Ana Sánchez-ABC

  • El líder republicano va a mover ERC hacia el centro para robar votantes pragmáticos a Junts y soberanistas al PSC

¿Puede ERC ensanchar sus votantes robando soberanistas al PSC y pragmáticos a Junts? Oriol Junqueras cree que sí y que moverse al centro es el camino para volver a gobernar en Cataluña. La idea va en una dirección totalmente distinta a esa unidad de las izquierdas con la que aprieta Gabriel Rufián. Mientras el presidente aspira a incorporar a nuevos nichos de votantes, el portavoz en el Congreso aspira a unir a los del mismo nicho.

La compatibilidad de ambas estrategias está por ver, ya que el discurso de confrontación de parte de la izquierda plurinacional podría actuar como freno para votantes moderados. Rufián da pasos, pero Junqueras también y ha impulsado la creación una plataforma política de centroizquierda pragmática y soberanista. No será una nueva corriente dentro de ERC, sino una asociación externa que se presentará en junio y con la que firmará un acuerdo de colaboración. «Nació» adelantó el martes el proyecto, que tendrá en sus mandos a dos diputados de ERC: Francesc-Marc Álvaro (Congreso) y Carles Campuzano (Parlament). Ambos, independientes. El primero fue periodista y también es ensayista. El segundo fue portavoz del PDeCAT en la Cámara Baja entre 2017, año del 1-O, y 2019.

Junqueras pretende mermar al PSC y a Junts atrayendo a votantes moderados de sectores empresariales, culturales y académicos que no votan a ERC, pero que ahora podrían sentirse huérfanos de la Convergència de Jordi Pujol o del socialismo soberanista de Pasqual Maragall. El líder republicano lo ve posible una vez que Junts ha radicalizado sus posturas para competir con Alliança Catalana y Salvador Illa se consolida como un gestor que busca estabilidad, pero no tiene un proyecto catalanista propio.

Pero ¿realmente puede ERC ocupar un espacio de centralidad en Cataluña cuando parte del electorado le sigue asociando con el 1-O y la unilateralidad? El Partido Nacional Escocés (SNP) al que siempre mira Junqueras, logró transformarse y pasar de ser un partido radical, periférico e independentista a una fuerza hegemónica. Tardó décadas, pero lo consiguió cuando dejó de hablar solo de secesión y empezó a ofrecer gestión, recibiendo votantes moderados, autonomistas y progresistas.

En Cataluña no es realista pensar que ERC pueda lograr la misma proeza y  convertirse en hegemónico. El SNP no competía con otros partidos independentistas y el hundimiento del laboralismo jugó a su favor. Pero, si el plan de Junqueras funciona, puede permitirle volver a crecer y disputarle la Generalitat al PSOE. Una encuesta de ‘Ara’ del pasado martes recogía que en Gerona -tierra de Carles Puigdemont- ERC podía recibir votantes de Junts: sectores moderados que ven en los republicanos un pragmatismo que no encuentran en perfiles en el seguidismo a Aliança. Illa quizás no lo tenga tan fácil para repetir en la Generalitat.