Jesús J. Hernández-El Correo

  • El fin de la violencia no ha supuesto el esclarecimiento de los casos más dramáticos de víctimas cuyo paradero sigue siendo un misterio a día de hoy

Sucedió hace 53 años. José Humberto Fouz, Jorge Juan García y Fernando Quiroga, tres jóvenes gallegos que residían en Irún, viajaron a Iparralde a ver una película. Nunca más se volvió a saber de ellos. Miembros de ETA les secuestraron, torturaron, asesinaron y ocultaron sus cadáveres. No son los únicos cuyo final sigue rodeado de sombras. El Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo recuerda estos días a la media docena de personas que siguen desaparecidas tras haber sido secuestradas por ETA o por grupos de extrema derecha. La cifra adquiere mayor dimensión cuando se compara con otra. En Irlanda del Norte –donde la violencia terrorista fue todavía más dramática que en Euskadi– solo quedan cuatro casos similares por resolver gracias a los trabajos desarrollados por una comisión independiente creada en 1999. En el caso del País Vasco, estos son los principales casos.

  1. José Humberto Fouz, Jorge Juan García y Fernando Quiroga

La historia sobre su desaparición sigue envuelta en una nebulosa. ETA nunca ha reconocido que acabó con los tres jóvenes aquel 24 de marzo de 1973. Según la mayoría de las investigaciones, los terroristas confundieron a José Humberto, Jorge Juan y Fernando con policías. A partir de ahí comenzó una historia de terror. Fueron trasladados a un búnker, donde habrían sufrido todo tipo de torturas. Entre los miembros de ETA que habrían participado en el crimen habría estado Tomás Pérez Revilla, ‘Tomasón’. Durante estos años se han buscado sus restos en diferentes lugares y se ha llegado a sospechar que los cuerpos fueron arrojados al mar. Hace apenas dos semanas, la sobrina de Humberto Fouz, Coral Rodríguez, volvía a pedir en este periódico a los antiguos miembros de la banda que dijesen qué ocurrió.

  1. Eduardo Moreno Bergaretxe, ‘Pertur’

Eduardo Moreno Bergareche, ‘Pertur’, dirigente de ETA (pm), desapareció en julio de 1976 tras asistir a una reunión con dirigentes de la banda a los que estaba enfrentado. Lo último que se sabe de él es que subió a un vehículo con Miguel Ángel Apalategui ‘Apala’ y Francisco Mujika Garmendia ‘Pakito’. Los dos miembros de ETA aseguraron que le trasladaron a Hendaya, pero nadie volvió a verle con vida. Semanas antes había sido secuestrado por miembros de los ‘bereziak’ –integrantes de ETA (pm) que rechazaban un posible abandono de la violencia– por su oposición al secuestro de Ángel Berazadi. Dos de los principales líderes de los ‘bereziak’ eran ‘Apala’ y ‘Pakito’.

Desde la izquierda abertzale se sigue insinuando que fue víctima de la guerra sucia, pero la pista de que fue asesinado por sus propios compañeros es la más plausible. En 1997 se abrió una tumba en la localidad vascofrancesa de Biriatou después de que una información anónima señalara que podía servir para ocultar los restos de ‘Pertur’, pero las pesquisas fueron un fracaso.

  1. José Miguel Etxeberria, ‘Naparra’

‘José Miguel Etxeberria Álvarez ‘Naparra’, militante de los Comandos Autónomos Anticapitalistas, desapareció en Francia en 1980 en una acción asumida por el Batallón Vasco Español. Fue visto vivo por última vez el 11 de junio de ese año en Ciboure cuando tenía 22 años. Ese día tenía una cita con miembros de ETA (m) para discutir sobre la compra de armas a un traficante que suministraba material a las dos organizaciones. Otro miembro de los CAA aseguró que lo dejó con los ‘milis’. En un primer momento, los Comandos Autónomos estaban convencidos de que había sido ETA y que se había repetido el caso de ‘Pertur’, pero finalmente su muerte fue asumida por el BVE. En abril de 2017 se buscaron sin éxito sus restos en una zona boscosa de Las Landas después de que la familia recibiese un chivatazo.