Hoy escribe la Tercera de ABC Javier Gómez de Liaño con una muy pertinente reflexión que coincide en la mirada con lo mío de hoy en The Objective. Él se apoya en el historiador Benassar, “hay que evitar contar dos veces a los mismos muertos”, decía él para criticar la comisión de la verdad y la llamada memoria democrática. Coincidía con mi señalamiento del vicio sanchista de pasar al cobro dos veces la misma factura, aunque ya la hubieran pagado la primera vez.

Inenarrable ayer el espectáculo de la troika ministerial que se turnó en la rueda de prensa para arremeter contra el juez Peinado: El presapiens de Transportes, Elma Sáiz y el bolo Bolaños. Nosotros como juristas, vinieron a decir, con Bego contra Peinado. Fue lo nunca visto. Yo tenía ilusión en que hoy fuera otro miércoles de Cayetana contra él, pero me temo que no. Se comprende a Marta Sevilla: “¡Qué no daría yo por formar parte del jurado popular que juzgue a Begoña Gómez”

Froilán I de España pone en solfa a Bolaños al comentar que su opinión de que la mayoría de los jueces se avergüenzan del auto de Peinado. Es mentira. Las dos asociaciones de jueces mayoritarias, la Asociación Profesional de la Magistratura y la Asociación Judicial Francisco de Vitoria, el 80% de los jueces españoles, le han dejado por escrito su posición bien clarita.

En torno al portentoso viaje del doctor y su catedrática a China, El País publicaba lo siguiente de Xi JinPing: “China y España son países de principios que actúan con rectitud moral, y ambos están dispuestos a situarse en el lado correcto de la historia”.

Elisa Beni matizaba: “Juraría que de principios muy diferentes. O al menos espero que así siga siendo”, a lo que respondía Antonio e: “Por supuesto, hay que entenderse con China y mantener las mejores relaciones posibles. Pero star junto a China no es estar en en el lado correcto de la historia, siempre que entendamos el lado correcto como el de la democracia, la libertad y los derechos humanos”. Esto me ha hecho recordar uno de los primeros viajes como Rey de Juan Crlos de Borbón. Fue a Argentina durante la dictadura de Videla y el viaje le costó aceradas críticas de la izquierda que ahora ha permanecido muda ante el viaje de Sánchez a una de las peores dictaduras del mundo. Y es necesario decir que en aquel viaje, diez días antes del referéndum constitucional, Juan Carlos invocó ante Jorge Rafael Videla los derechos humanos a los que Sánchez no ha hecho la menor referencia.

Pepe Viyuela: “intervenir el mercado de la vivienda es importante. Ahora mismo está en manos de monstruos. Lo que es un derecho constitucional se convierte en privilegio de muy pocos. No se puede seguir espe culando con la vivienda”. Manuel Llamas disentía civilizadamente: “Pepe Viyuela buen actor, gran cómico. Pero analfabeto económico. Como si habla de física cuántica. Igual. Ni puñetera idea”.

Cristiampos: “Hay seguidores de Pedro Sánchez que me están preguntando, totalmente en serio, como podemos saber en el Español lo que dice la prensa china de él si no sabemos chino. Los sanchistas son todavía más tontos de lo que parecen.

Otros que tal son los periodistas o así de Canal Red, que es la taberna Garibaldi de las ondas, el invento de Pablo Iglesias, vamos. El lunes plateaban lo siguiente:”Juan Carlos Peinado tiene 70 años. Tiene muchos trienios. El CGPJ lo autorizó hasta los 72. ¿Por qué?”

Elisa Beni les despejaba la ignorancia con una observación elemental: “Porque todos los jueces que piden la prórroga la tienen”.

Antonio Naranjo se ponía en la piel de Pedro Sánchez:”No gano en las urnas. No presento  presupuestos. No tengo mayoría parlamentaria y tengo a mi mujera mi hermano y a la dirección d emi partido en el juzgado o en la cárcel”. Y ya, recuperando su posición de espectador, Naranjo decía: “Ningún demócrata  puede defender que sigamos así. Es inadmisible. Tiene secuestrada la democracia”.

El bolo Bolaños puso a bajar de un burro al juez Peinado por su decisión de sentar en el banquillo a la hija de Sabiniano, acusándola de cuatro delitos. Había en su denuesto una cierta equivocidad en estas palabras: “Mi confianza es que un tribunal superior e independiente revocará estas decisiones y tomará medidas ajustadas a derecho”. ¿Qué quiere decir con ‘un tribunal superior e independiente’? Será la Audiencia Provincial de Madrid, aunque probablemente ha querido decir ‘el Tribunal Constitucional’, que es en el criterio de este chusma el Tribunal superior de España, la cámara de casación del Tribunal Supremo, cosa que es abiertamente anticonstitucional hasta el punto de que el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional se tratan en dos títulos distinto de la Constitución: el VI y el IX respectivamente. Para que el Constitucional pudiera corregir una sentencia del Supremo, salvo en lo que toca a los derechos de los procesados, habría que hacer un reforma constitucional de abrigo: trasplantar el Título IX al VI y refundirlos pqara dejar claro que el verdadero Tribunal Supremo, pero Supremo por la gloria de mi madre es el Tribunal Constitucional.

David Breijo, un clásico de mi blog, tiraba con bala al escribir el siguiente comentario n X: “El único dato más morboso que conocer el ratio de victorias legales de Oscar Puente y el Tucán de Fene, sería el de cuantos pacientes se quedaron pajaritos en una mesa de operaciones que contase con MeMa como anestesista”.