí la política. Vaya por delante que a mí que la política se desenvuelva de alguna forma ya me parece un adelanto. Según el alto mando del partido, el movimiento es puramente táctico y puntual. Y está relacionado con evitar la continuidad de Etchegaray y no con alguna clase de unidad abertzale a ningún lado de la frontera. Táctica, por tanto.
Que cargos relevantes del PNV guipuzcoano estén celebrando la «visión de país» mostrada en Iparralde y pidiendo que la colaboración con Bildu se siga imponiendo imagino que se explica porque es precisamente en Gipuzkoa donde no están familiarizados con la forma del desenvolvimiento de la política, qué sé yo, en Hendaya. Se diría que asistimos a un clásico episodio de bilocación espiritual jeltzale, pero quién sabe. De un tiempo a esta parte, el PNV sorprende mucho con la táctica. Desde ayer sabemos que entre las razones que impulsan su exigencia del ‘Guernica’ no solo está la misión Artemis 2 sino también el tapiz normando de Bayeaux.
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Artemis 2