Pedro J. Ramírez-El Español
Comprendo el interés que suscita que en todas las peripecias sexuales de Ábalos documentadas en los dispositivos electrónicos de Koldo, se relacionara con las mujeres prostituidas de dos en dos.
Y es lógico que en aras de la simplificación periodística se describan esas situaciones como tríos: el trío de Atocha 25, el trío del parador de Teruel, el trío en la residencia oficial…
Pero si miramos más allá de la superficie, lo justo sería hablar de dobles parejas. Una de las mujeres se acostaba con el ministro de Transportes y la otra con el secretario de Organización del PSOE.
Es verosímil que luego hubiera ‘intercambio’ de parejas, como ocurre en los clubs de swingers o en determinados círculos de la alta burguesía. Y que eso explique el consumo de sustancias de estímulo y refuerzo por parte de Ábalos.
También su recurrente cansancio, sus cabezadas en los Consejos de Ministros y en numerosos actos públicos. “Como te duermas te mato!!!”, le mensajeó Koldo tras la noche de actividad sexual con Rozalía y Ofelia que precedió a la Jornada sobre Estrategia Logística de Zaragoza.
Nunca Leporello hubiera osado dirigirse en esos términos a don Giovanni. Pero tampoco se habría atrevido a amenazar con “arrancar la cabeza” al mismísimo “Número 1”.
Pobre Ábalos. Tenía sobre sus espaldas toda la carga del gran ministerio inversor y vertebrador del territorio y a la vez todo el peso de la maquinaria compleja e intrincada del partido que, según Zapatero, “más se parece a España”.
Si su dedicación era la de uno para dos tareas simultáneas, bien podía recurrir al ‘dos para uno’ cada vez que necesitaba abandonarse a la tensa relajación sexual. ¿Acaso Stevenson no daba de comer a la vez al doctor Jeckyll y a Mister Hyde?
Desde que el Conde Duque de Olivares simultaneara la condición de Caballerizo Mayor de la Corte y Consejero de Estado ningún valido había tenido delegados a la vez el control del aparato político y la ejecución de los grandes proyectos del Reino.
Un grabado de la época representa a don Gaspar de Guzmán repetido en dos figuras casi idénticas: un atlas semitapado con pieles salvajes que sostiene uno de los hemisferios y un refinado retrato de si mismo, ya en pelota picada, sobre el que recae el peso del globo terráqueo invertido.
Por el ministro putero y su tosco Leporello… «Gracias Presidente»
Seguro que Ábalos encontraría fuente de inspiración en este ir desnudándose paulatinamente, igual que lo encontraba en los recurrentes lamentos de don Gaspar al sentirse “obligado a todos los trabajos, con tal carga y tan poca ayuda”.
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El riguroso e incansable buceo de nuestros periodistas Jorge Calabrés y David Vicente en las insondables profundidades de los datos y metadatos de los dispositivos de Koldo García ha traído a la superficie auténticos tesoros informativos.
Sólo en lo que va de mes han quedado documentadas en EL ESPAÑOL seis orgías con mujeres prostituidas en las que se emplearon medios y/o recursos públicos. Cada encuentro sexual aporta sus propios trazos, pero juntos quedarán para la posteridad como la serie negra de los daguerrotipos del sanchismo.
La primera de estas escenas se desarrolló el 10 de noviembre de 2018 en el apartamento de Atocha 25 alquilado por el intermediario Aldama. Junto al Excelentísimo Señor ministro y el compañero Secretario de Organización del PSOE participaron la que luego se convertiría en su amante Jésica Rodríguez y su amiga Melisa. “Aquí empezó todo”, le dijo Jésica a Ábalos en su video de cumpleaños.
Con la particularidad de que ese “todo” fue grabado por Koldo y retransmitido en directo a su mujer Patricia Úriz, pronto contratada como secretaria del ministro. Estoy seguro de que los lectores de EL ESPAÑOL respaldan la decisión de no divulgar los audios de contenido sexual. Sobre todo, cuando los comentarios de Koldo suplen perfectamente su valor informativo.
El segundo episodio documentalmente acreditado es el de la famosa noche del 15 al 16 de septiembre de 2020 en el parador de Teruel, cuando el Excelentísimo Señor ministro y el compañero Secretario de Organización del PSOE se retiran a “descansar” a la suite 101 en la que les esperan Andrea y Lucía.
Sólo en lo que va de mes han quedado documentadas en EL ESPAÑOL seis orgías con mujeres prostituidas en las que se emplearon medios y/o recursos públicos.
Hay dos cosas asombrosas en este lance, entrada ya la pandemia. La primera, la sofisticada logística organizada desde el Ministerio de Transportes para trasladar a las dos mujeres en tren de Córdoba y Málaga a Zaragoza y enviar allí al hermano de Koldo, procedente de Benidorm, para llevarlas en coche a tiempo hasta Teruel. Toda una yincana.
El otro dato sorprendente es la complicación que obliga a Koldo a pedirle a su mujer que llame al identificado como “segundo del director de la Policía” para, presuntamente, borrar las huellas del estropicio. Para ello le envía el móvil de Jesús Ramírez, asesor personal del director general Francisco Pardo.
Esa gestión hace altamente improbable que ni la delegada del Gobierno, Pilar Alegría, alojada en el establecimiento como parte de la comitiva, ni el presidente de Paradores del Estado, Oscar López, se enteraran de lo ocurrido. Quién sabe si luego todo quedó cubierto por el velo del secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros al que ambos fueron promovidos como premio a su lealtad.
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La tercera estampa ejemplar nos traslada al restaurante Kabuki-Wellington en el que el Excelentísimo Señor ministro y el compañero Secretario de Organización del PSOE ejercen de anfitriones de una opípara cena con seis mujeres contratadas la noche del 11 de marzo de 2021.
Los mensajes de Koldo nos han dejado sus nombres profesionales: Tiara, Mafer, Iza, Syndi, Laura y ‘la Niña’. También los de los otros asistentes -el comandante Villalba y el empresario chino Miguel Duch- y algunas pistas sobre el posterior reparto cuando cada comensal se fue con su pareja o parejas, muy sobrepasada la hora del vigente toque de queda.
Sólo un mes después tiene lugar el cuarto capítulo de los aquí documentados, cuando el Excelentísimo Señor ministro y el compañero Secretario de Organización del PSOE contratan a otras dos mujeres en un hotel de Santiago la noche del 8 al 9 de abril.
Tal vez para preparar la agenda de la visita oficial que el primero debía realizar la mañana siguiente al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo.
También en este caso hay dos circunstancias reseñables. Por un lado, el cribado cosificador de Ábalos cuando accede a que su ya conocida Lucía llegue acompañada por la desconocida Elena: “Pues esta nueva está bien, pero parece mayor que ellas”. La respuesta de Koldo se encuadra, como de costumbre, entre el landismo y Torrente: “Sí, cabrón, qué ojo”. Es la zafia celebración del escrutinio masculino sobre el cuerpo femenino.
La otra circunstancia tiene más trascendencia política. Los salvoconductos que eran necesarios para viajar fueron emitidos por la jefa de la Secretaría del ministro, identificando a Lucía y Elena como “asesoras externas” del departamento. Habrá que preguntarle a Feijóo si al ministro se le notaba bien “asesorado” esa mañana.
La semana siguiente, la quinta estampa nos traslada en la noche del 15 al 16 de abril al Gran Hotel de Zaragoza, donde el Excelentísimo Señor ministro y el compañero Secretario de Organización del PSOE practican durante horas el sexo con ayuda de ciertas sustancias con las rumanas Rozalía y Ofelia.
Esta vez el primer hecho accesorio de relieve es que la sesión comenzó minutos después de la muy edificante visita a la Virgen del Pilar y concluyó minutos antes de ese coloquio logístico sobre la autopista Algeciras-Zaragoza. Y que en ambos actos Ábalos estuvo de nuevo acompañado por Pilar Alegría que tampoco esta vez se enteró de nada, pese a mensajearse reiteradamente con Koldo sobre la organización y desarrollo del viaje.
Pero el segundo apéndice de esta quinta cita sexual le proporciona otra dimensión. Resulta que quien extiende esta vez los salvoconductos para el viaje de las mujeres es el empresario José Ruz, imputado por el presunto pago de comisiones por la adjudicación de obras públicas.
Impulsado por tan poderosa motivación, Ruz transforma a Rozalia y Ofelia en “técnicas de estudios de construcción” empleadas por Levantina de Ingeniería y Construcción S.A. Supongo que el juez Ismael Moreno que investiga las mordidas de las constructoras en la Audiencia Nacional incluirá estos salvoconductos en las contraprestaciones en especie.
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El recorrido llega, de momento, a su final de trayecto, o al menos a su sexta estación la noche del 5 de julio, cinco días antes del cese del Excelentísimo Señor ministro y de la simultánea defunción política del compañero Secretario de Organización del PSOE.
Las convocadas son de nuevo Rozalia y Ofelia, pero esta vez Ábalos decide poner su pica en lo más alto de Flandes, citándolas nada menos que en el chalé de El Viso donde tenía su residencia oficial.
Resulta que quien extiende esta vez los salvoconductos para el viaje de las mujeres es el empresario José Ruz, imputado por el presunto pago de comisiones por la adjudicación de obras públicas.
Se desconoce cómo Koldo introdujo a las dos jóvenes rumanas por el filtro del control de seguridad y si la vicepresidenta Nadia Calviño, residente en el piso de arriba, escuchó aquella noche algún ruido remotamente parecido a los audios que tres años antes el asistente remitió a su esposa.
Sí sabemos que a la mañana siguiente el asistente en funciones de mamporrero acudió al hotel Colón, donde se habían alojado las chicas, a pagar sus gastos de minibar: “un sándwich, 1 agua, 2 cervezas, 1 vino, 1 gin, 1 ron, 1 bacardi (sic) y 1 zumo de naranja”.
El propio Koldo García proclamó sus pocas luces como descargo en su última palabra ante el Supremo: “No es que sea muy listo y mis formas son las que son”. Pero ello no le impidió ni recibir a peticionarios a modo de suplente del ministro, ni llegar al consejo de administración de Renfe Mercancías ni al Consejo Rector de Puertos del Estado.
En cuanto a lo de mamporrero, que rima con Leporello, nada hay que añadir a las dos acepciones del Diccionario: “1. Persona que dirige el miembro del caballo en el acto de la cópula. 2. Persona que amaña algo en beneficio de otra”.
Es cierto que esta segunda acepción bien podría cuadrarle también a quien hizo de Ábalos su valido por partida doble. Y eso nos remite cuando menos al ámbito de la responsabilidad política.
Por algo similar, aunque en grado mucho menor, está Keir Starmer camino de ser destituido como primer ministro del Reino Unido por los propios diputados laboristas.
Al cesado Peter Mandelson nadie le ha atribuido participación alguna en las orgías del caso Epstein. Tan sólo amistad y filtración de información reservada al pedófilo suicida. Y eso no era conocido cuando Starmer le nombró embajador en Washington.
Un desconocimiento tras el que Sánchez no podía parapetarse cuando en julio del 23 incluyó a Ábalos en las listas electorales, pues Carmen Calvo, Adriana Lastra y otras socialistas ya le habían advertido de su condición de putero empedernido.
Pero tan acostumbrado debía estar Sánchez, por motivos familiares, a quitarle importancia a la prostitución y el proxenetismo que cuando esas noticias empezaron a aflorar en la prensa se apresuró a apoyar a Ábalos: “Te escribo para trasladarte mi solidaridad ante los infundios que, por desgracia estamos viendo en los medios”. Era el 6 de noviembre del 21.
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¿Se solidarizará ahora con las mujeres prostituidas y los periodistas difamados?
Probablemente no porque aun después de las elecciones del 23 el presidente volvió a su querencia por Ábalos: “He echado de menos muchas veces trabajar contigo. Siempre he valorado mucho tu criterio político. También tu amistad”.
Y en enero del 24, pocos días antes de la detención de Koldo, Sánchez escribió lo que quedará como toda una rúbrica: “Sabes que te quiero como un amigo”.
Pero tan acostumbrado debía estar Sánchez, por motivos familiares, a quitarle importancia a la prostitución y el proxenetismo que cuando esas noticias empezaron a aflorar en la prensa se apresuró a apoyar a Ábalos
Es obvio que en el PSOE no existe la libertad de opinión ni el margen de acción política vigentes en el Partido Laborista porque en el Reino Unido los diputados dependen de los electores y no del capricho de su jefe.
A nadie puede sorprenderle pues que, entre la larga retahíla de asuntos compendiados con ese “Gracias Presidente” que sirvió el viernes para celebrar en modo autobombo que Sánchez se haya convertido ya en el segundo gobernante más longevo de la democracia, no hubiera la menor alusión -ni siquiera expiatoria- al caso Ábalos.
De ahí la conveniencia de suplir desde el periodismo esa desmemoria de parte. Ya que había 9 motivos de gratitud, nueve ora pro nobis en este proceso de exaltación caudillista de Sánchez, añadámosle un décimo.
“Por decirle al mundo no a la guerra… por la gestión de las emergencias… por subir el salario mínimo… por apostar por las energías renovables… por convertirte en el segundo presidente con más días gobernando… GRACIAS PRESIDENTE”
Por el ministro putero y su asistente mamporrero… “GRACIAS PRESIDENTE”.
Es imprescindible usar las mismas mayúsculas de la cuenta del PSOE en X como señal de alerta o más bien de peligro inminente.
Porque quien perdió el azimut moral de sus estrellas al nombrar y respaldar como lugarteniente primero y diputado después a ese compañero de escapada, pretende perpetuarse diecisiete años en el poder. Y cuenta con una legión de aspirantes a Ábalos que trabajan para ello.