Gaizka Fernández Soldevilla-El Correo

  • Hace 50 años desapareció en Francia el ideólogo que había cambiado el rumbo de ETA. Contamos con nuevos datos sobre el caso

En palabras de Juan Mari Bandrés, Eduardo Moreno Bergaretxe (‘Pertur’) fue «el hombre que más intuitivamente vio que Franco había muerto». Así, el dirigente de ETA político-militar comprendió que más temprano que tarde España se iba a convertir en una democracia.

‘Pertur’ y sus colaboradores intentaron adaptar la izquierda abertzale a la Transición. Por un lado, impulsaron organismos sectoriales como el sindicato LAB. Por otro, propusieron crear un partido bolchevique para ejercer de vanguardia dirigente, aliarse tanto con el independentismo como con la extrema izquierda, y participar en el juego electoral. Por último, recomendaron que ETApm sustituyese la estrategia de acción-reacción por una violencia limitada y renunciase a su protagonismo para subordinarse al partido.

El proyecto fue rechazado por la facción ultranacionalista y pretoriana encarnada por los Komando Bereziak (especiales) de Miguel Ángel Apalategi (‘Apala’) y Francisco Múgica (‘Pakito’), que acusaron a ‘Pertur’ de ser un traidor «liquidacionista». En abril de 1976 llegaron a sescuestrarlo y exigieron castigarlo, aunque sus compañeros se lo impidieron.

Por supuesto, los ‘berezis’ no eran sus únicos enemigos. En noviembre de 1975 la casa de sus padres había sido ametrallada. A raíz del secuestro de Ángel Berazadi recibió una carta amenazante de la Unión Patriótica Nacional. Y ‘La Voz de España’ anunció un «cheque (…) para matar a quienes mataron».

El 23 de julio de 1976 ‘Pertur’ tenía dos citas. Ahí acaban las certezas y comienza el relato de ‘Apala’ y ‘Pakito’. Se lo encontraron en San Juan de Luz hacia las 10:00 horas. Iban a regresar a su casa en Hendaya, así que les pidió que lo llevaran a Behobia. 20 minutos más tarde se vio a los tres dentro del automóvil. Según ‘Apala’ y ‘Pakito’, dejaron a ‘Pertur’ cerca de la frontera sobre las 11:30. De ser cierto, habrían tardado una hora y media en recorrer 12 kilómetros.

No se volvió a saber nada de él. Al día siguiente ETApm dio una rueda de prensa: «Podemos afirmar con plena seguridad que ‘Pertur’ ha sido secuestrado por terroristas al servicio de la policía española en territorio francés». Incluso se señaló, con nombre y apellidos, a un alto cargo policial que habría sido visto en las inmediaciones.

El 25 los medios informaron de la desaparición. El 26 la familia la denunció en los juzgados de San Juan de Luz y San Sebastián. A partir de ese momento se recibieron tres reivindicaciones ultraderechistas: la Triple A, el BVE y el Comando Adolfo Hitler. Paralelamente algunos periódicos especularon sobre un ajuste de cuentas interno, hipótesis que la familia hizo suya en enero de 1978.

Durante 50 años nos hemos preguntado si ‘Pertur’ fue secuestrado por terroristas parapoliciales o por los ‘berezis’. Un trabajo aparecido en la revista ‘Historia del Presente’, basado en documentación inédita y en el testimonio de sus compañeros, saca a la luz nuevos datos sobre el caso.

Primero, las fuentes demuestran que la Policía conocía el papel que estaba jugando ‘Pertur’. Si su proyecto salía adelante, la violencia de ETA se reduciría o cesaría. Por tanto, neutralizarlo era contraproducente. Como décadas después sentenció el entonces responsable del Seced en el País Vasco, Ángel Ugarte, su muerte «perjudicó los intereses del Estado».

Segundo, la hipótesis parapolicial tuvo un origen espurio. Uno de los portavoces de ETApm en la rueda de prensa del 24 de julio ha admitido que se lo inventaron todo. Simplemente intentaban aprovechar la oportunidad para sacar réditos políticos.

Tercero, las reivindicaciones eran falsas. En febrero de 1977 la Policía arrestó en San Sebastián a un estudiante que había estado mandando cartas firmadas por, entre otros, el Comando Adolfo Hitler. El 7 de octubre de ese año dos ultras fueron detenidos en Barcelona. Llevaban más de un año reclamando para la Triple A todo atentado del que se enteraban por la prensa; también la desaparición de ‘Pertur’.

Cuarto, un antiguo polimili, que se unió a la guerrilla y participó en la guerra civil salvadoreña, ha contado que a mediados de los ochenta coincidió con ‘Apala’ en Nicaragua. En una cena le confesó: «’Pertur’ está en el fondo del mar y nadie lo encontrará nunca».

Y quinto, novedad que refuerza la anterior, la Estación Naval Francesa del Bidasoa informó de que entre el 24 y el 26 de julio de 1976 una lancha neumática Sillinger TRS 303 había sido robada en Hendaya. En círculos etarras se rumoreó que podría haber sido usada por los secuestradores de ‘Pertur’, «dado que, en anteriores ocasiones, ellos mismos han utilizado este tipo de embarcaciones para sus intentos de penetración en España».

No se trata de pruebas definitivas, sino de indicios, pero todos ellos apuntan en la misma dirección.