
Necesitaba Marichusma un empujón en la campaña andaluza para impedir la mayoría absoluta de Juanma Moreno y se lo dio ella misma tras el funeral en Huelva por los dos guardias civiles caídos en su improbable lucha contra el narco: “ha sido un accidente laboral”. No hay más que hablar. Bueno, sí, José Fdez Torres comentaba: “Accidente laboral el que vas a tener tú el domingo, Marichús. ¡Qué vergüenza das!”
Alan D. Capetillo intervenía a propósito de la extravagante simpatía de nuestra izquierda por ese cúmulo de ignorancias que es la presidenta de la República de México, Claudia Sheinbaum: A ver, mis zurdos idiotas. Ya que andan tan preocupados por la conquista y por la pureza de la raza: TODOS LOS ABUELOS DE ESTA SEÑORA ERAN EXTRANJEROS. Los abuelos paternos: dos judíos asquenazíes provenientes de Lituania. Los abuelos maternos, dos judíos sefardíes provenientes de Bulgaria.
Y entonces, ¿qué hacemos con ella?¿La destituimos?¿La deportamos?¿La sacrificamos en la pirámide del sol? De verdad que son idiotas. Hasta para escupir al cielo hay que saber hacerlo…
Era inevitable que Pedro Sánchez, puesto a elegir entre Isabel Díaz Ayuso y Claudia Sheinbaum, acabara tomando partido por ella. Que conste que soy uno de los españoles que no acaba de entender el sentido del viaje a México de la presidenta de la Comunidad de Madrid, no le veo el porqué. ¿ qué necesidad tenía?¿Para qué cruzar el Atlántico para ir a defender la memoria de Hernán Cortés frente a una analfabeta incapaz de asumir hechos históricos que le han sido repetidos hasta la saciedad por cabezas históricamente mucho más dotadas que la suya?
México nunca fue colonia, sino virreinato. México no era México, sino Nueva España, cuando Cortés encabezó la rebelión de todas las tribus contra los sanguinarios aztecas, practicantes del canibalismo y de los sacrificios humanos. Hernán Cortés contaba con medio millar de soldados españoles, a los que se sumaron 100.000 nativos en la lucha contra los crueles aztecas. Dice Sheinbaum que Hernán Cortes está enterrado en México porque en España no lo querían. Tanto fue así que Carlos V le nombró en 1522 gobernador y capitán general de la Nueva España. Él ya actuaba como Justicia Mayor y Capitán General nombrado por el Ayuntamiento de Veracruz y en 1529 el emperador le recibió en Toledo con honores y le concedió el título de marqués del Valle de Oaxaca.
Aquí sí veo una afinidad de Pedro Sánchez con la Sheinbaum. Mejor dicho, dos. La primera en los abuelos. Si ella tenía cuatro abuelos judíos europeos, él nos explicó que sus cuatro abuelos eran analfabetos. Era mentira, claro. Está sobradamente comprobado que por lo menos su abuelo materno, militar, sí sabía leer y escribir. Claro que si fuera cierto, ayudaría a comprender su fascinación por la familia de Begoña Gómez: se sintió atraído por un nivel cultural tan superior al de los suyos. Y ya que Hernán Cortés está enterrado en México cabe la posibilidad de que ofrezca a Claudia Sheinbaum para exhumarlo para llevarlo a Mingorrubio, que en esto él sí tiene experiencia. Pedro J. Cobo sacaba conclusiones prácticas: Que una judía de ascendencia búlgara nos hable todas las mañanas en español significa que Cortés ganó por goleada. Que en México haya cada día 51 homicidios significa que los aztecas siguen muy presentes en el día a día mexicano”.
Claro que ella tiene a su favor a Gustavo Petro, el comandante Aureliano del M-19, esplendoroso en su burricie:: “Hernán Cortés fue un genocida equiparable a Netanyahu y superior. Las cuentas de muertos asesinados con Hitler y Hernán Cortés se hacen en millones de seres humanos”. La falacia del historiador por duplicado: saltarse cinco siglos para hacer analogías estúpidas.
Nacho Escolar está que lo tira. “Sánchez afronta su enésima crisis con el hantavirus y una oposición dispuesta a hacer de un problema sanitario un escándalo político”. Ester Muñoz le contestaba con razón “Montaron manifestaciones por Excalibur y ahora pretenden que la oposición se calle ante el caos del Gobierno”.
Marta Sevilla insistía en su cancioneros y romancero de presencias y ausencias con la relación de los ministros que acudieron a festejar al Gran Wyoming en el 20 aniversario de suy programa: Oscar Puente, Mónica García, Marlasca, Bolaños, Urtasun, Elma Sáinz, Oscar López y Pedro Sánchez por videollamada, En plan tifosi Gabriel Rufián y Ada Colau. Sin embargo, para los funerales de los guardias civiles siempre tienen un problema de agenda”.
Lucía Méndez, fantástica en ‘El Mundo’: “El alegato del fiscal Alejandro Luzón acerca de los indeseables efectos de la corrupción política sobre la democracia se parece mucho al que pronunció en el Congreso el ahora acusado José Luis Ábalos en la moción de censura de Pedro Sánchez que echó a Rajoy del Gobierno”. Pero el fiscal Luzón no es un putero ni ha robado nada, ¿no, Lucía? Hay analogías que se caen de puro tontas.