Ramón Pérez-Maura-El Debate
  • A estas alturas de la marea de escándalos que asolan al PSOE ya sabemos con certeza que aquí hay un nexo corruptor como bien ha dicho alberto Núñez Feijóo. Da igual a cuál de los casos se mire

Confieso que el viernes a mediodía me quedé sin palabras. Desde que empezó el procesamiento de José Luis Rodríguez Zapatero supimos que había designado a un abogado procesalista probablemente con el objetivo de buscar el archivo de su causa por estar incursa en procedimientos ilegales o fuera de plazo. Ya se ha comentado que el gran objetivo era anular la intervención de un teléfono en Estados Unidos. Parece que no ha sido de mucha utilidad.

Porque lo que supimos el viernes resultó increíble. Rodríguez Zapatero había fichado a un gran procesalista (le perdonaré mencionar su nombre) para intentar anular la causa y el viernes el magistrado Calama de la Audiencia Nacional resolvió en sentido negativo para Zapatero el incidente de nulidad de actuaciones que su defensa había presentado en la causa, alegando que el escrito se presentó «fuera del plazo de 20 días que prevé la ley desde que la parte tiene acceso a las actuaciones» contra él. No he visto un caso igual. ¿Te defiende un procesalista que no se sabe los plazos de los recursos? Ahora le echará la culpa al procurador. ¿Será que el procesalista es tonto o lo será Zapatero por apuntarse a esa estrategia?

A estas alturas de la marea de escándalos que asolan al PSOE ya sabemos con certeza que aquí hay un nexo corruptor como bien ha dicho Alberto Núñez Feijóo. Da igual a cuál de los casos se mire. David Sánchez Pérez-Castejón no hubiera obtenido los beneficios que le llevaron a la condena si no se hubiera beneficiado de ser hermano del presidente del Gobierno. El nexo corruptor. Begoña Gómez nunca hubiera obtenido la cátedra espuria si no hubiera sido la mujer del presidente del Gobierno. ¿De qué iba a ir todo un Rector Magnífico de la Universidad Complutense de Madrid a visitarla a su domicilio a otorgarle la dirección de una cátedra sin ser licenciada? El nexo corruptor. José Luis Ábalos fue ministro de Transportes porque presentó la moción de censura contra Mariano Rajoy demandando el fin de la corrupción. E inició una de las carreras políticas más sucias que conocemos porque puso su confianza en él el nexo corruptor. Y qué decir de Santos Cerdán: sustituyó a Ábalos siendo parte integral de su forma de proceder. Y ¿por qué sustituyó a otro corrupto integral? Porque lo designó el nexo corruptor.

Podría seguir extendiendo esta lista demoledora que no requiere gran capacidad de investigación sino, simplemente, un mínimo sentido común. Por más que intenten echar la culpa a terceros, el nexo corruptor es elemento inevitable en todos los casos. Y el más grave de todos es el de José Luis Rodríguez Zapatero.

El expresidente del Gobierno se acogió al amparo del nexo corruptor para conseguir el rescate de 53 millones de euros para una compañía aérea marginal. Con una comisión del 1 por ciento que ya han confirmado los que pagaban y el intermediario. A partir de ahí hemos visto cómo en los últimos dos meses se ha desmoronado todo el andamiaje de Rodríguez Zapatero. Debía creerse que él era absolutamente impune por ser expresidente del Gobierno y por haberse reconciliado con Pedro Sánchez. Eso sólo ocurre en las dictaduras como las que le gustan a Zapatero: Venezuela o China. Hay que ser muy tonto para creer que España ya es como esos países.