Iván Libreros-Vozpópuli
- Los sondeos internos de ambas formaciones abren más distancia entre los bloques, evidenciando la parcialidad de un CIS entregado a Sánchez
El sondeo publicado ayer por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) confirmó el grado de adhesión del ente al actual Gobierno. A pesar de empezar a fraguarse pocos días después de la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la intervención de la UCO en Ferraz, el PSOE sigue liderando la intención de voto en España. En concreto, la formación liderada por Pedro Sánchez obtendría el 31,3% de los votos, a 4,2 puntos de distancia de un PP que saca la cabeza en la ‘cocina’ de Félix Tezanos.
Génova escala hasta el 27,1%, 2,2 puntos más que en la anterior barrida. Un distanciamiento leve del CIS respecto a Moncloa, pero intoxicado por el bombardeo judicial que vive el principal partido de la coalición, cuya brecha con el bloque de centroderecha debería ser mayor. Algo que no ha pasado desapercibido ni en el PP ni en Vox, el partido llamado a otorgar la estocada final al sanchismo cuando se celebren las generales en 2027.
“Hemos mejorado, pero mira lo que tiene que pasar para que subamos”, responde con ironía un miembro del PP en privado. Misma sensación que deja esta entrega demoscópica en Vox, donde aclaran que “a Tezanos no se lo cree ni Sánchez”. Los partidos, como todo el mundo sabe, manejan sondeos y encuestas privadas que se van actualizando con mucha frecuencia, especialmente en campañas electorales como las vividas los pasados meses en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. Especialmente seguido es el tracking electoral de las generales, el cual otorga a las formaciones un prisma mucho más amplío de en qué punto están.
Según ha podido saber Vozpópuli, los sondeos internos que manejan en Génova y Bambú dan a la derecha una victoria con, aproximadamente, el 53% de los votos. En concreto, los de Feijóo ganarían sobradamente los comicios con el 35,1% de las papeletas, mientras que los de Abascal alcanzarían un histórico 17,9%. Un escenario bien diferente al CIS, y más cercano al resto de encuestas de los últimos tiempos, como la que realizó GAD3 para el diario ABC el pasado 1 de junio.
En cuanto al número de parlamentarios que obtendría cada grupo, los de Feijóo pasarían de los 142, mejorando sus cifras de los últimos doce meses, donde se produjo un estancamiento que les alejaba de los 140, aunque la “barrera ideal” siguen siendo los 150 con los que sueña la dirección nacional. Por su parte, los de Abascal sobrepasan los 60. El PSOE amenaza con quedarse más cerca de los 100 que de los 107 que marcó, por ejemplo, el estudio de GAD3.
Los escándalos judiciales guían el último CIS
El desplome socialista en el CIS adquiere una dimensión aún mayor si se compara con el barómetro de mayo. Entonces, la ventaja del PSOE sobre el PP alcanzaba los 11,3 puntos. En apenas unas semanas, esa diferencia se ha evaporado en gran medida, en un contexto marcado por las informaciones judiciales que han situado al partido en el centro del debate político. Uno de los elementos que más ha impactado en la opinión pública ha sido la situación procesal de Zapatero. El pasado 19 de mayo, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama acordó su imputación dentro de la investigación sobre el rescate público de la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia.
La resolución atribuye al expresidente un papel central en una presunta estructura destinada a obtener beneficios mediante el uso de influencias y contactos dentro de la Administración. La decisión judicial supuso un terremoto político para el socialismo. No se trata únicamente de la imputación de un exjefe del Ejecutivo, sino de una figura que sigue conservando una notable influencia en los círculos de poder del PSOE y que ha ejercido como uno de los principales consejeros políticos de Pedro Sánchez en los últimos años.
La imagen de un partido cercado por investigaciones judiciales se ha visto reforzada por este procedimiento, que continúa avanzando en la Audiencia Nacional. Mientras tanto, el resto de fuerzas políticas observan el deterioro socialista con posiciones dispares. Vox continúa perdiendo apoyo y se sitúa en el 15,8%, mientras que Sumar mejora ligeramente hasta el 6,4%. Podemos alcanza el 2,8% y SALF registra un 1,9%.