Susana Del Río-El Correo
- Para impulsar estrategia, la UE debe ser realista: más inversión en Defensa, mayor Seguridad y estabilidad para el crecimiento y soberanía tecnológica
Épica y estrategia van de la mano. Hacer épica constituye un acto elevado en el que confluyen misión, honor, trabajo, deber e ilusión. Misión y realidad deben nacer unidas y desplegarse juntas.
El lema de Los tres mosqueteros, ‘Uno para todos y todos para uno’, lo tenemos que ensamblar a la UE. Compaginar los vectores es un objetivo que solo puede vertebrarse y hacerse realidad entendiendo nuestra misión conjunta. En la UE, la fragmentación dentro de la fragmentación, a nivel nacional y europeo, retienen la capacidad total y la competitividad.
La fragmentación resta competitividad a la industria europea y la producción en cadenas separadas también. Cada empresa independiente produce menos que un tejido unificado. El Régimen 28 europeo en el Informe de Enrico Letta ‘Mucho más que un mercado: velocidad, seguridad, solidaridad’ vinculado a la nueva iniciativa EU Inc, significa un salto de gigante enfocado a menos fragmentación y a una regulación común para las empresas europeas.
La Unión Europea y Europa viven un momento crucial, existencial, de replanteamiento a nivel geopolítico. Esta dimensión implica una acción coordinada a gran escala y resolución.
Para que la UE y nuestro continente, Europa, muestren épica europea deben proponer, implementar y desarrollar nuevos proyectos y programas con la diana en la Defensa europea y la Seguridad común; en la industria y en lo que significa la reindustrialización. Estas iniciativas nos permiten hablar de una Unión Europea reactiva a una proactiva. Y es aquí, en esta proactividad, donde hay que detenerse. Está muy bien que la UE se posicione en el tablero geopolítico actuando y no solo reaccionando, pero debe hacerlo concentrándose en la capacidad futura de cada plan y validando lo que funciona para elegir a qué dar prioridad.
Tenemos proyectos ensamblados directamente a los informes de Enrico Letta y de Mario Draghi que parten de una solidez indispensable para caminar desde la idea hasta la implementación, proyección y tendencia real estratégica.
Hay una épica que se sumerge, aflora, flota y emerge. Dependiendo del contexto geopolítico y de la calidad de los partidos, la épica tiene mayor o menor visibilidad ya que también está enraizada a cómo se vertebran los pesos y contrapesos de poder. Estamos viviendo una etapa en la que la épica, enlazada al proyecto europeo, emerge. Algunos ejemplos recientes: la propuesta de Ursula von der Leyen dirigida a la creación de un protocolo contra amenazas híbridas desde Rusia para desestabilizar a la UE; el nuevo sistema de servicios móviles de satélite; los instrumentos SAFE, préstamos a los Estados para compra conjunta de elementos de Defensa; el proyecto AGILE, I+D de tecnología para drones e IA cuántica o el programa EDIP destinado a Defensa europea para Ucrania.
Destaco, enlazado a la propuesta de la Comisión Europea del nuevo presupuesto europeo, Marco Financiero Plurianual 2028-2034, el programa Catalyst Europe enfocado en préstamos respaldados por la UE para inversión pública en sectores estratégicos. El objetivo prioritario del MFF, sus siglas en inglés, es lograr una Europa más autónoma, independiente, próspera y segura.
El nuevo Acuerdo UE-México, el giro estratégico de Canadá para vincularse a Europa y depender menos de Estados Unidos, las medidas expuestas desde Bruselas para reforzar la ayuda humanitaria ante unas necesidades sin precedentes, la Agenda Global Gateway o los puntos centrales del recientemente celebrado Consejo de competitividad están también sobre la mesa de operaciones.
Para impulsar estrategia, la UE debe ser realista. Épica europea significa más inversión en Defensa, mayor Seguridad y estabilidad para generar crecimiento. Andrius Kubilius, comisario europeo de Defensa y Espacio, ha alertado sobre la posibilidad de que Putin se esté preparando para agredir a un país de la OTAN.
Son claros los hechos que nos dicen que el presupuesto europeo debe materializarse en instrumentos. El relato actual geopolítico los traduce en fortalecimiento militar, capacidad defensiva y soberanía tecnológica.
La guerra en Ucrania es el catalizador que la UE ha necesitado para hacer emerger la épica europea. El Consejo de Asuntos Generales propondrá el 16 de junio el comienzo de la negociación hacia la adhesión de Ucrania y Moldavia. Es la antesala clave del Consejo Europeo que se celebrará en Bruselas dos días después.
Épica europea y oportunidad industrial están unidas en esta etapa que atravesamos compleja. Para poder elevar la palabra épica y verla plasmada en la acción europea, necesitamos voluntad, conocimiento, coordinación política con las empresas al más alto nivel, transversalidad, altura en todos los sectores, gobernanza multinivel, honor y valentía. Enlazando con la primera frase de esta tribuna, Épica y Estrategia son las dos ‘E’ que necesitan España y Europa.