Pablo Sebastián-Vozpópuli

  • El líder socialista está encantado porque habló con el presidente de los EE.UU. de fútbol y de golf

Aunque acudió solo y sin Begoña Gómez por decisión desproporcionada del juez Peinado, el presidente Pedro Sánchez ha salido airoso de la Cumbre de la OTAN en Ankara, que comenzó con una soflama de Donald Trump contra España y los españoles, de los que dijo ‘son mala gente’. Y tras anunciar un bloqueo comercial de USA contra nuestro país, el que además es imposible porque nos protege la Unión Aduanera de la UE.

Pero al final este asombroso ya la vez caótico personaje que es el presidente norteamericano declaró que ‘España ya se ha redimido completamente’ y que la Cumbre Atlántica ha sido un éxito plagada de ‘amor’, a pesar de que en sus prolegómenos Trump había atacado a Dinamarca (con Groenlandia), España, Francia, Inglaterra, Alemania, Canadá e Italia.

Y todo ello ante la mirada irónica del secretario general de la Alianza, Mark Rutte, que ha pasado de ser el limpiabotas de Trump al domador de este enloquecido presidente norteamericano. Lo que permitió cerrar la cita de Ankara con la renovación del principio de ‘defensa mutua’ entre los aliados, y con el compromiso de Trump de conceder a Zelenski patentes americanas para fabricar en Ucrania los misiles defensivos Patriot y protegerse de Rusia. Y todo ello mientras Trump decía, tras hablar con Putin, que la paz está cerca en Ucrania y amenazaba con reabrir la guerra de Irán, lo que hizo al anochecer con ataques a la zona iraní del estrecho de Ormuz, que sigue medio cerrado y sin visos de solución.

Fútbol y golf

Sánchez está encantado con su pulso con Trump con quien dice que habló de fútbol y de golf (no sabíamos que Sánchez era golfista) pero no explicó que le dijo a Trump sobre el gasto militar de España para que el americano dijera que “España ya se ha redimido al completo”. Mientras tanto y desde la oposición hemos visto a Alberto Núñez Feijóo en San Fermín y sumido en contradicciones sobre el absentismo laboral, la ley de nietos y la de los non natos, que impulsa Isabel Ayuso con los aplausos de Santiago Abascal que salió en la defensa de Meloni y en contra de Trump.

Un Abascal quien ya se considera vicepresidente in pectore de un futuro gobierno de Feijóo y, de momento y mientras tanto, como el vicepresidente del PP -partido en el que militó durante 20 años- como si estuviéramos en las vísperas de un proceso de unidad PP-Vox, con el que sueña José María Aznar cuando afirma que para derrotar a Sánchez hace falta una ‘mayoría nacional’.

La corrupción en los tribunales

Y a no perder de vista los escándalos de corrupción sanchista/zapaterista que siguen su curso en los tribunales, donde Aldama anuncia revelaciones sobre la financiación del PSOE. Y cuando todavía estamos a la espera de la sentencia del ‘hermanísimo’ David Sánchez que al parecer se ha refugiado en La Moncloa donde toca el piano. Como esperamos con impaciencia el auto de la Audiencia Provincial de Madrid sobre la decisión del juez Peinado de abrir juicio oral contra Begoña Gómez y con un jurado popular.

Aunque ahora mismo la ‘caza mayor’ de la corrupción filo sanchista está en la causa de Zapatero, quien sigue sin justificar el origen de las joyas que se le encontraron en su despacho, a pesar de que prometió al juez Calama (que lo ha imputado como jefe de una organización criminal) que le explicaría el origen de las joyas. Cuando en realidad lo único que ha hecho Zapatero ha sido el pedir el archivo de las diligencias penales que le afectan y el final de la inspección fiscal que se le han abierto a él, su mujer Sonsoles y sus hijas Alba y Laura. Al tiempo que el testaferro de Zapatero, el tal Julito Martínez, medita si piensa o no colaborar con la justicia y en contra de su amigo y expresidente del Gobierno, pero no a media voz como al parecer pretendía, porque está claro la fiscalía no aceptará una confesión a medias.

Marlaska y la fontanera

Como tampoco se la aceptaría a Leire Díez en el caso de las cloacas donde la ‘ni fontanera ni cobarde’, tiene en sus manos al ministro Marlaska y a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, que toma café sin reunirse con Leire (sic). A la que fácilmente le esperan 20 años de cárcel si no canta, sobre las cloacas, con Cerdán de por medio, y sobre la trama ladrona de la SEPI, de la que ya existen más que indicios.

Como 20 años de prisión -igual que a Ábalos y Koldo-, le pueden a caer pronto al nuevo novelista -autor de La Caída– y el presunto arquitecto político de Pedro Sánchez, Santos Cerdán en el proceso sobre la corrupción en las obras públicas, cuando Ábalos presidía el ministerio de Transportes, y se repartían las comisiones con Koldo y Ábalos, con las ‘chistorras, limones y lechugas’ de los billetes 500, 200 y 50 euros que se fueron embolsando.

Sánchez parece que se ha ‘redimido’ en la OTAN, según Trump, pero no tiene nada claro lo que le espera de la corrupción de su entorno político y familiar. O lo que podría ocurrir su finalmente un juez acaba imputando al PSOE y le cita a Sánchez a declarar, mientras que en su sede de Ferraz esperan pronto una dura condena al PP por el caso Kitchen para empatar el partido en esta eliminatoria de ‘cuartos de final’ de los escandalosos españoles.

Y en la que Sánchez acumula el mayor número de papeletas de corrupción reciente de la que difícilmente podrá escapar, a pesar del diletante Feijoo al que le está poniendo las pilas su ‘vicepresidente’ Abascal. Y cuando todavía en La Moncloa siguen jugando con la quimera de los PGE para 2026, que no parece que le vayan a aprobar los nacionalismos irredentos vasco y catalán.