Iván Libreros-Vozpópuli
- El PP cumplirá sus acuerdos autonómicos con Vox, evitando una crisis como la de 2024, cuando los de Abascal abandonaron los cinco gobiernos
El Partido Popular y Vox tienen claro que no pueden ceder ni un solo milímetro durante la crisis migratoria que vive España en los últimos días. La invasión de los 72.000 marroquíes que colapsaron Ceuta, poniendo en grave riesgo la seguridad nacional y las fronteras de la Unión Europea, ha vuelto a retratar la negligente política del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Un caos que trajo consigo el mayor asalto a nuestra integridad desde 2021, cuando 10.000 ilegales llegaron a nado a la ciudad autónoma.
El bloque conservador optó por pasar al ataque desde el primer minuto, evitando cualquier tipo de espera o empatía con la labor de Moncloa. Una estrategia que les ha terminado dando la razón, ya que la labor del Ministerio de Interior ha sido nefasta, desoyendo los avisos del Gobierno ceutí, quienes desde el lunes anterior a la invasión advertían de lo que estaba por venir.
Tanto Alberto Núñez Feijóo como Santiago Abascal han pasado más tiempo en Ceuta que el presidente del Gobierno, quien se desplazó para una comparecencia junto a Juan Jesús Vivas, al que ignoró hasta la misma mañana del jueves 30 de julio. A medida que han ido pasando los días, PP y Vox han ido aumentando la beligerancia en sus ataques contra Moncloa, estableciendo un cordón político para acorralar a Sánchez y sus tres grandes ministros implicados: Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y José Manuel Albares.
Ofensiva contra la negligencia del Gobierno
Si el líder de Vox no tardó ni dos horas desde que se inició la invasión en calificar a Sánchez como cabecilla de “la mafia” que había hecho llegar a los 72.000 marroquíes a nuestras cosas, ayer fue Miguel Tellado quien hizo responsable al secretario general del PSOE de los 150 muertos, todos ellos extranjeros, que dejó el asalto a Ceuta la pasada semana.
Aunque no ha habido una reunión entre los dos principales partidos de la derecha, lo cierto es que sí están llevando actuaciones en común para debilitar la imagen de un Gobierno a quien hasta 22 de los 27 estados miembro de la Unión Europea no han dudado en poner contra la pared por su inoperancia. El Partido Popular Europeo ha recogido el guante de lo dicho por Génova para dar un perfil más internacional a la postura contra Sánchez.
A lo largo del martes y el miércoles, las autonomías gobernadas por el Partido Popular y Vox ya han mostrado su rechazo tajante a recibir en sus dominios a menas marroquíes que llegaron a Ceuta de forma ilegal. Y no por intentar torpedear la señal de socorro emitida por el Ejecutivo de Vivas, sino por romper en pedazos el relato de Moncloa de que esto es una crisis migratoria como la que se vive a diario en las Islas Canarias y no una invasión en toda regla con el beneplácito del reino de Marruecos.
PP y Vox cumplirán lo pactado
Una decisión consensuada entre ambas formaciones, las cuales cumplirán a rajatabla lo pactado para echar a andar las legislaturas en las comunidades autónomas que concurrieron a elecciones en el último ciclo (Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía). El PP se ha comprometido en público y en privado a evitar un escenario como el de 2024, cuando Vox rompió cinco ejecutivos de golpe por acoger a menores en un escenario relativamente parecido al actual. A pesar de la presión que la izquierda y los altavoces mediáticos del Gobierno están ejerciendo para torcer la decisión del PP, el escenario es claro.
Sánchez va a explotar esta espita para ahondar y remover los viejos recelos entre PP y Vox. Por ley, y gracias a la reforma de la Ley de Extranjería mediante Real Decreto-ley en 2025, las autonomías están obligadas a recibir a los menores. Una labor para la que el presidente ha enviado sobre el terreno a Sira Rego, ministra de Infancia. Pese a ello, los gobiernos regionales acudirán y utilizarán todos los resortes legales a su alcance para intentar frenar la llegada de los menores no acompañados.
María Guardiola, Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco ya se han manifestado, mientras que Juanma Moreno, a pesar de sus habituales reticencias a mojarse en temas delicados, a los que parece tener alergia, tendrá que cumplir con lo firmado con Manuel Gavira. Esto abre una nueva ‘guerra’ entre los bloques en uno de los veranos más atípicos en el mundo de la política en los últimos años. La derecha sabe que no puede dar un balón de oxígeno al Gobierno ni por asomo.